diabetes

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miércoles, 16 de julio de 2014

El largo de la aguja podría influir en un mejor control de la diabetes

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Para muchos diabéticos, el momento más molesto del tratamiento es cuando tienen que ponerse las inyecciones de insulina. ¿Estás de acuerdo? Quizá puedas hacer las cosas más llevaderas de una manera muy sencilla: cambiando el tamaño de la aguja. 
¿A quién le gusta darse un pinchazo? Pero en muchas ocasiones son, además de necesarios, imprescindibles para mantener la salud. El ejemplo clásico son las inyecciones de insulina, cruciales en el tratamiento de la diabetes tipo 1 y de muchos casos de diabetes tipo 2.
Hasta hace poco se recomendaba aplicarlas con las agujas más largas (de 1/2 pulgada o 12 mm), especialmente en pacientes con mucho sobrepeso, para asegurarse de que penetraran bien a través de la piel y llegaran al tejido adiposo (la capa de tejido graso que se encuentra bajo la epidermis, la parte más externa de la piel). Al usar una aguja larga, se creía, se garantizaba que no hubiera derrames o escapes de la insulina, sin temor a que el paciente recibiera por eso una dosis menor de la necesaria.
Sin embargo, el miedo a las agujas y la incomodidad de aplicarse periódicamente las inyecciones hace que muchos pacientes no sigan el tratamiento como se les indica.
Una investigación realizada por Nancy Klobassa y Peggy Moreland, educadoras de diabetes de la Mayo Clinic, se concentró precisamente en el tema tomando como base varios estudios previos. Los resultados ofrecen una nueva perspectiva: es posible reducir el largo de la aguja sin que el paciente se perjudique. Estas son buenas noticias para los diabéticos que se sienten intimidados — y a veces francamente aterrorizados — por las inyecciones.
Por mucho tiempo, la corpulencia del paciente había sido el factor principal en la selección de la aguja. Por lo regular, se escogía una aguja más larga para los pacientes más gruesos, y se usaba el método de pellizcar la piel al aplicarla. Esto último evitaba aplicar la inyección en el músculo, que además de causar dolor, impide un óptimo control del nivel de glucosa en la sangre.
Tras revisar toda la evidencia, las investigadoras de Mayo Clinic llegaron a la conclusión de que una aguja más corta producía menos dolor que las agujas largas en los pacientes, por lo que sentían menos miedo y ansiedad al aplicarse la insulina y además, resultaba igual de eficiente. Teniendo eso en cuenta, han modificado las recomendaciones que les dan a sus pacientes y que tú puedes adoptar para inyectarte la insulina con menos molestias y mayor efectividad:
  • Los pacientes, tanto los de peso normal como los “pasaditos” de peso, pueden usar agujas cortas de 5/16 pulgadas (8 mm) con la jeringuilla de insulina, siempre que usen la técnica correcta, otro factor importante a la hora de recibir la dosis adecuada del medicamento.
  • El lugar más apropiado para la inyección es el abdomen, pero también pueden aplicarse en el brazo, los glúteos o los muslos (por el frente o la parte externa del muslo).
  • La aguja debe insertarse recta (en un ángulo de 90º) y mantenerse en esa posición de 5 a 10 segundos
  • Si te aplicas dosis mayores de 30 unidades, debes contar más de 10 segundos para evitar que la insulina se escape.
  • Se recomienda que las personas muy delgadas que usen las agujas de 8 mm pellizquen la piel y entonces inyecten en el pliegue para evitar pinchar el músculo.
  • Si el paciente prefiere usar agujas más largas (1/2 pulgada/ 12 mm) o solamente tiene acceso a este tamaño, entonces también debe pellizcar la piel e inyectar sobre el pliegue con el mismo objetivo: evitar que la inyección se haga en el músculo, sino en el tejido adiposo).
  • Una preocupación común a la hora de decidir qué largo de aguja utilizar es que ésta pueda atravesar la piel de todas las áreas del cuerpo que por lo general se utilizan para las inyecciones de insulina: abdomen, muslos, brazos y glúteos. Un estudio reciente utilizó el ultrasonido para medir el grosor de la piel de esas cuatro áreas del cuerpo en 338 pacientes con diabetes. Las variaciones del grosor de la piel que se encontraron fueron mínimas teniendo en cuenta la edad, género, raza e índice de masa corporal de los participantes. El grosor de la piel de la mayoría de dichos pacientes era menor a 2.8 mm (la piel más fina en los muslos y la más gruesa en los glúteos). Esto significa que hasta las agujas más cortas de 4 mm tienen el largo suficiente para atravesar la piel y llegar al tejido adiposo. Sin embargo, ¿son igual de efectivas que las más largas?
    Otras investigaciones sugieren que las agujas incluso más pequeñas y finas, como las de 5 mm ofrecen los mismos resultados que las agujas de 8 mm en los pacientes obesos en cuanto al control de la glucosa. Esa es la conclusión de un estudio publicado en Diabetes Technology & Therapeutics, en el que participaron 130 pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2 que usaban insulina y que tenían un índice de masa corporal de 30 o más (lo que los coloca en la categoría de obesos). Durante los seis meses que duró el estudio, los pacientes se inyectaron insulina con agujas de 5 mm por 3 meses y cambiaron a agujas de 8 mm durante los siguientes 3 meses. Al final, no se detectó diferencia en cuanto al control de la glucosa (en las pruebas A1C ) en los grupos de pacientes, independientemente de qué tamaño de aguja usaron. Eso sí, los que usaron agujas más cortas reportaron menos molestias y menos sangrado, aunque sí hubo más escapes de insulina con las más pequeñas, lo que puede evitarse utilizando la técnica correcta, insertando la aguja recta y esperando el tiempo apropiado (5 a 10 segundos como mínimo, y más tiempo si la dosis excede las 30 unidades).
    También se ha encontrado que las agujas cortas (de 4 a 5 mm) funcionan mejor cuando se introducen rectas (en un ángulo de 90 grados) en la piel, sin pellizcar ésta. Si usas una aguja de más de 6 mm sí se aconseja pellizcar la piel para minimizar el riesgo de aplicar la inyección en el músculo, con sus desagradables consecuencias.
    Recuerda que si eres muy delgado(a) y usas agujas de de 5/16 de pulgada (8 mm), la técnica más efectiva es pellizcarte la piel y aplicar la inyección en el pliegue que se forma. Eso evita que te inyectes en el músculo. Y también debes pellizcarte la piel si usas agujas de 1/2 pulgada (12 mm).
    Si eres diabético(a) y debes usar insulina, actualmente tienes muchas opciones a la hora de escoger dispositivos para aplicarla, incluyendo las agujas. Las cosas definitivamente han cambiado desde las gruesas agujas de 16 mm que se usaban hace 25 años, a las agujas más pequeñitas de 4 mm que existen en el mercado desde el 2010. Las limitaciones de tu seguro médico o las recomendaciones de tu profesional de la salud, también influyen en esa selección. Pero si quieres usar una aguja más corta y menos dolorosa, puedes hacerlo, siempre que cuentes con la aprobación de tu médico.  Mientras más cómodo te resulte el proceso, mayores probabilidades tendrás de controlar tu diabetes.

    lunes, 14 de julio de 2014

    La diabetes y la menopausia: ¿qué debes hacer?

    Si tienes diabetes y estás entrando en la menopausia, es probable que necesites asumir algunos cuidados adicionales. Entérate de los cambios que vienen y prepárate para enfrentarlos. En Vida y Salud te decimos cómo.
    La diabetes y la menopausia son dos condiciones exigentes, pues provocan muchos cambios en tu cuerpo y exigen cuidados especiales. Si ya hace tiempo que te diagnosticaron la diabetes, seguramente estás bastante acostumbrada a la rutina del cuidado de la diabetes: revisar el nivel de azúcar en tu sangre, seguir una dieta cuidadosa, hacer ejercicio regularmente, asistir con frecuencia a las visitas médicas, tomar medicinas y/o inyectarte insulina, cuidarte los pies, etc.
    Pero ahora con la menopausia, algunas cosas pueden cambiar y otras se tendrán que intensificar. En primer lugar, los cambios hormonales que vienen con la menopausia –especialmente la disminución en la producción de los estrógenos- te pueden causar cambios en el nivel de azúcar en tu sangre. Además, si a eso le sumamos la edad y la reducción en la actividad física, es probable que empieces a aumentar de peso, lo cual podría aumentar tu requerimiento de insulina o de medicina oral  (tomada) para la diabetes. Finalmente, ésta reducción de estrógenos (la hormona femenina) hace que la mucosa vaginal se adelgace y que aumente el riesgo de infecciones en esa área, especialmente por hongos, una situación incómoda para las mujeres que tienen diabetes porque las pueden presentar con mayor frecuencia si su diabetes no está bien controlada.
    Por otro lado, tanto con la diabetes como con la menopausia, el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular aumenta, y algunos estudios han encontrado que la combinación de ambas condiciones puede potenciar aún más ese riesgo.
    Pero no te angusties, porque el hecho de que la situación sea exigente, no quiere decir que no la puedes manejar. ¡Claro que puedes! Sigue estos consejos básicos para que empieces a prepararte desde ya.
    Habla con tu médico. Lo primero que debes hacer es hablar con tu médico y contarle que estás entrando en la menopausia. Como los niveles de azúcar en tu sangre van a variar, ya sea que aumenten o que disminuyan, es probable que él o ella necesite revisar el tratamiento que te está dando y cambiar las dosis. Además, asegúrate cuando te ordene tu examen de colesterol, triglicéridos, colesterol bueno (HDL) y malo (LDL), que el medicamento que tomas tiene todos los niveles bajo control.
    Revisa tu sangre frecuentemente. Necesitas revisar el nivel de azúcar en tu sangre con más frecuencia durante el día (si has visto variaciones), y probablemente durante la noche. Con la locura de los cambios hormonales, los niveles se vuelven impredecibles y no debes dejar que te tomen ventaja. También puedes llevar un registro para que tu médico vea los cambios y así pueda tomar mejores decisiones sobre tu tratamiento.
    Vida saludable. El llevar una dieta sana y el hacer ejercicio, no sólo son la clave para controlar la diabetes siempre, sino que también te ayudan a evitar un posible aumento de peso con la menopausia que pueda afectar tus niveles de azúcar en la sangre. Además, te ayudan a controlar el colesterol y así no poner en riesgo tu corazón.
    Que la menopausia no complique tu diabetes. Ya lo sabes, soldado advertido… sabe cómo cuidarse.

    viernes, 11 de julio de 2014

    Cuba patenta fármaco para diabéticos en más de 30 países

    cuba-3Un medicamento cubano que reduce el riesgo de amputación en el pie diabético, el Heberprot-P, está patentado este domingo en más de 30 países, incluido Estados Unidos y la Unión Europea, anunciaron expertos del habanero Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).  
      El director de Negocios en el CIGB, Ernesto López, detalló que desde 2008 el fármaco tiene registros sanitarios en países como Argelia, Argentina, Uruguay, República Dominicana, Venezuela, Ecuador, México, Paraguay, Libia, Colombia, Guatemala, Georgia, Ucrania, Vietnam, Filipinas, Panamá, Perú, El Salvador y Rusia, además de Cuba.Social Media for Business here
      López indicó que el inyectable obtenido por el CIGB se encuentra además en Canadá, Australia, Singapur, Corea del Sur, Sudáfrica, China, India, Indonesia, México, Malasia y Japón, además de estar en trámites en Brasil, Tailandia y Chile.
      Unas 146.000 personas, de ellos más de 31.000 cubanos, han sido atendidos hasta la fecha con el medicamento que se administra mediante infiltración intralesional para acelerar la cicatrización de úlceras profundas y complejas, tanto neuropáticas como isquémicas. 
      El riesgo de amputación en Cuba durante el año 2013 en los pacientes con úlcera de pie diabético se redujo en más de 80 por ciento, como resultado de la aplicación del Heberprot-P.
      "En los pacientes tratados en la isla, el riesgo relativo de amputación se redujo en 80 por ciento", dijo el investigador Manuel Raíces, del CIGB, donde se desarrolla el medicamento único en el mundo.
      Raíces señaló que la amputación es una complicación muy temida, pues más del 50 por ciento de los enfermos a los que hay que aplicársela por esa causa no sobreviven un lustro después.
      De acuerdo con el experto, el propósito es lograr que en el año 2016 las mutilaciones por úlcera del pie diabético sean "casos rarísimos" y no consecuencia de la dolencia.
      Un estudio de la efectividad de la aplicación del Heberprot-P obtuvo este año el premio especial al resultado de mayor integración del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.
      Raíces destacó que el 75 por ciento de las personas que desarrollaron una úlcera en sus extremidades este año, llegan de forma temprana a la consulta, lo que garantiza una mayor efectividad en el tratamiento.
      La aplicación del Heberprot-P en Cuba comenzó en 2007, y la eficacia del producto se puso de manifiesto en un estudio realizado un lustro después en más de 4.000 pacientes para conocer la efectividad.
      Este fármaco tiene como principio activo el factor de crecimiento humano recombinante, y se aplica de manera inyectable por vía intra y perilesional.
      El tratamiento se realiza en unos dos meses, con tres aplicaciones semanales mediante la inyección directa en la úlcera.
      Cuba registró el producto desde 2006, y en abril de 2007 fue incluido en el Cuadro Básico de Medicamentos de la nación caribeña.
      A partir de entonces se inició un programa de extensión nacional que abarcó la atención secundaria y terciaria (hospitales e institutos), y desde 2008 comenzó a aplicarse en más de 300 centros de la atención primaria de salud.
      De acuerdo con la Fundación Mundial de la Diabetes, en el mundo padecen diabetes unos 300 millones de personas.
      Más de la mitad de los pacientes diabéticos no pueden mantener controlados sus niveles de glucosa, incrementándose así el riesgo de padecer de complicaciones como la ceguera, fallo renal y las citadas amputaciones.
      Cada año, entre el 15 y el 30 por ciento de los diabéticos con úlcera requieren amputación del miembro inferior, frecuentemente precedida por infección y gangrena.
      La pérdida de una extremidad no sólo significa una disminución considerable de la calidad de vida del paciente, sino que, en las naciones donde el sistema de salud está subvencionado por el Estado, representa también un enorme gasto público, tanto por el ingreso hospitalario como por la amputación, que es una operación costosa.

    miércoles, 9 de julio de 2014

    El nopal y la diabetes

     
    Alimento ancestral de la gastronomía mexicana, al nopal (Cactus Opuntia) se le atribuyen propiedades medicinales que lo hacen recomendable en la dieta de cualquier enfermo, pero principalmente en quienes sufren diabetes. Empecemos por decir que el nopal es una planta cactácea rica en fibras, vitaminas A, B, B2, clorofila, proteínas, minerales, así como 17 aminoácidos entre esenciales y no esenciales. Entre sus cualidades está el incrementar los niveles y la sensibilidad a la insulina del paciente con diabetes, con lo cual logra estabilizar y regular el nivel de azúcar en la sangre.

    Científicamente ha comprobado en personas que son resistentes a la insulina, en investigaciones realizadas en el Instituto Politécnico Nacional, que la ingestión de nopal antes de cada alimento, durante 10 días, provoca la disminución del peso corporal y reduce las concentraciones de glucosa, colesterol y triglicéridos en sangre.

    Por otra parte, los aminoácidos, la fibra y la niacina contenida en el nopal previenen que el exceso de azúcar en la sangre se convierta en grasa. Al ser una importante fuente de fibra por contener pectina, mucílago y gomas que son provechosas al sistema digestivo, se recomienda como auxiliar en casos de estreñimiento y para el control de peso.

    También, las fibras insolubles que contiene, crean una sensación de saciedad, haciendo que disminuya el hambre de las personas y ayudan a una buena digestión. Asimismo, las proteínas vegetales promueven la movilización de líquidos en el torrente sanguíneo disminuyéndose la celulitis y la retención de líquidos.

    El nopal tiene una cantidad suficiente de aminoácidos y fibra, incluyendo los antioxidantes vitamina C y A, los cuales, previenen la posibilidad de daños en las paredes de los vasos sanguíneos, así como también la formación de plaquetas de grasa, y es así como también tiene un poder preventivo en relación a la aterosclerosis.

    Por último, se sabe que las fibras vegetales y los mucílagos controlan el exceso de ácidos gástricos y protegen la mucosa gastrointestinal previniendo así, las úlceras gástricas y todo ese tipo de afecciones.

    Recientemente ha sido muy popular el consumo de nopales licuados con alguna fruta, pero a muchas personas les resulta un poco desagradable el mucílago o baba. El polvo de nopal o nopal deshidratado ha venido a ofrecer una solución para este inconveniente, como también para la elaboración de una gama más amplia de productos tales como dulces, panes, galletas, tostadas y tortillas.

    lunes, 7 de julio de 2014

    Neuropatía diabética: cuando la diabetes te afecta los nervios

    Thinkstock_ktsimage_453518041La neuropatía diabética no significa que te pones muy nervioso por tener diabetes, ni que te vas a volver neurótico. La neuropatía quiere decir que tu sistema nervioso, el que transmite mensajes desde tu cerebro al resto de tu cuerpo, se empieza a afectar por la diabetes sin que te des cuenta. ¿De qué forma? Sigue leyendo para que evites esta complicación.
    La neuropatía diabética es una enfermedad del sistema nervioso causada por la diabetes. Para que la entiendas mejor, la explicaré por partes…
    Empecemos por entender qué hace el sistema nervioso. Éste comunica el cerebro con el resto del cuerpo a través de las fibras nerviosas que se encargan de transmitir las sensaciones de las diferentes partes del cuerpo a tu cerebro, y luego se encargan de enviarle la respuesta de tu cerebro a éstas. Gracias a esos mensajes puedes reaccionar frente al dolor y las temperaturas extremas, digerir la comida, orinar o tener una erección.
    ¿Te has fijado que cuando te pinchas un dedo con la espina de una rosa, inmediatamente quitas el dedo? Esa reacción inmediata sucede gracias a tu sistema nervioso. Tan pronto sientes el pinchazo, las fibras nerviosas se encargan de mandar la señal de dolor a tu cerebro, para que le responda a los músculos de tu mano dándoles la orden de moverse y alejar el dedo de la espina. Aunque nunca lo notamos pues sucede en milésimas de segundos, todas las sensaciones y reacciones de nuestro cuerpo pasan por este proceso de alerta y respuesta.
    Cuando padeces de neuropatía, la velocidad con la que se envían las señales a través de las fibras nerviosas, llamada velocidad de conducción nerviosa, se afecta. Por eso, se envían más lentamente o, en el peor de los casos, nunca se envían. Esto provoca, por ejemplo, que te lastimes, por ejemplo, que tengas una pequeña cortada y nunca la sientas, o que reacciones más lento cuando te estás quemando con la plancha. Es como si te volvieras “insensible”. O algunas veces puede provocarte un hormigueo, ardor o dolor en algunas partes del cuerpo.
    Si te estás preguntando ¿qué tiene que ver la diabetes con la neuropatía? ¡Mucho! Las personas que han tenido diabetes por muchos años, y que no han controlado adecuadamente los niveles de glucosa (azúcar) en su sangre, tienen problemas con su sistema nervioso y desarrollan neuropatía. Es una complicación tan común, que aproximadamente la mitad de los diabéticos tienen algún problema con sus nervios
    ¿Por qué? Aún no se sabe a ciencia cierta. Al parecer, cuando los niveles de glucosa han estado elevados por un tiempo prolongado, se deterioran las paredes de los vasos sanguíneos que nutren los nervios y afectan una parte de los nervios llamada axón, que es el punto de conexión con otros nervios, con la piel, los músculos y los órganos del cuerpo. Este daño puede deberse a que se ha interrumpido el paso de la sangre hacia el nervio o a que el metabolismo (la forma como se asimila) de la glucosa en tu sangre produce químicos tóxicos que afectan los nervios.
    Para los diabéticos ésta es una complicación muy seria, pues recuerda que cuando los niveles de glucosa en tu sangre aumentan, la velocidad con la que se curan las heridas es más lenta. Por ejemplo, si te lastimas (te cortas) y no lo notas, se puede infectar fácilmente y tu cuerpo no va a tener la capacidad para curarla sin tu ayuda.
    El riesgo más grande lo corren tus pies y manos, que es donde se afectan más fácilmente los nervios. Especialmente los pies, que son uno de los puntos más delicados para los diabéticos. La neuropatía diabética permite que las heridas en los pies se conviertan en úlceras o se infecten y, en el peor de los casos, pueden llevarte a una amputación.
    ¿Cómo puedes saber si tienes neuropatía diabética? Es muy difícil de reconocer cuando tienes esta complicación, pues no tiene síntomas iniciales y generalmente la identifica tu doctor a través de varios exámenes.
    Sin embargo, puedes sospechar que la tienes si tienes los siguientes factores de riesgo:
    • Has tenido el azúcar elevada en tu sangre por varios años (más de 10 o 20 años) y en general, tu diabetes ha estado descontrolada
    • Tienes más de 40 años
    • Eres hombre
    • Eres alto, pues significa que tienes fibras nerviosas más largas que tienden a afectarse más fácilmente
    • Tomas bebidas alcohólicas y fumas frecuentemente
    • Tienes el nivel de colesterol “malo” (LDL) elevado
    La buena noticia es que la neuropatía diabética es totalmente prevenible y además curable. Tan pronto empiezas a bajar los niveles de glucosa en tu sangre, los síntomas de esta complicación nerviosa mejoran, e incluso la neuropatía puede desaparecer.
    Así que ésta puede ser una nueva razón para controlar tu diabetes. ¡Vale la pena!

    viernes, 4 de julio de 2014

    La diabetes en bebés y en los más pequeñitos

    BEBÉS Y PEQUEÑITOS CON DIABETES . 


    La diabetes en bebés y en los más pequeñitos.Quienes tenemos la dicha de ser padres de familia sabemos bien lo cansado que puede ser cuidar de alguien más. Tener un hijo es como ganarse un premio que debemos proteger hasta que pueda cuidarse por si solo. Todo un reto en verdad. Ahora, y ¿si además del trabajo “normal” que implica el criar y educar a un niño debemos vigilar de su diabetes? Se lee complicado ¿verdad?
    El diagnóstico
    Seguramente cuando recibiste la noticia te sentiste atrapado. Recuerda que la
    diabetes de tu hijo no es culpa de nadie, tampoco se trata de un castigo divino, desafortunadamente la diabetes en niños pasa “porque si”.
    La
    diabetes tipo 1 en los pequeños obedece a una respuesta inmunológica del cuerpo. Imaginemos que el sistema inmunológico del bebé de pronto desconoce a las células productoras de insulina y las destruye, el resultado: Diabetes tipo 1.
    Seguramente tu médico ya te ha platicado los pormenores de la
    diabetes y les ha recomendado fuentes de información, menos mal que hoy en día puedes encontrar mucha información en diversas fuentes: televisión, radio, revistas, sitios web, clubes de ayuda. Hasta hace algunos años todavía era muy difícil encontrar información sobre este tema. Al parecer, cada día somos más las personas que viven con diabetes, la ventaja es que ahora tenemos más información a nuestro alcance para cuidar bien de esta condición de vida y evitar a toda costa las temidas complicaciones.
    El equipo al cuidado de la salud de tu bebé
    Seguramente el diagnóstico de
    diabetes de tu pequeño lo hizo un pediatra. El pediatra de tu hijo deberá convertirse a partir de este momento en uno de tus mejores amigos, recuerda que debes notificarle cualquier cambio en la salud de tu hijo, los cambios y ajustes oportunos en el tratamiento de tu hijo pueden hacer la diferencia entre una diabetes bien cuidada y una que no lo es. Tal vez quieras acudir también con un pediatra endocrinólogo que son los pediatras que se especializan en diabetes. Algunos pediatras trabajan en conjunto con una nutrióloga o Educadora en Diabetes, ella podrá ayudarte a aprender sobre alimentación y diabetes y te dará otras herramientas para tener todo bajo control.
    Este equipo de profesionales de la salud te ayudarán a aprender como cuidar de tu hijo. Lo primero que deberás aprender será a medir su
    glucosa en sangre y a aplicar la inyección de insulina. En esta ocasión la frase “esto me va a doler más a mi que a ti” resultará cierta. La medición de glucosa y la inyección de insulina no es una tarea sencilla para los niños pequeños, y tampoco lo es para sus papás.
    Para afrontar esos momentos difíciles te presentamos los siguientes consejos.
    a)     Evita tomarlo por sorpresa: Es mejor hablarle y explicarle lo que vas a hacer, de otra forma podrá asustarse incluso cuando quieras jugar con él.
    b)     Intenta distraerlo un poco: En momentos críticos como la aplicación de
    insulina, intenta distraer a tu bebé, algún otro miembro de la familia puede ayudarte a hacerlo.
    c)     Ten a la mano todo lo que necesites: De esta forma evitarás perder tiempo y aumentar el estrés de tu bebé y de tu familia.
    d)     Deja que tu hijo elija el dedo en el que realizarás la prueba de
    glucosa
    e)     Permite que tu hijo elija la zona de aplicación de
    insulina
    f)       Puedes premiar la valentía de tu hijo regalándole estampitas, o simplemente abrazándolo y apapachándolo. Recuerda que debemos cambiar los premios de dulces a abrazos.
    g)     Ten mucha paciencia para que el pequeño se sienta seguro.
    Hipoglucemia e
    hiperglucemia en bebés
    Aún cuando tengas el mayor cuidado posible en el tratamiento de la
    diabetes de tu pequeño, habrá momentos en los que su glucosa en sangre se eleve o baje. Esto depende en gran medida de la alimentación, actividad física y muchos otros factores que tu médico te irá platicando. Es muy importante aprender a reconocer los síntomas de tu bebé. Aún cuando hay una lista de síntomas cada niño es distinto y puede desarrollar sintomatología distinta a la del resto de los niños.
    Aquí te presentamos algunos síntomas que pueden ayudarte a reconocer estos episodios.
    HIPOGLUCEMIA (baja de azúcar en sangre)
    a)     Llanto diferente: Tu hijo puede llorar de forma poco usual, si llora y observas que le cuesta trabajo controlarse, mide su
    glucosa en sangre
    b)     Palidez: El tono puede cambiar al bajar el nivel de
    glucosa en sangre, mide su glucosa para que te asegures de que está en rangos normales
    c)     Enojo sin razón aparente: Si tu hijo presenta cambios de humor repentinos, también será buena idea medir su
    glucosa en sangre
    d)     Vista perdida: Si observas que le cuesta trabajo enfocar o poner atención, mide su
    glucosa
    e)     Sueño y cansancio repentino: Si tu pequeño quiere dormir de manera repentina o bosteza mucho más de lo habitual mejor mide su
    glucosa.
     
     
    HIPERGLUCEMIA (subida de
    glucosa en sangre)
    a)     Orina con mayor frecuencia: ¿Cómo puedes saber esto? En realidad no es tan complicado, pon atención en el número de pañales que generalmente utiliza en el día y en qué tan mojados quedan estos. Si observas que has cambiado más pañales y que están más mojados de lo normal es momento de medir la
    glucosa de tu pequeño.
    b)     Tiene mucha sed: Si tu bebé empieza a hablar lo más seguro es que te pida “agua”, si todavía no habla puedes notar su boca un poco seca y que chupará de su mamila con frenesí. Recuerda que los niveles altos de
    glucosa en sangre pueden llevar a la cetoacidosis si no se atienden pronto.
    c)      Cansancio: Tu bebé puede parecer con pocas ganas de jugar o incluso de despertar, si le notas un cansancio especial te recomendamos medir su
    glucosa en sangre.
    d)     Irritabilidad: Sabemos que a esta edad es común que se presenten algunos berrinches, sin embargo, si no hay un motivo aparente y tu bebé se muestra malhumorado o demasiado lloroncito hay que medir su
    glucosa.
    Seguramente por momentos te sentirás muy agobiado y preocupado porque tu hijo pequeño vive con
    diabetes, la buena noticia es que TODOS los papás vivimos preocupados aún cuando nuestros hijos no tengan diabetes. Además, al moldear el estilo de vida de tu hijo desde muy pequeño podrás asegurarte de que al ser adulto llevará una vida saludable, en algunos casos, más saludable que los de algunas personas que viven sin diabetes. Los niños con diabetes tienen una infancia feliz, disfrutan de la vida y aprenden a ser responsables y ver por sí mismos. Tu tarea como padre de un pequeño con diabetes es poner en sus manos las herramientas para darle un futuro óptimo. Recuerda, contacta al médico, el puede ayudarte en esta tarea.  

    miércoles, 2 de julio de 2014

    Lo que debes comer si la diabetes tipo 2 ha dañado tus riñones

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    Cuando la diabetes de tipo 2 no se controla puede provocar diferentes complicaciones. Una de ellas es el daño a los riñones, que pueden dejar de funcionar correctamente o incluso, dejar de funcionar. En estos casos, es necesario hacer algunas modificaciones en la dieta. Aquí te contamos qué alimentos son mejores cuando hay falla renal y cuáles te conviene evitar.
    Una de las consecuencias de la diabetes, especialmente cuando no se ha controlado, es  lo que se conoce como insuficiencia renal o falla renal, que se produce cuando los riñones no funcionan correctamente o dejan de funcionar por completo. Los riñones son los órganos que filtran y purifican la sangre (es decir, la mantienen equilibrada químicamente): cada día, estos órganos procesan alrededor de 190 litros de sangre para eliminar alrededor de 2 litros de productos de desecho y el exceso de agua, que el cuerpo pierde al orinar. Si esto no ocurriera, los desechos se acumularían en la sangre y dañarían al cuerpo.
    La elevación en los niveles de azúcar en la sangre característicos de la diabetes pueden dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, incluyendo los de los riñones, que son los que les permiten filtrar y funcionar correctamente. Además, la diabetes puede causar daños en los nervios, que son los que trasportan mensajes entre el cerebro y otros órganos, como la vejiga. Si los nervios de la vejiga están dañados, es posible que no reconozca cuándo está llena, y la presión de la vejiga llena igualmente puede dañar los riñones.
    Desde luego que el daño a los riñones puede ser diferente en diferentes personas. Hay 5 etapas de daño renal que se calculan de acuerdo a la tasa de filtración glomerular. Esta mide la función de los riñones estimando cuánta sangre pasa por los pequeños filtros del riñón que se llaman glomérulos cada minuto y se obtiene a través de una fórmula. La fórmula, a su vez, se calcula de un examen de sangre y de orina. Entre mayor sea el daño a los riñones, las restricciones en la dieta tienden a ser mayores
    Ahora bien, las personas con diabetes deben tener ciertos cuidados con la dieta que llevan, al igual que quienes tienen problemas renales. Si la persona tiene ambas afecciones, entonces deberá seguir un plan alimenticio que responda a ambas condiciones, algo que puede parecer complicado al principio, aunque sólo es cuestión de recordar cuáles son los alimentos más apropiados y cómo combinarlos. Por ejemplo, los diabéticos deben limitar su consumo de carbohidratos y elegir los de índice glicémico bajo, mientras que quienes tienen problemas renales no necesitan eliminarlos, quizá deban evitar los que tengan alto contenido en potasio y en fósforo, dependiendo del grado de funcionamiento de sus riñones. En cuanto al potasio, si está muy alto o muy bajo en la sangre puede ser peligroso y puede causar arritmias (latidos irregulares), por ejemplo.
    Por otro lado, si los riñones no pueden eliminar el exceso de fósforo y se eleva, esto hace que el calcio de los huesos pase a la sangre y que los huesos se debiliten. El calcio es importante para los tener huesos fuertes. Pero no es cuestión de comer alimentos con alto contenido en calcio, hay que tener precaución, porque frecuentemente éstos tienen un alto contenido en fósforo.
    Para cuidar el funcionamiento de los riñones, es importante llevar una dieta baja en sodio (sal). El exceso de sal (que se encuentra en una gran cantidad de alimentos y por eso es importante leer las etiquetas) puede contribuir a la retención de líquidos, a la inflamación (hinchazón) y a la presión alta.
    Las proteínas son muy importantes para muchas de las funciones del cuerpo y para la formación de los músculos, pero, cuando los riñones no funcionan bien, dependiendo del daño que tienen, a veces es importante limitar la cantidad de proteínas. Tu médico y/o un dietista registrado es la persona indicada para decirte cuántas proteínas y cuáles son las mejores en tu caso en particular.
    Entonces, he aquí el dilema: los carbohidratos se encuentran en muchas comidas, como panes, pastas, dulces, tortas (pasteles), lácteos y frutas. Una persona con diabetes debe elegir los productos integrales (como pan y arroz) pero estos tienen más minerales que los refinados, que son mejores para quienes tienen problemas en los riñones. La solución es evitar los cereales integrales pero comer menos cantidad de los refinados, y agregar un poco más de ejercicios.
    iStock_000023356341XSmall_luismmolinaDel mismo modo, algunos vegetales permitidos para los diabéticos no entran dentro de la lista de las comidas de las personas con problemas renales. Si ese es tu caso, debes evitar las frutas tropicales, las naranjas, los pomelos (toronjas), la espinaca, el tomate y el zapallo (calabaza), pues todos ellos contienen fósforo y potasio. A pesar de esto, es importante que consuman alimentos con alto contenido en fibra para evitar el estreñimiento, que es común en las personas con insuficiencia renal. Para ello, siempre son mejores los productos frescos en vez de los procesados, que en general, contienen más sodio.

    En cuanto a las proteínas, quienes tienen problemas renales frecuentemente deben limitar su consumo más que las personas que sólo tienen diabetes. La restricción dependerá de la etapa del daño renal. Lo que sucede es que en los casos más avanzados, es difícil que se eliminen los productos del metabolismo de las proteínas ya que éstos no se pueden filtrar cuando la sangre pasa por los riñones, lo que hace que se acumulen unas sustancias nitrogenadas en la sangre que causan efectos tóxicos. Por eso, quienes sufran enfermedades renales más avanzadas deberán elegir cortes de carne magra o con poca grasa, aves, pescados y huevos. Los lácteos, por su parte, deben limitarse por su contenido de fósforo.
    Asimismo, deben evitar las carnes procesadas (como los encurtidos y los cortes disponibles en las salchichonerías) y limitar el consumo de cortes grasos, quesos, nueces y legumbres secas. En cuanto a las cantidades, nuevamente, tu médico o un dietista registrado te puede asesorar en tu caso particular.
    Ahora, como todo esto puede reducir significativamente la cantidad de calorías en tu dieta, en muchas ocasiones te sugerirán agregar grasas de las que se consideran saludables, que incluyen: el aceite de oliva y canola, la mayonesa baja en grasa y los lácteos y quesos descremados (éstos últimos teniendo precaución con el contenido en fósforo).
    Por último, en los casos de falla renal avanzada, probablemente te mencionen que tengas que prestar atención a la cantidad de líquidos, pero antes (aunque no tengas que limitar la cantidad), tendrás que prestar atención al tipo de líquidos. Los diabéticos tienen permitido tomar sodas sin azúcar pero quienes tienen problemas renales deben evitarlas, especialmente las colas de color oscuro, que contienen ácido fosfórico. También, hay que evitar el alcohol y en especial la cerveza. Y cuando llegue el momento de controlar la cantidad de líquidos, recuerda de considerar también las sopas, las gelatinas y hasta el hielo que consumes.
    Tanta información puede ser abrumadora pero con el tiempo, verás que no es tan difícil.
    A continuación te damos un ejemplo de un plan de alimentos para una dieta de 2,400 calorías, con sólo 50 gramos de proteínas, apropiada para una persona diabética con problemas renales para quien en su etapa de funcionamiento renal y de acuerdo a sus actividades, sería adecuada
    Desayuno: 2 rodajas de pan o tostadas o un panecillo con margarina, 1 porción de fruta baja en potasio y fósforo, como pera o manzana, y 1 taza de café o té con crema no láctea.
    Almuerzo: un sándwich preparado con 2 onzas de pollo y mayonesa, lechuga y tomate, acompañado con ensalada.
    Cena: una porción de 2 onzas de carne acompañada de dos porciones de vegetales y cuatro porciones de carbohidratos, que pueden ser una pequeña batata (camote) horneada y un panecillo con margarina, otra porción de fruta y un pequeño vaso de soda sin azúcar.
    Los bocadillos entre comidas pueden ser vegetales, frutas, batidos sin lácteos, gelatinas y helados descremados.
    Ahora ya tienes una idea de algunos de los alimentos que se deben evitar o limitar cuando el riñón no funciona bien.  Pero, la restricción varía mucho dependiendo de la severidad del problema renal y en que etapa te encuentras. Cuando se tiene diabetes lo ideal es tener un equipo de salud que incluya a un(a) dietista registrado(a) calificado(a) que te asesore. Esto se vuelve indispensable cuando además empiezas a tener problemas de funcionamiento renal, especialmente en los casos de falla renal avanzada ya que la dieta es una parte muy importante de tu tratamiento. La mayoría de los seguros médicos cubren las visitas con un dietista registrado en los casos de diabetes y de diabetes con problemas de riñón en la mayoría de los países