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lunes, 28 de diciembre de 2015

¿Es necesario esperar para comer después de inyectarte insulina?


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Si tienes diabetes tipo 2 y te inyectas insulina, probablemente te hayan dicho que necesitas esperar unos 20 minutos para comer después de inyectarte. Un estudio alemán afirma que no es necesario. ¿Qué hay de cierto? 
Muchos diabéticos del tipo 2 necesitan inyectarse insulina antes de comer. Hay distintos tipos de insulina, de acción más o menos rápida en el organismo. Las personas que se inyectan la insulina simple de acción corta (insulina humana), por lo general deben esperar unos 20 minutos para comer después de inyectarse para que la hormona tenga tiempo de actuar y así evitar subidas rápidas de la glucosa (azúcar) en la sangre. Pues bien, un estudio realizado en Alemania y publicado en Diabetes Care, afirma que esa espera no es necesaria. ¿Será cierto?
Veamos lo que descubrieron los investigadores alemanes al evaluar a aproximadamente 100 pacientes con diabetes tipo 2. Durante 4 semanas, a un grupo de 49 de esos pacientes, se le indicó esperar unos 20 minutos para comer después de inyectarse la insulina humana.  Al cabo de ese tiempo, se les pidió a los participantes que comieran inmediatamente después de la inyección, repitiendo el proceso durante 4 semanas también. Un segundo grupo de 48 pacientes hizo lo mismo pero a la inversa, comiendo inmediatamente después de la inyección durante 4 semanas y esperando unos 20 minutos durante las 4 semanas restantes.
Mediante una prueba de sangre que mide los niveles promedio de glucosa con el paso del tiempo, los investigadores encontraron que todos los participantes tuvieron por lo general, niveles de glucosa en la sangre más altos de lo ideal, pero la diferencia en esos niveles entre los períodos en los que esperaron o no para comer después de inyectarse la insulina resultó en un insignificante 0.08 por ciento.
Los participantes también reportaron aproximadamente el mismo número de episodios de niveles altos de glucosa entre los dos períodos de espera, y alrededor del 87 por ciento de ellos afirmaron que preferían no tener que esperar esos 20 minutos antes de comer.
Los resultados del estudio implican que muchos pacientes podrían optar por cambiar de un tipo de insulina de acción rápida, más costosa y que no requiere tiempo de espera para comer, a la insulina simple de acción corta, más económica. Además, al no tener que contar los minutos, el tratamiento se hace mucho más fácil para el diabético. A pesar de eso, los investigadores recomiendan que no se haga ningún cambio en la rutina habitual sin consultar antes con el médico y advierten también que estos resultados no se aplican a los pacientes de diabetes tipo 1, cuyos páncreas producen muy poca o ninguna insulina.
Independientemente del tiempo de espera, la Asociación Americana de la Diabetes recomienda lo siguiente al inyectarte insulina:
  • Recuerda que las inyecciones de insulina actúan más rápidamente si las aplicas en el abdomen y lo hacen más lentamente si se aplican en los muslos o en los glúteos.
  • Evita inyectarte la insulina en el mismo sitio siempre, pero debes mantenerte en la misma zona del cuerpo (cambia de sitio alrededor del abdomen, o del muslo, por ejemplo).
  • Si te inyectas siempre en el mismo sitio, pueden formarse bultos duros o depósitos de adiposidad. Además de antiestético, la acción de la insulina se dificulta.
  • Si tienes duda en dónde aplicarte la insulina, consulta con tu médico.
¿Te sería más sencillo tu tratamiento si no tuvieras que esperar? Por supuesto que es mucho más fácil no tener que estar pendiente del reloj para sentarte a la mesa y muchas veces, no es práctico. Pero hazle caso a los expertos y no hagas ningún cambio en tu terapia de insulina sin consultar antes con tu médico.

lunes, 18 de mayo de 2015

La mitad de la insulina se produce con el desayuno


La mitad de la insulina se produce con el desayuno   


Sin duda, comer es uno de los mayores placeres que hay en la vida y muchas personas que reciben el diagnóstico de que padecen diabetes piensan que nunca volverán a disfrutar de los alimentos debido al problema metabólico que les han detectado. Esto es un prejuicio y también una equivocación por parte de algunos médicos.
 
El paciente diabético que tiene un control adecuado de su padecimiento por medio de una alimentación equilibrada, actividad física y, si se requiere, tratamiento farmacológico, puede disfrutar perfectamente de los placeres del paladar sin poner en peligro su salud.
 
Dentro de sus directrices para el año 2014, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) propuso que el Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora el 14 de noviembre, sirviera para llevar a la población tres mensajes centrales:

1) Hagamos que los alimentos saludables sean una opción fácil.
2) Infórmate y decide sobre tu alimentación.
3) Una alimentación saludable comienza con el desayuno.

 
Estos tres mensajes se eligieron después de analizar datos médicos muy sólidos, entre ellos que la mitad de la insulina que requiere el cuerpo humano durante el día se produce con los nutrientes que llegan con el desayuno.
 
Hoy sabemos que, cuando abrimos los ojos después de dormir, el hipotálamo recibe un estímulo con la luz y se pone en marcha el trabajo de diferentes órganos, entre ellos el páncreas, el responsable de producir la insulina, una molécula que facilita el transporte de los azúcares al interior de las células.
Imaginen lo que ocurre, entonces, en el organismo de la población que no desayuna o que consume su primer alimento seis o siete horas después de despertar. Por esto la campaña del Día Mundial de la Diabetes de este año se enfoca en pedirle a la gente que ponga más atención a su desayuno y no se salte esa comida.
 
También se ha comprendido que una de las causas por las que las personas con diabetes abandonan sus tratamientos es por las limitaciones alimenticias, que algunas veces son verdaderas y otras son sólo un temor sin fundamento.

Rechazo a las dietas
Desde hace 20 años se ha observado que una de las causas más comunes de depresión, frustración y enojo entre quienes viven con este problema de salud es la creencia de que van a vivir a dieta el resto de su vida. Por desgracia, la palabra “dieta” hace que los pacientes piensen en un modelo de atención vertical, autoritario, en el que el médico ordena a la gente qué es lo que debe de comer y qué no.
 
Cada persona tiene gustos singulares sobre los alimentos, horarios e incluso hay quienes no pueden comer si no están acompañados, por eso el tratamiento y esquema de alimentación de la persona debe ser individual y plantear metas específicas para cada caso en particular. El médico debe preguntarle al paciente tres cosas: ¿Cuáles son sus alimentos favoritos? ¿Qué cosas no le gusta comer? y ¿A qué hora come?
 
Al conocer bien los gustos del paciente, el nutriólogo tiene un marco de referencia y comprende cuáles son los retos de nutrición y las metas que se le pueden proponer al paciente. El papel del médico debe ser de facilitador y reconocer que no es fácil pedirle a una persona que realice cambios radicales en el estilo de vida.

Control de la diabetes
Cada paciente requiere de una estrategia de atención individualizada. Entre aquellos que necesitan tomar fármacos para reforzar el control de su enfermedad, hay diferentes alternativas que deberán ser prescritas por su médico.
 
Para tratar la diabetes tipo 1 es necesario usar insulina como un apoyo al organismo, mientras que para la diabetes tipo 2 se pueden utilizar medicinas orales que se toman por separado o combinadas.
 
En México se desarrolló una opción farmacéutica, conocida entre los profesionales de la salud como Glimetal, la cual reúne en una sola tableta dos principios activos que antes se tomaban por separado: la metformina, que es uno de los antidiabéticos más populares del mundo desde hace tres décadas porque ayuda a que el hígado produzca menos glucosa, y la glimepirida, que está especializada en estimular a las células Beta del páncreas para que produzcan más insulina.
 
La combinación de estos principios activos en las dosis correctas presentes en Glimetal, le ayudan al paciente a tener un apego al tratamiento, mantienen la glucosa dentro de los límites correctos y retrasan la aparición de las complicaciones de la enfermedad en apoyo a su alimentación.
 
En resumen podemos decir que el paciente con diabetes puede aumentar el control de su enfermedad a través de la información que recibe de parte de su médico tratante y nutriólogo, para conocer el efecto en su organismo de los alimentos que ingiere, incluyendo aquellos que son de su predilección. De esta manera podrá tomar sus propias decisiones de nutrición de manera responsable.




miércoles, 1 de abril de 2015

Insulinización temprana, necesaria en Diabetes tipo 2


 

La Diabetes se ha convertido en un problema de salud pública a nivel mundial y en México, más de 8 millones de personas la padecen. Además se trata de la primera causa de muerte, en nuestro país, al sumar 50 mil decesos cada año según datos emitidos por Eduardo González, especialista en la materia y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La enorme mayoría de las personas padecen Diabetes tipo 2, la cual se desarrolla en parte por el sobrepeso y la obesidad entre otros factores. Como sabes, quienes padecen tipo 2 son tratados con hipoglucemiantes orales y no con insulina, como se hace con los pacientes que tienen Diabetes tipo 1; sin embargo, dependiendo de los casos, algunos médicos comienzan un tratamiento con insulina en pacientes tipo 2 que no logran un óptimo control.

La insulina como primer alternativa

En países europeos la insulina es utilizada como primer alternativa en el tratamiento para la Diabetes tipo 2; mientras que en México la mayoría de los pacientes con Diabetes son tratados en un principio con medicamentos orales siendo que en alguna etapa de la enfermedad requerirán de insulina.
Algunos estudios recientes han demostrado que un tratamiento precoz con insulina no sólo mejora el control glucémico y reduce la aparición de complicaciones sino que también puede prevenir o retrasar la pérdida progresiva de la función de las células beta y posiblemente conducir a una regulación de la Diabetes(normoglucemia).
Según el Profesor Bolli, experto en Medicina Interna de la Universidad italiana de Perugia, el tratamiento de las personas con Diabetes tipo 2 debería ser integral, combinando una buena nutrición, práctica de ejercicio, control del peso, medicaciones orales e insulina, con el fin de lograr un buen control glucémico.
Sin embargo, la mayoría de los pacientes con Diabetes tipo 2 mal controlados, no recibe insulina o recibe dosis de insulina que no son las adecuadas para alcanzar los objetivos recomendados, lo cual explica por qué la mayoría de las personas que viven con Diabetes sufre de complicaciones que son en ese momento irreversibles.

Insulinización temprana

La insulinización temprana se refiere al momento ideal o propicio para que una persona con Diabetes tipo 2 sea tratado con insulina. Según Paul Frenk. Médico internista certificado por el Colegio de Medicina Interna de México, la insulinización puede ocurrir “al momento del diagnóstico, a los 3 o 6 meses, al año, a los 5 o 10 años dependiendo de lo que el médico tratante determine”.
Una de las pautas para iniciar un tratamiento con insulina en pacientes con Diabetes tipo 2 es a partir del control que se tenga de la glucosa. “Cuando un paciente no alcanza las metas de control se debe considerar el uso de insulina antes de que aparezcan complicaciones”

lunes, 16 de marzo de 2015

hiperinsulinemia

En un gran porcentaje (80%) de mujeres con SOP se ha observado una hiperinsulinemia o resistencia insulínica. Eso significa que su organismo no utiliza la insulina adecuadamente y como resultado, la produce en exceso para compensar. 

La insulina es una hormona producida en el páncreas que regula la cantidad de glucosa en la sangre. 
Lo normal es que la insulina se una a un receptor de insulina y envíe un mensaje a la célula para que ésta capte la glucosa. Sin embargo, algunas veces este intercambio de información falla porque el sistema de señalización está alterado por factores genéticos. 
A esto se le llama resistencia a la insulina o insulino-resistencia. En la diabetes tipo 2 y en el SOP esto ocurre principalmente en los músculos, pero también en el hígado cuando la paciente es obesa. 
A raíz del problema la célula informa al páncreas que carece de la insulina necesaria y éste tiende a producir más, aunque el organismo en realidad no la necesite. 
La resistencia a la insulina se agrava con la inactividad física, obesidad situada en la parte abdominal, el hiperandrogenismo, el embarazo, la edad y medicamentos como los diuréticos, corticoides y esteroides. 

La hiperinsulemia estimula la acumulación de lípidos (grasas), altera el metabolismo de las lipoproteínas y el colesterol, y eleva la producción de andrógenos. Esto aumenta la obesidad y, por lo tanto, empeora la resistencia a la insulina, formándose así un círculo vicioso que dificulta enormemente la reducción de peso. 

Los antecedentes familiares de diabetes, hipertensión, colesterol alto y/o calvicie indican que puede existir predisposición genética a tener un SOP. 
La presencia del Síndrome de Ovario Poliquístico se ha asociado a sus ascendientes más directos, incluyendo padres y abuelos. Según las últimas investigaciones, el padre y el abuelo de una paciente de SOP tiene 2,7 veces más riesgo de presentar de manera precoz alguna patología metabólica en comparación con los familiares de una mujer sana. De esta forma el SOP podría considerarse un marcador genético que podría facilitar el diagnóstico de las patologías relacionadas con la resistencia a la insulina no solamente en las pacientes de SOP sino en sus familiares más directos. 

Los altos niveles de insulina pueden tener un impacto en los ovarios, el páncreas y la producción de andrógenos. Desgraciadamente, a mayor sobrepeso, se produce más insulina. Pero la sobreproducción de insulina también hace más difícil adelgazar lo que trae otros problemas médicos. 

La resistencia a la insulina es más notoria en pacientes con anovulación crónica. El aumento en la insulina se relaciona con la mayoría de las complicaciones tardías. De ahí que la insulino-resistencia sea el componente del SOP que implica más riesgos a largo plazo, como hipertensión, diabetes, arteriosclerosis, obesidad y dislipidemias (alteraciones en el nivel de lípidos). 

La excesiva producción de insulina puede suceder durante muchos años antes de que exista alguna evidencia de intolerancia a la glucosa. Esto puede ir aparejado de hipertensión arterial, obesidad, dislipidemia, secreción de mayor cantidad de andrógenos y un ovario hiperestimulado, que sigue produciendo hormonas masculinas y generando, por consiguiente, acné, hirsutismo y otros trastornos. 
Sin embargo, el exceso de trabajo a que se ve sometido el páncreas acaba provocando que éste empiece a fallar y deje de secretar la insulina necesaria. Es ahí cuando se dispara la glucosa (hiperglicemia) y aparece la diabetes. 

Uno de los aspectos más críticos es que la insulino-resistencia puede permanecer no reconocida por mucho tiempo, haciendo que el daño metabólico ocurra mucho antes de que un examen fortuito lleve a su diagnóstico. Para cuando la capacidad de producción de insulina se ve afectada suficientemente para permitir una elevación continua del azúcar sanguíneo la gran mayoría de personas han sido diabéticas un promedio de 5 a 10 años. 

viernes, 6 de febrero de 2015

Un tratamiento para la diabetes tipo 1 permite inyectarse insulina cada dos años

Un estudio publicado recientemente en la revista científica «Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism» asegura que un nuevo acercamiento a la diabetes tipo 1, que afecta a millones de personas en todo el mundo, permite que los enfermos sólo tengan que inyectarse insulina cada dos años.
La investigación se ha llevado a cabo durante más de dos años entre el Centro de Salud de la Universidad de Colorado en Estados Unidos y la Universidad de Ben Gurión en el Negev, Israel. La diabetes tipo 1 es una enfermedad en la que el sistema inmunológico del cuerpo destruye las células que producen insulina en el páncreas.
Durante la investigación, que ha logrado pasar la primera fase en Estados Unidos, los investigadores decidieron fijarse en los tejidos dañados en los islotes pancreáticos, encargados de producir la insulina. Según el doctor Eli Lewis, de la Universidad de Ben Gurión, que ha co-dirigido la investigación con sus colegas estadounidenses, el foco de su estudio era rebajar la inflamación de estos islotes pancreáticos para que continuasen produciendo insulina. Para conseguirlo, probaron con el serum proteínico conocido como Alpha1-Antitrypsin (AAT), que administraron a los pacientes vía goteo intravenoso.
«El tratamiento duró desde ocho a doce meses en algunos casos y fue un éxito, por que a muchos pacientes les rebajó las dosis de insulina que tenían que pincharse por lo general, e incluso en algunos casos, no tuvieron que hacerlo hasta dos años después», comentó Lewis.
El tratamiento además no tuvo ningún efecto adverso en ninguno de los pacientes, incluyendo adolescentes. Lewis calcula que todavía pasarán unos dos años hasta que el sérum proteínico ATT se incluya dentro del tratamiento normal de la diabetes tipo 1, ya que aún deben pasar tres ensayos clínicos más en Estados Unidos para ser aprobados por la FDA (Food and Drug Administration), el órgano estadounidense encargado de aprobar todos los medicamentos en el país.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Lanzan en México primera insulina combinada

México es el primer país del mundo en contar con una nueva alternativa para adultos con diabetes tipo I y II, se trata de la molécula de insulina Ryzodeg la cual combina dos tipos de esta hormona. La basal, que regula los niveles de glucosa durante el día, y la de acción rápida que metaboliza los azúcares ingeridos después de comer.
El objetivo principal de esta alternativa es liberar a la persona con diabetes de un estricto horario de administración del medicamento, ya que con una inyección bastará para estar cubierto por todo el día, y tener una mayor flexibilidad con las dosis, además reduce 73 por ciento el riesgo de sufrir hipoglucemias nocturnas, comentó Valentín Sánchez, jefe del Departamento de Endocrinología, del Hospital General de México.
Por su parte Frederick Kier, vicepresidente corporativo de la farmacéutica Novo Nordisk, explicó que Ryzodeg contiene el 30 por ciento de la “insulina aspártica” empleada especialmente para metabolizar los azúcares después de ingerir alimentos, y 70 de la “hormona degludec de ultra larga duración” que permite el equilibrio de azúcar por más de un día.
El objetivo de la farmacéutica fue hacer un medicamento que simplifique las múltiples inyecciones en pacientes a los que un solo tipo de insulina no les es suficiente para regular su glucosa en sangre, o para aquellos que usan medicamentos orales.
El reto del médico es lograr que el paciente diabético acepte su enfermedad, situación que dificulta la adherencia al tratamiento, por lo cual se le debe hacer entender que al padecer diabetes el cuerpo no produce insulina y requiere de ella por medio de inyecciones, con el propósito de evitar complicaciones como ceguera, enfermedad renal, accidente cardiovascular y pie diabético, comentó Valentín Sánchez.
La prevalencia de diabetes en México de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 estima que 13 millones de personas viven con diabetes, lo que se refleja como una prevalencia del 9.1 por ciento de personas con esta enfermedad en el país.
El lanzamiento mundial de Ryzodeg inició en México. Pero la insulina ya fue aprobada en la Unión Europea, Japón, Brasil, Chile, El Salvador, Líbano, Macedonia, Rusia, Suiza, Noruega, Aruba, recalcó el ejecutivo de la empresa. (Agencia ID)

miércoles, 20 de agosto de 2014

Insulina inhalable: Una revolución para millones de diabéticos en breve




Sanofi-Aventis acaba de recibir la licencia mundial para producir Afrezza, un inhalador que pretende sustituir a las tradicionales inyecciones para el tratamiento de diabetes tipo 1 y 2. Se espera que sea lanzado al mercado en Estados Unidos en menos de 6 meses (primer trimestre de 2015). Aunque no es el primer tratamiento inhalable, sí puede ser una revolución por su reducido tamaño, la tara que tuvieron los anteriores proyectos.
Inhalador de Afrezza producido por MannKind Corporation – Fotografía de Pharmalife

Sanofi-Aventis y MannKind Corporation han anunciado hoy un acuerdo mundial para el desarrollo y comercialización de Afrezza®, un inhalador que pretende sustituir a las tradicionales inyecciones de insulina, para adultos con diabetes tipo 1 y tipo 2.
Tras 10 años de espera, el tratamiento de Afrezza fue aprobado para su uso en Estados Unidos a finales de Junio por la FDA y las compañías esperan lanzar el producto en Estados Unidos en el primer trimestre de 2015.
El Afrezza es una insulina inhalada de acción rápida que se toma antes de cada comida y la es poder ir sustituyendo las tradicioanles y molestas inyecciones para el control de la diabetes tipo 1 y 2 con este inhalador, del mismo tipo que los inhaladores para los asmáticos.
La seguridad y la eficacia del medicamento fueron evaluadas en un total de 3.017 participantes: 1.026 con diabetes tipo 1 y 1.991 con diabetes tipo 2. La eficacia del Afrezza para tomarse con los alimentos en los pacientes adultos con diabetes tipo 1 se comparó con la insulina aspart, también para tomarse con los alimentos (de acción rápida), ambos en combinación con insulina basal (de acción prolongada), en un estudio de 24 semanas de duración. Para la semana 24, el tratamiento con insulina basal y el Afrezza para tomarse con los alimentos presentaron una reducción promedio de la hemoglobina HbA1c (hemoglobina A1c o glicosilada, una medida del control del azúcar en la sangre) que satisfizo el margen preespecificado, no menor al 0.4 por ciento. El Afrezza ofreció una reducción de hemoglobina HbA1c menor que la de la insulina aspart, y la diferencia fue estadísticamente significativa. El Afrezza se estudió en adultos con diabetes tipo 2, en combinación con medicamentos antidiabéticos orales; la eficacia del Afrezza para tomarse con los alimentos en pacientes con diabetes tipo 2 se comparó con la inhalación de un placebo, en un estudio de 24 semanas de duración. Para la semana 24, el tratamiento con Afrezza y los medicamentos antidiabéticos orales ofrecieron una reducción promedio del nivel de hemoglobina HbA1c significativamente mayor en comparación con la observada en el grupo placebo.
El Afrezza no es un sustituto de la insulina de acción prolongada; debe usarse en combinación con insulina de acción prolongada en los pacientes con diabetes tipo 1, y no se recomienda para el tratamiento de la cetoacidosis diabética ni para los pacientes que fuman.
El Afrezza tiene un recuadro de advertencia informando que se han observado broncoespasmos agudos en los pacientes que padecen asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El Afrezza no debe usarse en pacientes con enfermedades pulmonares crónicas, tales como el asma o la EPOC, debido a este riesgo. Las reacciones adversas más comunes relacionadas con el Afrezza en los ensayos clínicos fueron hipoglucemia, tos y dolor o irritación de la garganta.
La FDA aprobó el Afrezza usando una estrategia de evaluación y mitigación de riesgos que consiste en un plan de comunicación para informar a los profesionales de la salud acerca de los riesgos graves de sufrir broncoespasmos agudos relacionados con el uso de este medicamento.
La incidencia de la diabetes está aumentando en los países desarrollados. Estados Unidos donde se lanzará primero el tratamiento cuenta con más de 25,8 Millones de diabéticos.
La diabetes tipo 1, la forma más severa de la enfermedad, afecta más a los niños, mientras que la diabetes tipo 2, que representa casi el 90% de los casos, ocurre con mayor frecuencia en los adultos, por lo general con problemas de sobrepeso. En ambos casos, la disfunción del páncreas no puede producir suficiente insulina, la hormona para mantener los niveles normales de glucosa en la sangre, por lo que es el tratamiento obligatorio a intervalos regulares.
El convenio de colaboración de 925 Millones de dólares, establece que Sanofi es la responsable del desarrollo, los procesos de regulación y a comercialización del producto, mientras que MannKind, fabricará el Afrezza en su planta de Danbury, Connecticut (noreste de Estados Unidos).
A pesar de su aprobación, la FDA exigirá que se realicen los siguiente estudios con el Afrezza una vez que empiece a comercializarse:
- Un ensayo clínico para evaluar su farmacocinética, su seguridad y su eficacia en los pacientes pediátricos;
- Un ensayo clínico para evaluar el riesgo potencial de presentar tumores pulmonares malignos con el Afrezza (este ensayo también evaluará el riesgo cardiovascular y el efecto del Afrezza a largo plazo sobre la función pulmonar);
- Dos ensayos clínicos farmacocinético-farmacodinámicos de clamp euglucémico de glucosa, uno para caracterizar la respuesta a la dosis y otro para caracterizar la variabilidad intraindividual
No es la primera insulina inhalable
Esta insulina inhalable no es la primera, ni posiblemente la última, aunque es una de las que mejores resultados presenta.
Exubera de Pfizer
En 2007, Pfizer dejó de producir su insulina inhalable Exubera, porque ésta no tuvo el nivel de ventas esperado. Solamente el costo de retirar Exubera® del mercado ($2.800 millones de dólares de pérdida) hizo que Pfizer no fuera capaz de entregar excelentes resultados en el tercer trimestre, ya que el resto de su desempeño era bueno.
Desde la óptica de muchos médicos, al ser administrada mediante un inhalador, siempre hubieran existido dudas sobre la dosis exacta que el paciente estaba recibiendo de insulina, siendo ésta hormona tan importante en su manejo preciso al administrarse.
Tal y como explicaba Strat-Cons en 2007 sobre el fracaso de Exubera
Un inhalador del tamaño de un biberón y que asemeja una pipa para fumar crack. Una de las necesidades más grandes que los pacientes diabéticos tienen, es la privacidad y la discreción. Ya bastante molesto es el cargar con insulina, jeringas y agujas; o retirarse a inyectarse a un lugar “privado” aunque sea con los modernos aplicadores tipo pluma.
En 2008 Eli Lilly & Co. cerró su programa de desarrollo diciendo que no había una certeza en su regulación.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Un estudio determina que las bombas de insulina funcionan mejor que las inyecciones diarias

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Las bombas de insulina controlan mejor la diabetes que las inyecciones que deben aplicarse a diario, afirma un estudio reciente realizado en Francia.  Si eres diabético(a), entérate en qué consisten exactamente las bombas de insulina, y aprende cuáles son sus ventajas y sus desventajas para decidir si te convienen.  
Las bombas de insulina son pequeños dispositivos computarizados que el paciente debe llevar siempre consigo, y que le suministran insulina a través de un catéter situado debajo de la piel. Se pueden programar para que proporcionen la insulina de dos maneras: mediante dosis pequeñas y continuas (llamada insulina basal); y mediante una dosis adicional (llamada insulina en bolo), aproximadamente a la hora de la comida para controlar el aumento de la glucosa (azúcar) en la sangre que se produce después de comer.  Quizás las conozcas y hasta las hayas usado para controlar tu nivel de glucosa en la sangre.
Pues bien, según ha dado a conocer un estudio reciente publicado el 2 de julio en la revista The Lancet, las bombas son más eficientes para controlar los niveles de azúcar en la sangre que las inyecciones múltiples de insulina que se aplican a diario los pacientes con diabetes tipo 2 mal controlada.
En el estudio, financiado por Medtronic (un fabricante de dispositivos médicos), participaron unos 331 pacientes de entre 30 y 75 años, todos con diabetes tipo 2 mal controlada, que usaban varias inyecciones de insulina a diario para estabilizar su nivel de azúcar en la sangre. Algunos de los participantes siguieron usando las inyecciones, mientras otros empezaron a utilizar la bomba de insulina.
A los seis meses, los participantes que usaron las bombas de insulina tuvieron una reducción mucho mayor en los niveles de azúcar en la sangre que los que usaron las inyecciones. Al final del estudio, los primeros necesitaron una dosis diaria de insulina 20% más baja que los segundos, y tuvieron, en promedio, casi tres horas menos al día con un nivel de azúcar alto que los otros. La cantidad de tiempo que pasaron con un nivel de azúcar extremadamente bajo fue igual en ambos grupos.
Según Yves Reznik, del Centro Hospitalario Regional Côte de Nacre, de la Universidad de Caen, en Francia, y autor del estudio, los resultados abren la puerta a otra opción en el tratamiento de los pacientes que no pueden controlar su diabetes por medio de las inyecciones diarias


Conoce las ventajas y las desventajas de las bombas de insulina
A pesar de las obvias ventajas del uso de las bombas de insulina para tratar la diabetes en la mayoría de los pacientes, existen, sin embargo, algunos inconvenientes.
Ventajas:
  • Te suministran la cantidad de insulina necesaria con más exactitud que las inyecciones.
  • Eliminan las inyecciones, con lo que desaparece la dificultad de programarlas, aplicarlas, calcular las dosis correctas y saltarte alguna por olvido.
  • Sueles tener menos altibajos en el nivel de azúcar en la sangre.
  • Te reducen los episodios de hipoglucemia (nivel de azúcar en la sangre bajo) severa.
  • Te permiten hacer ejercicios sin necesidad de comer grandes cantidades de carbohidratos.
  • Tienes más flexibilidad con los alimentos (el horario y el tipo de comida).
Desventajas:
  • El procedimiento te resulta más costoso, y requiere recibir entrenamiento para usarlo. A veces toma algún tiempo acostumbrarse a su uso.
  • Tal vez aumentes de peso.
  • Tienes que mantenerte conectado(a) a la bomba la mayor parte de tiempo.
  • Se te pueden presentar problemas serios si el catéter se sale de su lugar y no recibes la insulina por varias horas.
De todos modos, la opinión de varios expertos en diabetes en los Estados Unidos concuerda con los hallazgos del estudio. Según la Dra. Virginia Peragallo-Dittko, del Instituto de Diabetes y Obesidad del Hospital Universitario de Winthrop, Mineola, en Nueva York, muchos pacientes con diabetes tipo 2 no logran controlar sus niveles de azúcar con las inyecciones diarias a pesar de sus esfuerzos, por lo que la bomba de insulina se convierte en otra opción de tratamiento segura y efectiva que no favorece ni el aumento de peso ni la hipoglucemia.
Para el Dr. Gerald Bernstein, del Instituto para la Diabetes Friedman, del Centro Médico Beth Israel, en Nueva York, las bombas de insulina podrían ser el futuro de la atención médica de la diabetes ya que favorecen la monitorización continua, mejoran la calidad de vida del paciente y reducen el riesgo de complicaciones.
Si padeces de diabetes tipo 2 y requieres inyectarte insulina varias veces al día para controlar tus niveles de glucosa en la sangre y/o aún así no logras controlarlos, consulta con tu médico acerca de la posibilidad de usar una bomba de insulina. Quizás sea la alternativa que  necesites.

miércoles, 16 de julio de 2014

El largo de la aguja podría influir en un mejor control de la diabetes

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Para muchos diabéticos, el momento más molesto del tratamiento es cuando tienen que ponerse las inyecciones de insulina. ¿Estás de acuerdo? Quizá puedas hacer las cosas más llevaderas de una manera muy sencilla: cambiando el tamaño de la aguja. 
¿A quién le gusta darse un pinchazo? Pero en muchas ocasiones son, además de necesarios, imprescindibles para mantener la salud. El ejemplo clásico son las inyecciones de insulina, cruciales en el tratamiento de la diabetes tipo 1 y de muchos casos de diabetes tipo 2.
Hasta hace poco se recomendaba aplicarlas con las agujas más largas (de 1/2 pulgada o 12 mm), especialmente en pacientes con mucho sobrepeso, para asegurarse de que penetraran bien a través de la piel y llegaran al tejido adiposo (la capa de tejido graso que se encuentra bajo la epidermis, la parte más externa de la piel). Al usar una aguja larga, se creía, se garantizaba que no hubiera derrames o escapes de la insulina, sin temor a que el paciente recibiera por eso una dosis menor de la necesaria.
Sin embargo, el miedo a las agujas y la incomodidad de aplicarse periódicamente las inyecciones hace que muchos pacientes no sigan el tratamiento como se les indica.
Una investigación realizada por Nancy Klobassa y Peggy Moreland, educadoras de diabetes de la Mayo Clinic, se concentró precisamente en el tema tomando como base varios estudios previos. Los resultados ofrecen una nueva perspectiva: es posible reducir el largo de la aguja sin que el paciente se perjudique. Estas son buenas noticias para los diabéticos que se sienten intimidados — y a veces francamente aterrorizados — por las inyecciones.
Por mucho tiempo, la corpulencia del paciente había sido el factor principal en la selección de la aguja. Por lo regular, se escogía una aguja más larga para los pacientes más gruesos, y se usaba el método de pellizcar la piel al aplicarla. Esto último evitaba aplicar la inyección en el músculo, que además de causar dolor, impide un óptimo control del nivel de glucosa en la sangre.
Tras revisar toda la evidencia, las investigadoras de Mayo Clinic llegaron a la conclusión de que una aguja más corta producía menos dolor que las agujas largas en los pacientes, por lo que sentían menos miedo y ansiedad al aplicarse la insulina y además, resultaba igual de eficiente. Teniendo eso en cuenta, han modificado las recomendaciones que les dan a sus pacientes y que tú puedes adoptar para inyectarte la insulina con menos molestias y mayor efectividad:
  • Los pacientes, tanto los de peso normal como los “pasaditos” de peso, pueden usar agujas cortas de 5/16 pulgadas (8 mm) con la jeringuilla de insulina, siempre que usen la técnica correcta, otro factor importante a la hora de recibir la dosis adecuada del medicamento.
  • El lugar más apropiado para la inyección es el abdomen, pero también pueden aplicarse en el brazo, los glúteos o los muslos (por el frente o la parte externa del muslo).
  • La aguja debe insertarse recta (en un ángulo de 90º) y mantenerse en esa posición de 5 a 10 segundos
  • Si te aplicas dosis mayores de 30 unidades, debes contar más de 10 segundos para evitar que la insulina se escape.
  • Se recomienda que las personas muy delgadas que usen las agujas de 8 mm pellizquen la piel y entonces inyecten en el pliegue para evitar pinchar el músculo.
  • Si el paciente prefiere usar agujas más largas (1/2 pulgada/ 12 mm) o solamente tiene acceso a este tamaño, entonces también debe pellizcar la piel e inyectar sobre el pliegue con el mismo objetivo: evitar que la inyección se haga en el músculo, sino en el tejido adiposo).
  • Una preocupación común a la hora de decidir qué largo de aguja utilizar es que ésta pueda atravesar la piel de todas las áreas del cuerpo que por lo general se utilizan para las inyecciones de insulina: abdomen, muslos, brazos y glúteos. Un estudio reciente utilizó el ultrasonido para medir el grosor de la piel de esas cuatro áreas del cuerpo en 338 pacientes con diabetes. Las variaciones del grosor de la piel que se encontraron fueron mínimas teniendo en cuenta la edad, género, raza e índice de masa corporal de los participantes. El grosor de la piel de la mayoría de dichos pacientes era menor a 2.8 mm (la piel más fina en los muslos y la más gruesa en los glúteos). Esto significa que hasta las agujas más cortas de 4 mm tienen el largo suficiente para atravesar la piel y llegar al tejido adiposo. Sin embargo, ¿son igual de efectivas que las más largas?
    Otras investigaciones sugieren que las agujas incluso más pequeñas y finas, como las de 5 mm ofrecen los mismos resultados que las agujas de 8 mm en los pacientes obesos en cuanto al control de la glucosa. Esa es la conclusión de un estudio publicado en Diabetes Technology & Therapeutics, en el que participaron 130 pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2 que usaban insulina y que tenían un índice de masa corporal de 30 o más (lo que los coloca en la categoría de obesos). Durante los seis meses que duró el estudio, los pacientes se inyectaron insulina con agujas de 5 mm por 3 meses y cambiaron a agujas de 8 mm durante los siguientes 3 meses. Al final, no se detectó diferencia en cuanto al control de la glucosa (en las pruebas A1C ) en los grupos de pacientes, independientemente de qué tamaño de aguja usaron. Eso sí, los que usaron agujas más cortas reportaron menos molestias y menos sangrado, aunque sí hubo más escapes de insulina con las más pequeñas, lo que puede evitarse utilizando la técnica correcta, insertando la aguja recta y esperando el tiempo apropiado (5 a 10 segundos como mínimo, y más tiempo si la dosis excede las 30 unidades).
    También se ha encontrado que las agujas cortas (de 4 a 5 mm) funcionan mejor cuando se introducen rectas (en un ángulo de 90 grados) en la piel, sin pellizcar ésta. Si usas una aguja de más de 6 mm sí se aconseja pellizcar la piel para minimizar el riesgo de aplicar la inyección en el músculo, con sus desagradables consecuencias.
    Recuerda que si eres muy delgado(a) y usas agujas de de 5/16 de pulgada (8 mm), la técnica más efectiva es pellizcarte la piel y aplicar la inyección en el pliegue que se forma. Eso evita que te inyectes en el músculo. Y también debes pellizcarte la piel si usas agujas de 1/2 pulgada (12 mm).
    Si eres diabético(a) y debes usar insulina, actualmente tienes muchas opciones a la hora de escoger dispositivos para aplicarla, incluyendo las agujas. Las cosas definitivamente han cambiado desde las gruesas agujas de 16 mm que se usaban hace 25 años, a las agujas más pequeñitas de 4 mm que existen en el mercado desde el 2010. Las limitaciones de tu seguro médico o las recomendaciones de tu profesional de la salud, también influyen en esa selección. Pero si quieres usar una aguja más corta y menos dolorosa, puedes hacerlo, siempre que cuentes con la aprobación de tu médico.  Mientras más cómodo te resulte el proceso, mayores probabilidades tendrás de controlar tu diabetes.

    lunes, 16 de junio de 2014

    Un dispositivo nuevo podría predecir la hipoglucemia nocturna

    Las personas que tienen diabetes pueden sufrir episodios repentinos de hipoglucemia nocturna, o sea, disminución del azúcar en la sangre durante la noche. La hipoglucemia puede ser peligrosa si el paciente no se da cuenta, ya que puede ocasionar convulsiones e incluso la muerte. Pero gracias a la ciencia, un dispositivo nuevo pronto podría predecir estas reducciones repentinas y evitar complicaciones.
    Thinkstock_Mark Hatfield_136255717Idealmente cuando se tiene diabetes se recomienda que los niveles de la glucosa en la sangre estén controlados para que no suban ni bajen demasiado, no sólo para evitar complicaciones, sino porque cuando bajan demasiado puede ser muy peligroso.
    Si bien el control de la glucosa se hace, dependiendo de si tienes diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2, mediante el ajuste de la dieta y el ejercicio, además de medicamentos y/o la aplicación de insulina, existen ocasiones en las que podrías no estar consciente de un peligroso descenso en los niveles del azúcar en tu sangre mientras duermes.  Precisamente durante la noche te podría suceder que no pudieras identificar los síntomas relacionados con una reducción en los niveles de azúcar en tu sangre o hipoglucemia, como sudoración, hambre, cansancio, irritabilidad y mareo. De hecho, incluso, en ocasiones durante el día, el 20% de las personas con diabetes tipo 1 tampoco se dan cuenta de que están teniendo un episodio de hipoglucemia.
    Para evitar que estés en riesgo de tener hipoglicemia nocturna mientras duermes, un grupo de investigadores de la Universidad de Standford, en Estados Unidos han creado un dispositivo que permite calcular con media hora de anticipación una reducción en los niveles de la glucosa y de esta forma poder enviar una señal para suspender el bombeo de insulina hasta que el nivel del azúcar se estabilice. Obviamente, este dispositivo es para las personas que usan una bomba de insulina.
    Concretamente, estos investigadores unieron a la bomba de insulina un sensor de glucosa que se ubica bajo la piel y los dos dispositivos se conectan a una computadora mediante una conexión inalámbrica (wifi). Luego, mediante un algoritmo se calcula con 30 minutos de anticipación si hay una reducción en los niveles de la glucosa en la sangre (de 80 mg por decilitro). Si se detecta, entonces el dispositivo da una orden de suspender el funcionamiento de la bomba de insulina hasta que se estabilice el azúcar en la sangre.
    Este novedoso aparato fue probado en 45 pacientes con diabetes tipo 1, de entre 15 y 45 años de edad que padecían de diabetes por lo menos por 15 años. Participaron durante 42 noches en el estudio, durmiendo en sus casas y sin saber si el sistema estaba activado o no, ya que cada noche se designó su funcionamiento de manera aleatoria.
    Los resultados de las pruebas demostraron que el suministro de insulina se suspendió por lo menos una vez, en el 76 por ciento de las noches que duró el estudio, durante un promedio de 71 minutos.  Así, dicen los especialistas, la posibilidad de sufrir de hipoglucemia se redujo más del triple.
    El dispositivo que aún está en fase de prueba y no se ha comercializado, parece ser muy prometedor. Por el otro lado, tiene ciertas limitaciones relacionadas con su precio y accesibilidad. Sin embargo, los investigadores dicen que esos temas se resolverán y que lo importante es que un dispositivo como este reduciría considerablemente la posibilidad de sufrir convulsiones nocturnas a causa de la hipoglucemia.