diabetes

publicidad2

Mostrando las entradas con la etiqueta diabéticos y ejercicio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta diabéticos y ejercicio. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de agosto de 2015

Demuestran que hacer ejercicio moderado en el agua durante el embarazo previene la diabetes gestacional y reduce el número de cesáreas


 Un grupo formado por más de 100 mujeres participa actualmente en un programa desarrollado en la Universidad de Granada. 

Además, las mujeres que realizan ejercicio tienen menos bebés macrosómicos (esto es, de más de 4 kilos al nacer), prolongan la lactancia materna de sus hijos, disminuye la depresión puerperal y mejora la calidad del sueño.
Investigadores de la Universidad de Granada han probado que realizar un programa de ejercicio físico moderado en el medio acuático ayuda a prevenir el aumento de peso, la diabetes gestacional y reduce el número de cesáreas.
Esta tabla de ejercicios bajo el agua ha sido diseñada por la catedrática de la Universidad de Granada Mª José Aguilar Cordero, en colaboración con Gracia López Contreras, especialista en el medio acuático e investigador de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UGR, y la matrona Raquel Sánchez Blanque.
Un grupo formado por más de 100 mujeres participa actualmente en un programa llevado a cabo en la nueva piscina cubierta de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UGR, en el que, de la mano de los expertos, trabajan específicamente los músculos, tendones y ligamentos que intervienen en el parto. Todo ello empleando las últimas tecnologías de la piscina cubierta de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada.
Este complejo consta de un vaso pequeño, donde se realizan los ejercicios encaminados a fortalecer los suelos pélvicos y la musculatura implicada en el embarazo y en el parto, y un vaso grande, donde se realizan los ejercicios cardiovasculares de técnica de natación para lograr un adecuado estado de forma física de la mujer a la vez que aprenden la correcta realización de los estilos de la natación.
El programa de ejercicio diseñado en la UGR está sujeto a la normativa vigente para la realización de ejercicio físico durante el embarazo, marcado actualmente por el Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras y el Colegio Americano de Medicina Deportiva.
Las mujeres duermen mejor. La catedrática Mª José Aguilar Cordero señala que las mujeres que participan en este programa, “manifiestan sentirse mucho mejor durante su gestación y que ha mejorado su calidad del sueño”. Todas ellas acuden tres veces por semana, durante más de una hora a la piscina en horario de mañana y tarde.
Los resultados preliminares de esta investigación han demostrado que las participantes presentan una mayor calidad del sueño, menor aumento de peso, se sienten más agiles y en forma física, lo que repercute en que se cansen menos en su vida cotidiana.
“Los aspectos psicológicos también han mejorado ya que se encuentran muy motivadas tanto para la realización de la actividad física como para dar el pecho más de 6 meses. En general, existe un alto grado de satisfacción entre las mujeres por la buena evolución del embarazo


lunes, 29 de junio de 2015

El ejercicio puede proteger a las mujeres mayores de arritmia cardiaca


senior-woman-water-aerobics  

El ejercicio regular podría ayudar a las mujeres mayores a evitar una afección que provoca una arritmia cardiaca potencialmente letal, muestra un estudio reciente.
Las mujeres postmenopáusicas físicamente activas tenían un riesgo un 10 por ciento más bajo de contraer fibrilación auricular que las mujeres que eran más sedentarias, informan unos investigadores en la edición del 20 de agosto de la revista Journal of the American Heart Association.
Las mujeres activas disfrutaban de esa protección contra el trastorno del ritmo cardiaco aunque fueran obesas, halló el estudio. La obesidad es un importante factor de riesgo de la fibrilación auricular.
“Mostramos de forma bastante clara que en esta población de más edad, mientras más ejercicio hacían, menos probable era que contrajeran una fibrilación auricular, y las mujeres obesas eran las que más se beneficiaban del ejercicio”, señaló el autor del estudio, el Dr. Marco Pérez, director de la Clínica de Arritmia Heredada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en California.
Este estudio debería acabar con las preocupaciones de que el ejercicio físico podría contribuir a la fibrilación auricular, afirmaron Pérez y el Dr. Gordon Tomaselli, profesor de cardiología de la Escuela de Medicina Johns Hopkins y vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).
“La población de más edad es mucho más vulnerable, y ha habido dudas en nuestro campo sobre si deberíamos recomendar más ejercicio a estas personas mayores”, dijo Pérez.
La fibrilación auricular es un trastorno eléctrico del corazón que provoca que lata de forma rápida y desorganizada. La afección aumenta el riesgo de una persona de accidente cerebrovascular (ACV) e insuficiencia cardiaca.
Algunos estudios han mostrado que los deportistas de élite podrían contraer fibrilación auricular como resultado de los esfuerzos vigorosos que realizan con regularidad. Esos hallazgos hicieron que los médicos se preguntaran si el ejercicio podría ser malo para las personas normales en riesgo de la afección, explicó Tomaselli.
“Este estudio muestra que moverse, mantener el cuerpo en movimiento, es bueno aunque se tengan factores de riesgo de la enfermedad cardiaca”, aseguró. “No se puede usar la fibrilación auricular como excusa para no ser físicamente activo, aunque se sea un chico o una chica normal”.
Actualmente, unos 1.1 millones de mujeres de EE. UU. sufren de fibrilación auricular, y se anticipa que la prevalencia del trastorno aumente 2.5 veces en los próximos 50 años, señalaron los investigadores en la información de respaldo.
En el estudio participaron más de 80,000 sujetos de la Iniciativa de salud de las mujeres, un estudio observacional sobre la salud de mujeres de 50 a 79 años. Los estudios observacionales solo pueden mostrar si hay una asociación entre factores, no pueden probar causalidad.
Al inicio del estudio, los investigadores preguntaron a las mujeres con qué frecuencia caminaban al aire libre durante más de 10 minutos al día o con qué frecuencia realizaban una actividad física que las hiciera sudar.
Tras once años, los investigadores hallaron que las mujeres más físicamente activas tenían un riesgo un 10 por ciento más bajo de contraer fibrilación auricular que las que no caminaban al aire libre durante 10 minutos al menos una vez cada semana.
Las mujeres con la protección más alta participaron en una actividad física equivalente a caminar a paso rápido durante 30 minutos seis días a la semana, o montar bicicleta a un paso lento durante una hora dos veces por semana, apuntaron los investigadores.
Las mujeres con una actividad física moderada tenían un riesgo al menos un 6 por ciento más bajo de contraer fibrilación auricular. Caminar a paso rápido 30 minutos dos veces por semana proveería ese beneficio, dijeron los autores del estudio.
El ejercicio arduo también redujo el riesgo de fibrilación auricular. Las mujeres que participaron en actividad equivalente a correr un par de horas por semana tenían un riesgo un 9 por ciento más bajo, halló el estudio.
La obesidad se siguió vinculando con un aumento en el riesgo general de fibrilación auricular, pero los investigadores hallaron que las mujeres obesas que hacían mucho ejercicio reducían su riesgo a la mitad.
Las mujeres obesas activas presentaban un aumento del 17 por ciento en el riesgo del trastorno, frente a un aumento del 44 por ciento en las mujeres obesas que hacían poca o ninguna actividad física, halló el estudio.
Es probable que la actividad física reduzca el riesgo del trastorno del ritmo cardiaco al reducir la presión arterial y la inflamación del cuerpo, dijeron Tomaselli y Pérez.
El ejercicio también podría ayudar a limitar los cambios físicos que ocurren en el corazón como resultado del envejecimiento y de la obesidad, que a su vez aumentan el riesgo de fibrilación auricular y enfermedad cardiaca, planteó Pérez.
Si las mujeres obesas comienzan a perder peso como resultado del ejercicio, es probable que los beneficios sean incluso mayores, dijo Tomaselli.
La obesidad provoca varios cambios físicos que se han vinculado con el desarrollo de la fibrilación auricular, como inflamación, un agrandamiento del corazón y una tasa cardiaca alterada, anotaron los investigadores.
“En promedio, si alguien pierde peso y se hace más físicamente activo, el riesgo de fibrilación auricular sería menor”, afirmó Tomaselli.


viernes, 13 de marzo de 2015

Según estudio: dieta sana y ejercicio previenen la diabetes tipo 2 en ambos sexos

  Los cambios en el estilo de vida y los medicamentos son igualmente efectivos en la prevención de que los hombres y mujeres con prediabetes pasen a tener diabetes tipo 2, según un nuevo análisis.
Las investigaciones anteriores han mostrado que los cambios en el estilo de vida, como una dieta más sana y hacer ejercicio de manera regular, y el uso de medicamentos para reducir el nivel de azúcar en la sangre pueden retrasar el inicio de la diabetes en las personas que tienen prediabetes.

Sin embargo, no se sabía qué efecto, si es que tenía alguno, podría tener el sexo de la persona en la efectividad de estas intervenciones, dijeron unos investigadores austríacos.

"Hasta donde sabemos, esta es la primera revisión sistemática que ha evaluado las posibles diferencias específicas según el sexo en los efectos de las intervenciones preventivas en las personas con prediabetes", escribieron la Dra. Anna Glechner, de la Universidad del Danubio en Krems, y el Dr. Junger Harreiter, de la Universidad Médica de Viena, y sus colaboradores.

Las personas con diabetes tipo 2 no crean o utilizan la hormona insulina de forma adecuada. La insulina es necesaria para convertir la glucosa de los alimentos en energía. La diabetes tipo 2, el tipo más común, se asocia con tener sobrepeso o ser sedentario.

Los investigadores revisaron los datos de más de 7,400 mujeres y 5,500 hombres en 12 estudios. Los hombres y mujeres con prediabetes que realizaron cambios en su estilo de vida tenían un 40 por ciento menos probabilidades de llegar a tener diabetes después de un año, y un 37 por ciento menos probabilidades después de tres años, en comparación con los que no realizaron cambios en el estilo de vida, halló el estudio.

Los hombres y las mujeres con prediabetes que realizaron cambios en su estilo de vida también perdieron más peso y experimentaron una reducción mayor de su nivel de azúcar en la sangre, según los investigadores.

Tomar medicamentos que reducen el nivel de azúcar en la sangre también redujo el riesgo de diabetes en los hombres y las mujeres con prediabetes, según los hallazgos publicados el 27 de noviembre en la revista Diabetologia.

"Clínicamente, estos hallazgos hacen hincapié en un tema importante. A pesar de las diferencias en la edad de inicio, detección y la carga que supone la diabetes tipo 2 entre los hombres y las mujeres, la efectividad de las intervenciones preventivas en las personas con prediabetes no se ve influenciada por el sexo de la persona", explicaron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista.

Los profesionales clínicos pueden centrarse en los factores que se sabe que favorecen los efectos beneficiosos, como la adherencia al tratamiento, añadieron. "Los clínicos también pueden centrarse en otros aspectos de las diferencias según el sexo, como la mayor incidencia de la diabetes tipo 2 en hombres de mediana edad y las disparidades en la calidad de la atención entre los hombres y las mujeres", concluyeron los investigadores.
- See more at: http://www.hoyverde.com/2015/03/segun-estudio-dieta-sana-y-ejercicio.html#sthash.keA6s7OE.dpuf

lunes, 24 de noviembre de 2014

Diabetes y ejercicio: “¿Debo comer algo antes de hacer ejercicio?”

Thinkstock_andresrimaging_178731920
El hacer ejercicio es indispensable cuando tienes diabetes, ya que te ayuda a perder peso, a controlar los niveles de azúcar en tu sangre y a mantener la salud de tu corazón en buenas condiciones. Sin embargo, muchos pacientes diabéticos se preguntan si necesitan comer un snack o bocadillo antes de hacer ejercicio. Acá te contamos qué puedes hacer.
Para una persona con diabetes, el ejercicio se convierte en un factor tan importante como la buena alimentación, los chequeos regulares de la glucosa (el azúcar) y las visitas el médico para controlar la enfermedad. Por eso, muchas personas a quienes les diagnostican diabetes, empiezan a hacer ejercicio – si es que antes no lo hacían – o siguen disciplinadamente con sus rutinas para darle una mano a la salud del corazón, mantener los niveles de la glucosa en la sangre dentro de los rangos indicados, y por supuesto, a controlar el peso.
Ya sea que hayas elegido un ejercicio suave como caminar, nadar o montar bicicleta; o por el contrario te hayas inclinado por ejercicios más fuertes como boxeo, correr, jugar fútbol o jugar básquetbol entre otros, te estarás preguntando si es conveniente comer algo antes del ejercicio.
Durante la actividad física, el cuerpo necesita energía adicional en forma de glucosa, para impulsar a los músculos. Cuando haces ejercicio moderado, los músculos toman la glucosa 20 veces más rápido de lo normal. Por eso, es posible que luego de hacer ejercicio el azúcar en tu sangre se baje.
La respuesta a la pregunta “¿Debo comer algún bocadillo o snack cuando hago ejercicio?” depende de tus niveles de glucosa y de si te inyectas insulina o tomas medicamentos orales (tomados) para la diabetes. Mide tu glucosa antes y después del ejercicio, así como durante períodos más prolongados de actividad física.
  • Si haces 30 minutos de ejercicio de baja intensidad, como caminar: Si antes de empezar el ejercicio tus niveles de glucosa en la sangre son menos de 100 mg/dl, cómete un bocadillo que contenga 15 gramos de carbohidratos (por ejemplo: 1 rebanada de pan, o 1 taza de yogurt sin azúcar, o 1 manzana).
  • Si haces de 30 a 60 minutos de ejercicio de moderada intensidad como nadar, jugar tenis, o trotar: Si tu azúcar en la sangre es menos de 100 mg/dl antes del ejercicio, cómete un bocadillo que contenga 25 a 50 gramos de carbohidratos (por ejemplo: 2 vasos de jugo de naranja, o una taza y media de cereal). Si los niveles de glucosa en la sangre están entre 100-180 mg/dl come una porción de alimentos que contengan de 10 a 15 gramos de carbohidratos.
  • Si haces de 1 a 2 horas de entrenamiento físico intenso (básquetbol, esquiar, boxear): si tu glucosa en la sangre es menos de 100 mg/dl antes de empezar el ejercicio, cómete un bocadillo de 50 gramos de carbohidratos. ). Si los niveles de glucosa en la sangre están entre 100-180 mg/dl come una porción de alimentos que contengan de 25 a 50 gramos de carbohidratos. Si por el contrario, los niveles de glucosa en la sangre están entre 180 y 250 mg/dl, come un bocadillo que contenga de 10 a 15 gramos de carbohidratos.
Recuerda que cuando haces ejercicio intenso, debes monitorizar tu glucosa cuidadosamente.
El ejercicio intenso puede causar que tus niveles de glucosa en la sangre se eleven. Esto es especialmente cierto para los diabéticos. ¿Por qué? El cuerpo identifica el ejercicio intenso como estrés y libera hormonas que le indican a tu organismo que necesita más glucosa para los músculos. Si esto te sucede, es probable que necesites un poco de insulina luego del ejercicio físico intenso.
Si tienes dudas sobre tu caso particular, consulta con tu médico. Tú y él o ella son los que mejor conocen a tu organismo y seguramente podrás tomar las medidas necesarias para poder ejercitarte sin alterar demasiado tus niveles de glucosa en la sangre.
Recuerda que el ejercicio es indispensable para el control de tu diabetes. Infórmate y hazlo con las precauciones que exige tu condición.

viernes, 20 de junio de 2014

Los beneficios de caminar

El ejercicio es fundamental en el manejo de la diabetes y caminar es una de las mejores opciones. Comenzar es fácil y puede hacerse a cualquier hora.
Los beneficios de caminarLa actividad física es especialmente importante para las personas con diabetes tipo 2 por el gran impacto que tiene sobre el mantenimiento de los niveles de azúcar en la sangre. Los expertos recomiendan un paseo de 20 a 30 minutos para ayudar a disminuir el azúcar en la sangre durante 24 horas.
El ejercicio no sólo te ayudará a sentirte mejor, sino que también puede prevenir muchas complicaciones de la diabetes. No tienes que caminar 10 kilómetros en un día o levantar pesas en el gimnasio para verte beneficiado. Caminar lo suficientemente rápido como para sudar ligeramente y hacer que tu corazón lata más rápido puede hacer una gran diferencia en tu salud general y en cómo manejas tu diabetes.
Los beneficios de caminar
Es fácil, es gratis y puede hacerse casi en cualquier lugar. Cuando tienes diabetes, las ventajas de caminar son:
  • Mejor control del azúcar en la sangre
  • Disminución de la presión arterial
  • Menos complicaciones relacionadas con la diabetes como enfermedades del corazón o derrame cerebral
  • Pérdida y mantenimiento del peso
  • Mejora la circulación y el movimiento
  • Alivia el estrés, duermes mejor y te brinda una sensación de bienestar general
Recomendaciones para las personas con diabetes:
La recomendación más eficaz es realizar al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico de manera regular a la semana. Los expertos recomiendan pensar en el ejercicio como una especie de medicina de liberación prolongada. Esto es, porque como te dijimos anteriormente, 30 minutos de ejercicio puede proporcionarte beneficios durante 24 horas, una buena razón para no dejar pasar un día sin hacerlo.
Si no estás acostumbrado al ejercicio, incluso para caminar, necesitas comenzar lentamente e ir aumentando hasta llegar a los 30 minutos sugeridos. Proponte como objetivo caminar 10 minutos al día la primera semana y gradualmente ir añadiendo más tiempo conforme tu energía te lo permita, no te presiones.
Ten en cuenta que puedes dividir el total de tu tiempo para incluir 10 minutos a pie a la tienda, un paseo de 10 minutos por tu cuadra y 10 minutos para cortar el césped. La clave está en moverte constantemente durante cada intervalo de tiempo de 10 minutos.
Prepárate para caminar:
Tomar medidas para asegurar la salud de los pies es esencial para una rutina de ejercicio, ya que la diabetes te hace más propenso a contraer infecciones en el pie. Asegúrate de comprar zapatos que se ajusten correctamente a tus pies, elige un calzado resistente, pero que sea cómodo. Consulta con un especialista podiatra que te recomiende la mejor opción para comprar tu calzado deportivo.
Te compartimos estas recomendaciones para hacer tu caminata más cómoda y más divertida:
  • Buenos calcetines: elige los que te ajusten correctamente para que no se mueva, elige un material que elimine la humedad en tu pie para evitar infecciones
  • Un podómetro: estos dispositivos te pueden ayudar a llevar un conteo de cuántos pasos realizaste. Los expertos sugieren ir aumentando constantemente hasta lograr 10,000 pasos al día, no te preocupes si no los realizas, de 4,000 a 5,000 pasos en un día pueden producir grandes beneficios. Escoge un objetivo que sea adecuado para ti y trabaja en el aumentando gradualmente tu resistencia
  • Un compañero de caminata: caminar puede ser más divertido si lo haces con alguien más. Además, un compañero te ayudará a mantenerte motivado
  • Lleva un registro de ejercicio: mantén un seguimiento de tu progreso llevando un registro de tus ejercicios. Asegúrate de anotar tus niveles de azúcar en la sangre antes y después de caminar para que puedas ver como afecta en tus  niveles.
Otros consejos importantes para tus pies:
Antes de empezar cualquier rutina de ejercicio, como caminar, es importante obtener la opinión de tu médico. Aquí te presentamos algunos consejos importantes para mantenerte sano y seguro:
  • Programa tu caminata de 30 a 60 minutos después de una comida
  • Controla tu azúcar en la sangre antes de hacer ejercicio, si es bajo puedes consumir un aperitivo antes de comenzar y esperar la caminata hasta que estés en tus niveles usuales
  • Revisa tus pies en busca de ampollas, golpes, cortes, llagas o enrojecimientos, antes y después de cada paseo. Si notas cualquier problema con tus pies, no camines ese día y visita a tu doctor. Puedes intentar nadar o hacer otra forma de ejercicio hasta que tus pies sanen, pero cuídate mucho para evitar infecciones
  • Estira siempre antes de caminar
  • Bebe mucha agua antes, durante y después del ejercicio para mantenerte hidratado
  • Carga contigo tabletas de glucosa, bebidas o bocadillos para utilizarlos en caso de que tu azúcar disminuya durante el ejercicio
  • Lleva siempre un brazalete con tus datos médicos o collar y una identificación personal
  • Camina en un lugar seguro lejos del tráfico y con gente alrededor, como en un parque. Si el clima no es adecuado, prueba dando un paseo en un centro comercial
Caminar es una forma fácil de ayudar a controlar tu diabetes, ponte en forma. Haz un plan de ejercicio, encuentra a tu compañero de caminata y ponte en movimiento