miércoles, 29 de enero de 2014
Impacto de la hiperglucemia al ingreso y la diabetes mellitus en la mortalidad a corto y largo plazo tras infarto agudo de miocardio en la era de la intervención coronaria
La influencia de la hiperglucemia al ingreso y la diabetes en la mortalidad a corto y largo plazo de los pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM) en la intervención coronaria percutánea (PCI) era fue investigado. De 1996 a 2003, un total de 802 pacientes consecutivos con IAM se realizó una coronariografía. La ICP primaria se realizó en 724 pacientes (90%). Curvas de mortalidad de tres años se construyeron utilizando el método de Kaplan-Meier. Cox de regresión de riesgos proporcionales se utilizó para identificar predictores independientes de mortalidad a los 30 días y la mortalidad de 30 días a 3 años. Hubo 261 pacientes con hiperglucemia al ingreso (admisión de glucosa> = 11,1 mmol / L) y 212 pacientes con diabetes. Hiperglucemia admisión se asoció a una tasa significativamente mayor de 30 días la mortalidad (8,4% vs 2,4%, p <0,001). Sin embargo, no hubo diferencia significativa en las tasas de mortalidad de 30 días entre los pacientes diabéticos y no diabéticos (5,7% frente a 3,9%, p = 0,29). A la inversa, la diabetes aumentó significativamente la mortalidad de 30 días a 3 años (10,0% frente a 5,5%, p = 0,03), pero no lo hizo la hiperglucemia al ingreso (8,4% frente a 5,9%, p = 0,19). El análisis multivariado mostró que la hiperglucemia es un predictor independiente de mortalidad a los 30 días (odds ratio [OR] 1,71, 95% intervalo de confianza [IC] 1,13 a 2,61, p = 0,01), pero la diabetes no era (OR 0.84, IC del 95%: 0,55 a 1,27, p = 0,42). La diabetes se asoció de forma independiente con la mortalidad a partir de 30 días a 3 años (OR 1.43, IC del 95%: 1,02 a 1,97; p = 0,04), pero la hiperglucemia tenido un efecto neutral (OR 0.98, IC del 95%: 0,70 a 1,36; p = 0,92). En conclusión, en la era del PCI, la hiperglucemia al ingreso se asoció con la mortalidad a corto plazo, mientras que la diabetes aumentó la mortalidad a largo plazo tras la convalecencia en pacientes con IAM.Hiperglucemia Admisión y diabetes deben ser tratados como 2 enfermedades distintas.
lunes, 27 de enero de 2014
que es la diabetes
La Federación Internacional de Diabetes estima que más de 370 millones de personas en el mundo tienen diabetes y que alrededor de 190 millones permanecen sin diagnosticar. Por lo tanto, muchos millones de personas están sujetas a la debilitante, e incluso mortales, las complicaciones de esta enfermedad;
estos incluyen enfermedades del corazón, pérdida de la visión, enfermedad renal y daño a los nervios, sobre todo en los pies y las piernas, lo que en última instancia puede requerir amputación. El mercado mundial de tratamientos de la diabetes se ha proyectado para llegar a 65000 millones dólares en 2020.
La diabetes se caracteriza por altos niveles sostenidos de azúcar (glucosa) en la sangre. La glucosa es una fuente de energía para todas las células en el cuerpo.Normalmente, los niveles de glucosa están regulados por la insulina producida por β-células de los islotes de Langerhans (células de los islotes o islotes) dentro del páncreas.
si usted quiere atacar los efectos y no solo los síntomas de la diabetes haga click aqui
Hay dos "tipos" de la diabetes:
Diabetes tipo 1 - Entre un 5-10% de los diabéticos tienen enfermedad tipo 1, antes llamada diabetes juvenil porque se produce principalmente en los 20 de edad o menos. En este caso, el páncreas, después de haber sido dañados por autoanticuerpos, es incapaz de producir insulina. Como consecuencia, estas personas necesitan insulina diaria dada ya sea por inyección o por una insulina "bomba".
La diabetes tipo 2 - La mayoría de los diabéticos tienen diabetes 2, también conocida como diabetes del adulto, ya que no se suele diagnosticar hasta Tipo individuos son 35 años de edad o más. En la diabetes tipo 2, el páncreas produce muy poca insulina o la insulina producida no puede ser utilizada eficientemente por el cuerpo - un fenómeno conocido como ". Resistencia a la insulina" resistencia a la insulina se desarrolla debido a muchos factores, incluyendo la genética, la obesidad, la edad, y la presencia de niveles altos de azúcar en la sangre por mucho tiempo. La diabetes de tipo 2, por lo menos en sus primeras etapas, puede ser "tratado" por cosas tales como el aumento de ejercicio, pérdida de peso, y por las drogas anti-diabéticas, pero con el tiempo, muchos de estos individuos también puede requerir la administración de insulina, ya sea con o sin medicamentos antidiabéticos.
Una forma de reducir la dependencia de los diabéticos en la administración de insulina es a través del uso de trasplante de células pancreáticas de los islotes. En un estudio pionero conocido como el "Protocolo de Edmonton," células de los islotes de cadáveres humanos fueron trasplantadas en los diabéticos insulinodependientes. Sin embargo, los trasplantes de células de los islotes de cadáver son problemáticos debido a que (a) el suministro de células de los islotes es limitado y (b) los medicamentos inmunosupresores potentes y caros se debe administrar durante el resto de vida de los pacientes diabéticos o por el tiempo que se utilizan los trasplantes de células de los islotes.
En un esfuerzo por evitar el uso de células de los islotes a partir de cadáveres humanos, células de los islotes de cerdos se han empleado en su lugar. Este enfoque, conocido como el xenotrasplante, se ha usado con islotes de cerdo encapsulado con alginato y ha demostrado un cierto éxito. Sin embargo, la integridad de las cápsulas compuestas de alginato se ha demostrado que degradar con el tiempo, lo que permite para el ataque del sistema inmune en los islotes de cerdo transplantados y requiere trasplantes adicionales. Por otra parte, las autoridades reguladoras de medicamentos han sido resistentes a tales interespecies trasplantes de tejidos en el pasado. Por último, el uso de los islotes de cerdo requiere que una población de cerdos "libres de gérmenes" mantener - una situación costosa y problemática.
En un estudio de "prueba de principio", cápsulas a base de celulosa (producidos en la misma forma que las cápsulas utilizadas en los ensayos clínicos de cáncer de páncreas) que contienen células de los islotes pancreáticos en vivo de los cerdos se implantaron en ratas diabéticas. Dentro de un tiempo muy corto, los niveles de glucosa en sangre de las ratas se convirtieron normalizado y permanecieron así durante la duración de 6 meses del estudio. Debido a la robustez y longevidad (más de dos años en los seres humanos en los ensayos de cáncer de páncreas realizados hasta la fecha) de las cápsulas a base de celulosa, no hay medicamentos inmunosupresores son necesarios. Finalmente, cuando las cápsulas se retiraron de las ratas al final del estudio, las células que habían sido encapsuladas fueron encontrados para ser completamente viable y capaz de responder a los cambios en los niveles de glucosa en su entorno. Este estudio pone de manifiesto la verdadera naturaleza de plataforma de la tecnología de encapsulación de células vivas a base de celulosa en el desarrollo de un tipo de páncreas artificial.
Debido a los resultados positivos del estudio por encima de la prueba de principio, la Compañía planea estudios en animales dilatados adicionales (duración más larga, más animales) en el que las células productoras de insulina están encapsulados en sus cápsulas a base de celulosa. Si se confirman los resultados del estudio de prueba de principio, esto llevaría en última instancia a los ensayos clínicos humanos en las personas diabéticas.
viernes, 24 de enero de 2014
Chocolate, vino y otras golosinas, previenen diabetes: investigadores del King’s College
Luego de analizar la dieta de dos mil mujeres sanas, investigadores del King’s College de Londres y de la Universidad East Anglia (ambas de Inglaterra) dieron con una buena noticia.
Para evitar la aparición de diabetes tipo 2 -considerada una epidemia mundial-, la alimentación puede ser más sabrosa y menos restrictiva de lo que se pensaba.
“Este descubrimiento nos muestra que algunos componentes de los alimentos que tendemos a considerar poco saludables, como el chocolate o el vino, pueden contener sustancias beneficiosas” , dijo el investigador Tim Spector, del King’s College de Londres, quien participó en la investigación.
Según vieron los especialistas, quienes consumían altos niveles de flavonoides, que se encuentran en alimentos como los berries, el té y el chocolate, tendrían una mejor protección contra la diabetes.
Los resultados, publicados en el último número del Journal of Nutrition, demuestran que una dieta rica en estos productos se asocia con menor resistencia a la insulina y a una mejor regulación de la glucosa en la sangre.
“Nuestra investigación analizó los beneficios de comer ciertos subgrupos de flavonoides. Nos centramos en las flavonas, que se encuentran en las hierbas y verduras como el perejil, el tomillo y el apio, y en las antocianinas (pigmento de las plantas), presentes en las bayas, uvas rosadas, vino y otras frutas y verduras de color rojo o azul” , dijo la profesora Aedin Cassidy, encargada del estudio.
Los resultados mostraron que las mujeres que consumían más antocianinas y flavonas tenían menos resistencia a la insulina.
“Una alta resistencia a la insulina se asocia con diabetes tipo 2, por lo tanto lo que estamos viendo es que la gente que come alimentos ricos en estos compuestos tienen menos probabilidades de desarrollar este mal” , explicó Cassidy.Sin embargo, la investigadora reconoce que a pesar de lo alentadora de su investigación, aún no se sabe en qué cantidad es necesario consumir estos alimentos para que sean efectivos.
“Si podemos comenzar a identificar y separar estas sustancias, podremos, potencialmente, lograr una alimentación más saludable” , agrega el profesor Spector.
miércoles, 22 de enero de 2014
El ejercicio durante el embarazo reduce el riesgo de hipertensión y diabetes
El aumento de peso durante el embarazo incrementa el riesgo de padecer enfermedades como la hipertensión y la diabetes gestacional, o de sufrir un parto prematuro y dar a luz por cesárea, según un estudio dado hoy a conocer por la Universidad de Granada, que recomienda un ejercicio moderado. El exceso de peso en el embarazo tiene también efectos negativos en los recién nacidos al aumentar el riesgo de sobrepeso infantil en un 30%, según el trabajo, en el que han participado investigadores la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad Europea, además de la institución académica granadina.
La investigación, llevada a cabo entre 2007 y 2011 y en la que han participado 962 embarazadas, pone de manifiesto que en mujeres sanas el ejercicio controlado de intensidad moderada e iniciado inmediatamente después de la primera consulta prenatal evita la ganancia de peso excesivo al finalizar este periodo.Además, disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas como diabetes gestacional o hipertensión.
El estudio, que ha sido publicado en la revista "Mayo Clinic Proceedings", muestra además que los beneficios del ejercicio son más pronunciados en mujeres con peso normal que en las que padecen sobrepeso u obesidad, quienes también se pueden beneficiar del ejercicio prenatal aunque en menor medida.
El doctor Rubén Barakat, principal investigador del estudio y profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, dice que con este trabajo se ha podido demostrar la importancia de una pauta correcta de ejercicio físico supervisado y conducido durante el período de gestación.
"Creemos que los beneficios del ejercicio físico programado durante el embarazo pueden alcanzar incluso los primeros años de vida del niño", ha señalado el investigador, que cree necesario nuevos estudios que investiguen la influencia del ejercicio gestacional en parámetros maternos, fetales e infantiles.
"Sería un tremendo error no prolongar este tipo de investigaciones con ensayos clínicos más extensos y ambiciosos, porque solo estamos viendo la punta del iceberg", ha opinado.
Por su parte, Jonatan Ruiz, primer autor del artículo e investigador Ramón y Cajal en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada, ha explicado que los beneficios de la práctica regular de actividad física durante el embarazo y periodo de post-parto son los mismos que los que obtiene la población general.
lunes, 20 de enero de 2014
Problemas de visión y diabetes
La diabetes provoca deficiencia y muerte celular, que tiene como consecuencia la degeneración de la retina, visión borrosa, ruptura de los pequeños vasos del ojo y hasta la pérdida paulatina de la visión. Es por ello que el paciente debe poner atención al cuidado regular de su visión, así como considerar el uso de protección visual cotidiana que prevenga alteraciones oculares. La formación de cataratas es una consecuencia habitual y normal del envejecimiento, pero también se desarrollan antes y progresa más rápidamente en los diabéticos entre 2 y 4 veces que en los no diabéticos. El tratamiento preventivo y natural , es con la ingesta de productos antioxidantes orgánicos, es una forma de evitar estas complicaciones y controles oculares a repetición.
Muchos diabéticos experimentan también problemas transitorios de visión (usualmente miopía), problemas relacionados con las alteraciones de los electrolitos y fluídos debidos a un control inadecuado de la diabetes y que usualmente revierten cuando mejora la situación glicémica. Como principio general para el tratamiento de las cataratas en pacientes diabéticos con retinopatía diabética, el tratamiento con fotocoagulación láser debería realizarse antes de una cirugía de catarata dado que esta “acelera” la progresión de la retinopatía. Al igual que en cualquier otra cirugía, se debe exigir un control metabólico adecuado antes de programar una facoeresis (extracción del cristalino) e implante de lente intraocular.
Consejos a las personas que tienen una catarata incipiente: mejores anteojos, mejor iluminación, lentes de aumento y gafas de sol. A medida que la visión empeora, posiblemente necesite hacer cambios en torno a la casa para evitar caídas y lesiones. El único tratamiento para una catarata es la cirugía para extirparla y se realiza si usted no puede desempeñar actividades normales, como conducir, leer, mirar la computadora o pantallas de video, incluso con el uso de gafas. Si una catarata no es molesta, entonces la cirugía no suele ser necesaria. Las cataratas generalmente no dañan el ojo, de manera que usted puede someterse a la cirugía cuando le sea conveniente.
Consejos a las personas que tienen una catarata incipiente: mejores anteojos, mejor iluminación, lentes de aumento y gafas de sol. A medida que la visión empeora, posiblemente necesite hacer cambios en torno a la casa para evitar caídas y lesiones. El único tratamiento para una catarata es la cirugía para extirparla y se realiza si usted no puede desempeñar actividades normales, como conducir, leer, mirar la computadora o pantallas de video, incluso con el uso de gafas. Si una catarata no es molesta, entonces la cirugía no suele ser necesaria. Las cataratas generalmente no dañan el ojo, de manera que usted puede someterse a la cirugía cuando le sea conveniente.
viernes, 17 de enero de 2014
Identifican el ADN que regula la actividad en el páncreas humano
Se logró demostrar que su mal funcionamiento está asociado al desarrollo de la diabetes y otras enfermedades del metabolismo.
Madrid.- Un equipo internacional de investigadores identificó la información del genoma humano que regula la actividad de los genes del páncreas, y logró demostrar que su mal funcionamiento está asociado al desarrollo de la diabetes y otras enfermedades del metabolismo.
El estudio se publica en el último número de la revista Nature Genetics.
Según explica el primer autor del trabajo, Lorenzo Pasquali, del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer de Barcelona (España), el trabajo "ayudará a comprender, a nivel molecular, por qué algunas personas tienden a desarrollar diabetes".
En el estudio, Pasquali y Jorge Ferrer, del Imperial College de Londres, consiguieron identificar el conjunto de regiones reguladoras del genoma que opera en el páncreas humano activando todos los genes necesarios para formar el páncreas.
"Algo así como el mapa genómico global de todos los 'interruptores' que encienden a los genes necesarios para construir un páncreas", explicó a Efe José Luis Gómez-Skarmeta, investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (España).
Todas las células del organismo tienen la misma información genética, los mismos genes, pero lo que diferencia a una célula del páncreas de una del corazón, por ejemplo, es qué genes están "encendidos" en cada tejido y esa información procede de las regiones reguladoras, dijo Gómez Skarmeta.
La segunda parte de la investigación consistió en "asociar esas regiones con sus genes diana", con los que "responden a sus instrucciones", agregó.
Por último, Ferrer y Pasquali correlacionaron estas instrucciones con enfermedades humanas y observaron que muchas mutaciones asociadas a enfermedades del páncreas o del metabolismo están localizadas en las regiones de ADN que contienen la información reguladora.
"Esas mutaciones alteran el mecanismo del 'interruptor', que no funciona bien y como consecuencia el gen tampoco funciona bien en el páncreas y provoca diabetes u otros problemas", concluye Gómez-Skármeta.
Para entender la importancia del estudio hay que partir de la premisa de que sólo el 5 por ciento del ADN humano contiene genes que sirven para producir proteínas.
Es en el restante 95 por ciento del genoma donde se producen la inmensa mayoría de las mutaciones conocidas que causan enfermedades.
Este ADN, llamado ADN no codificante, contiene secuencias que permiten que unos y no otros genes se activen en determinados órganos.
Dichas secuencias se denominan "regiones reguladoras".
Sin embargo, este ADN no codificante, hasta hace poco denominado "ADN basura", fue un gran desconocido durante muchos años.
El estudio se publica en el último número de la revista Nature Genetics.
Según explica el primer autor del trabajo, Lorenzo Pasquali, del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer de Barcelona (España), el trabajo "ayudará a comprender, a nivel molecular, por qué algunas personas tienden a desarrollar diabetes".
En el estudio, Pasquali y Jorge Ferrer, del Imperial College de Londres, consiguieron identificar el conjunto de regiones reguladoras del genoma que opera en el páncreas humano activando todos los genes necesarios para formar el páncreas.
"Algo así como el mapa genómico global de todos los 'interruptores' que encienden a los genes necesarios para construir un páncreas", explicó a Efe José Luis Gómez-Skarmeta, investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (España).
Todas las células del organismo tienen la misma información genética, los mismos genes, pero lo que diferencia a una célula del páncreas de una del corazón, por ejemplo, es qué genes están "encendidos" en cada tejido y esa información procede de las regiones reguladoras, dijo Gómez Skarmeta.
La segunda parte de la investigación consistió en "asociar esas regiones con sus genes diana", con los que "responden a sus instrucciones", agregó.
Por último, Ferrer y Pasquali correlacionaron estas instrucciones con enfermedades humanas y observaron que muchas mutaciones asociadas a enfermedades del páncreas o del metabolismo están localizadas en las regiones de ADN que contienen la información reguladora.
"Esas mutaciones alteran el mecanismo del 'interruptor', que no funciona bien y como consecuencia el gen tampoco funciona bien en el páncreas y provoca diabetes u otros problemas", concluye Gómez-Skármeta.
Para entender la importancia del estudio hay que partir de la premisa de que sólo el 5 por ciento del ADN humano contiene genes que sirven para producir proteínas.
Es en el restante 95 por ciento del genoma donde se producen la inmensa mayoría de las mutaciones conocidas que causan enfermedades.
Este ADN, llamado ADN no codificante, contiene secuencias que permiten que unos y no otros genes se activen en determinados órganos.
Dichas secuencias se denominan "regiones reguladoras".
Sin embargo, este ADN no codificante, hasta hace poco denominado "ADN basura", fue un gran desconocido durante muchos años.
miércoles, 15 de enero de 2014
Las mujeres jóvenes diabéticas tipo 2 tienen mayor riesgo de problemas cardíacos
Los diabéticos tienen el doble de riesgo de sufrir de enfermedades del corazón que los que no tienen diabetes. Ahora, un nuevo estudio confirma que esto sucede de la misma manera en las mujeres jóvenes, que no tienen ningún otro factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares más que la diabetes tipo 2. Descubre más detalles sobre este hallazgo y cómo proteger a tu corazón.
La diabetes tipo 2 es una enfermedad que se caracteriza por elevación en el nivel de azúcar o glucosa en la sangre, y es una condición que va en aumento en todo el mundo. En parte, a su asociación con la epidemia de sobrepeso y obesidad, a una alimentación poco saludable y al sedentarismo, característico del estilo de vida actual.
Algunos alimentos que comemos se convierten, a través de la digestión, en glucosa, la fuente principal de energía que el cuerpo utiliza para realizar sus funciones. Pero en las personas con diabetes, la hormona insulina, que es la encargada de permitir que la glucosa entre a las células, o no funciona bien o no se produce en suficiente cantidad. Por eso, el azúcar o glucosa se va acumulando en la sangre y las personas con diabetes tienen que tener ciertos cuidados con su dieta, y (a menos que por cuestiones de salud haya alguna restricción) deben practicar ejercicio regularmente y, si es necesario tomar (y/o inyectarse) medicamentos para mantener esos niveles controlados.
Si la diabetes no se controla, con el paso del tiempo puede ir dañando distintas partes de tu cuerpo y deteriorando tu salud. Por ejemplo, puede provocar problemas en los riñones (como falla renal), daño a los nervios, lesiones en los ojos (retinopatía diabética), problemas digestivos (gastroparesia), disfunción eréctil y dificultades sexuales tanto en los hombres como en las mujeres, así como problemas en las encías.
A esta lista hay que agregar los problemas del corazón o cardiovasculares, como ataques cardíacos, ataques cerebrovasculares o enfermedad arterial periférica. Ahora, un estudio reciente ha encontrado que esta complicación también puede afectar a las mujeres jóvenes con diabetes tipo 2, de manera independiente y sin importar si tienen los niveles de azúcar en la sangre controlados o no
Se trata de un hallazgo que ha sido presentado en las Sesiones de Investigación de la Hipertensión 2013, de la Asociación Americana del Corazón, según el cual las mujeres jóvenes que todavía no han pasado por la menopausia y tienen diabetes tipo 2, tienen más riesgo de sufrir de enfermedades del corazón.
Para llegar a estos resultados, unos investigadores de Blossom DMO Argentina y el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de dicho país) analizaron los datos de más de 1,200 mujeres con y sin diabetes tipo 2, de 19 a 84 años de edad, a las que les tomaron exámenes de imágenes por ultrasonido para medir la presencia de depósitos de placa o coágulos en sus arterias carótidas, que son dos vasos sanguíneos grandes que van por el cuello y le proporcionan sangre al cerebro.
Tras analizar las imágenes obtenidas, los investigadores notaron que, independientemente de la edad, la historia familiar, si habían sido fumadoras o no, tenían presión alta o eran menopáusicas, el desarrollo de placa o coágulos sanguíneos era más común entre las casi 300 mujeres con diabetes tipo 2, comparado con las casi mil que no tenían diabetes.
La placa está constituida por depósitos de grasa y otras sustancias, que se acumulan en el interior de las paredes de los vasos sanguíneos cuando estos se han estrechado, y es lo que se llama aterosclerosis. Esa placa que se forma en las paredes de las arterias, no sólo las endurece sino que además puede bloquear parcial o totalmente el paso de la sangre y causar infartos y/o derrames cerebrales, que pueden poner en riesgo la vida de la persona.
Por eso, si bien los datos y las conclusiones de este estudio deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada y aprobada por profesionales y no determinan que la diabetes sea la causa de los problemas del corazón, sino establece una relación entre ambas afecciones, los investigadores recomiendan que es importante controlar el corazón de las mujeres jóvenes con diabetes tipo 2, aún cuando no tengan otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca.
Mientras tanto, si te han diagnosticado diabetes tipo 2, no importa la edad que tengas, a continuación te damos algunas sugerencias para que controles la diabetes y mantengas a tu corazón sano:
La diabetes tipo 2 es una enfermedad que se caracteriza por elevación en el nivel de azúcar o glucosa en la sangre, y es una condición que va en aumento en todo el mundo. En parte, a su asociación con la epidemia de sobrepeso y obesidad, a una alimentación poco saludable y al sedentarismo, característico del estilo de vida actual.
Algunos alimentos que comemos se convierten, a través de la digestión, en glucosa, la fuente principal de energía que el cuerpo utiliza para realizar sus funciones. Pero en las personas con diabetes, la hormona insulina, que es la encargada de permitir que la glucosa entre a las células, o no funciona bien o no se produce en suficiente cantidad. Por eso, el azúcar o glucosa se va acumulando en la sangre y las personas con diabetes tienen que tener ciertos cuidados con su dieta, y (a menos que por cuestiones de salud haya alguna restricción) deben practicar ejercicio regularmente y, si es necesario tomar (y/o inyectarse) medicamentos para mantener esos niveles controlados.
Si la diabetes no se controla, con el paso del tiempo puede ir dañando distintas partes de tu cuerpo y deteriorando tu salud. Por ejemplo, puede provocar problemas en los riñones (como falla renal), daño a los nervios, lesiones en los ojos (retinopatía diabética), problemas digestivos (gastroparesia), disfunción eréctil y dificultades sexuales tanto en los hombres como en las mujeres, así como problemas en las encías.
A esta lista hay que agregar los problemas del corazón o cardiovasculares, como ataques cardíacos, ataques cerebrovasculares o enfermedad arterial periférica. Ahora, un estudio reciente ha encontrado que esta complicación también puede afectar a las mujeres jóvenes con diabetes tipo 2, de manera independiente y sin importar si tienen los niveles de azúcar en la sangre controlados o no
Se trata de un hallazgo que ha sido presentado en las Sesiones de Investigación de la Hipertensión 2013, de la Asociación Americana del Corazón, según el cual las mujeres jóvenes que todavía no han pasado por la menopausia y tienen diabetes tipo 2, tienen más riesgo de sufrir de enfermedades del corazón.
Para llegar a estos resultados, unos investigadores de Blossom DMO Argentina y el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de dicho país) analizaron los datos de más de 1,200 mujeres con y sin diabetes tipo 2, de 19 a 84 años de edad, a las que les tomaron exámenes de imágenes por ultrasonido para medir la presencia de depósitos de placa o coágulos en sus arterias carótidas, que son dos vasos sanguíneos grandes que van por el cuello y le proporcionan sangre al cerebro.
Tras analizar las imágenes obtenidas, los investigadores notaron que, independientemente de la edad, la historia familiar, si habían sido fumadoras o no, tenían presión alta o eran menopáusicas, el desarrollo de placa o coágulos sanguíneos era más común entre las casi 300 mujeres con diabetes tipo 2, comparado con las casi mil que no tenían diabetes.
La placa está constituida por depósitos de grasa y otras sustancias, que se acumulan en el interior de las paredes de los vasos sanguíneos cuando estos se han estrechado, y es lo que se llama aterosclerosis. Esa placa que se forma en las paredes de las arterias, no sólo las endurece sino que además puede bloquear parcial o totalmente el paso de la sangre y causar infartos y/o derrames cerebrales, que pueden poner en riesgo la vida de la persona.
Por eso, si bien los datos y las conclusiones de este estudio deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada y aprobada por profesionales y no determinan que la diabetes sea la causa de los problemas del corazón, sino establece una relación entre ambas afecciones, los investigadores recomiendan que es importante controlar el corazón de las mujeres jóvenes con diabetes tipo 2, aún cuando no tengan otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca.
Mientras tanto, si te han diagnosticado diabetes tipo 2, no importa la edad que tengas, a continuación te damos algunas sugerencias para que controles la diabetes y mantengas a tu corazón sano:
- Hazte un análisis de sangre llamado A1C, que brinda una evaluación aproximada del nivel de azúcar durante los tres meses anteriores.
- Controla tu presión arterial, tu colesterol y tus triglicéridos.
- Lleva una dieta sana (que incluya fibra proveniente de cereales y panes integrales, frijoles (habichuelas, porotos), frutas y vegetales) y evita el exceso de grasas.
- No fumes o deja de hacerlo.
- Haz ejercicio todos los días.
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