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lunes, 11 de mayo de 2015

mitos y verdades sobre la diabetes

¿Qué se interpone entre los mitos y las verdades? La respuesta es categórica: el conocimiento. En la medida que adquirimos saber sobre una determinada materia, no va a ser fácil que seamos engañados con aseveraciones falsas que circulan vulgarmente como verdades. Por lo tanto, para conocer la verdad sobre la diabetes, la clave está en informarnos de buenas fuentes y aprender. 
Antes de plantear el tema de la diabetes como una dicotomía entre mitos y realidades, vamos a empezar a desasnarnos con algunas definiciones importantes. La enfermedad denominada diabetes se diagnostica cuando el organismo no puede utilizar la insulina de manera correcta, el páncreas no la logra sintetizar en forma eficaz o ambas cosas. 
¿Cuáles son sus síntomas más comunes? La diabetes tipo uno puede  manifestarse con polidepsia o sed continua, poliuria o micción frecuente, aliento con olor dulzón, pérdida de peso sin cambios en la alimentación habitual o sin proponérselo, respiración jadeante, visión borrosa o cansancio físico. La diabetes tipo 2 suele evolucionar en forma lenta y presentarse asintomática en los primeros estadios. También pueden manifestarse algunos de los síntomas que enumeramos para la diabetes tipo 1, además de infecciones frecuentes en las encías y en la piel, cicatrización demorada u hormigueo en las extremidades. 
Pero, ¿qué es la insulina? La insulina es la hormona que controla los niveles de glucosa o azúcar en la sangre, regula procesos como la lipólisis y la glucólisis. A la glucosa que circula en la sangre se la denomina glucemia, siendo la principal fuente de energía del cuerpo humano. 


¿Cuántos tipos de diabetes existen? Podemos distinguir tres tipos de diabetes. Hay una diabetes tipo 1 o juvenil, que se inicia en la infancia o en la adolescencia, cuya producción de insulina es nula y debe incorporarse al organismo insulina de reemplazo. También existe la diabetes tipo 2 o mellitus, que en general aparece alrededor de los 40 años,  patología que suele estar ligada al sobrepeso e inactividad física; puede no ser insulinodependiente. Asimismo, está la diabetes gestacional, que se manifiesta cuando los niveles de azúcar en la sangre aumentan durante el período de embarazo de la mujer y desaparecen cuando se produce el parto; sin embargo, en el futuro habrá mayores riesgos de volver a tener diabetes. 
Aclaradas algunas cuestiones, nos proponemos plantear el tema de la diabetes como en un cuadro sinóptico, donde por un lado repetiremos frases que venimos escuchando como verdades irrebatibles y, por el otro lado, le contrapondremos la realidad a cada una de esas frases y su justificación. Vale la pena el juego para aprender en serio, se lo aseguro. 

Mito. ¡socorro, me diagnosticaron diabetes! Ya no voy a poder vivir como una
persona normal. 

Verdad. La diabetes es preocupante y hay que atenderla, sin dudas. Pero ello
no tiene que ser un límite para nuestros proyectos de vida: disfrutar de la familia y los amigos, viajar, participar en eventos sociales, estudiar, comprometerse con otros. Se puede vivir perfectamente como una persona normal solo atendiendo a
una mejor calidad de vida, que es en realidad lo que tendríamos que hacer siempre y no sólo cuando nos diagnostican una enfermedad.  
Mito. Nunca más podré volver a comer dulces, ni golosinas, ni helados, ni
chocolates. 

Verdad. De ninguna manera es así. Lo que va a tener que hacer es controlar el
consumo de dulces, golosinas, helados y chocolates. Un bocado, como puede ser un caramelo o un bombón, no nos va a perjudicar. Lo conveniente es que nos asesoremos con nuestro médico o con un nutricionista sobre las cantidades que nos convienen ingerir dentro de una dieta normal y los momentos en que es mejor que comamos un bocado dulce. Y sobre todo importa que tengamos controlados los niveles de azúcar en sangre.  

Mito. Estoy excedido en peso y encima a cada rato tengo hambre y sed.  Por
suerte no corro riesgo de tener diabetes porque en mi familia no existen esos antecedentes. 

Verdad. La diabetes puede obedecer a un factor de predisposición genética,
pero también puede darse en casos sin antecedentes familiares. Justamente, el exceso de peso puede ser un detonante de diabetes, así como lo es el aumento del colesterol malo por sobre los índices de referencia y los triglicéridos elevados.  
Mito. Padezco diabetes tipo 1, por lo que prefiero quedarme encerrado en mi
casa para que no me vean inyectándome.  

Verdad. No hay por qué exponerse cada vez que hay que inyectarse. Los
elementos actuales para inyectarse ocupan muy poco lugar, son fáciles de transportar y de aplicar. Si uno no está dispuesto a inyectarse en público no tiene por qué hacerlo. Siempre habrá un baño o un lugar más privado donde hacerlo, no lleva más que unos pocos minutos.   

Mito. No puedo practicar ningún deporte ni actividad física porque tengo
diabetes. 

Verdad. Esta creencia es rotundamente falsa. Al contrario, los médicos
recomiendan realizar actividad física cuatro o cinco veces a la semana, al menos media hora o más. La actividad física ayuda a que el organismo trabaje mejor. Hay que asesorarse sobre la conveniencia del tipo de actividad y las ingestas de alimentos en relación a dicha actividad. 

Mito. Mi hijo está muy gordo  pero cuando viene de la escuela no puedo sacarlo
de permanecer frente al televisor o la computadora. El médico me indicó que influya para que permanezca más activo, pero no sé cómo hacer. ¡Me es imposible! 

Verdad. Que su hijo no tiene que permanecer muchas horas frente a la
pantalla del televisor o de la computadora, más aún si es obeso, es una verdad indiscutida. Lo que podría considerarse una falsedad es que usted como padre o adulto responsable del chico no pueda hacer algo para cambiar sus hábitos nocivos, que es evidente que lo están perjudicando y lo perjudicarán aún más en el futuro. Hace falta que ejerza su autoridad, el día de mañana se lo agradecerán.   

Mito. No quiero aplicarme insulina porque voy a engordar mucho. 

Verdad. Si se expone al aumento de unos pocos kilos porque su cuerpo
funcionará mejor, esta situación la puede controlar con actividad física en forma regular. Háblelo con su médico con total claridad, le hará ver que controlar la glucosa en sangre está muy por encima en cuanto a beneficios que el riesgo de subir unos kilos. 

Mito. No sé cómo voy a hacer para controlar mi diabetes ya que no tengo dinero
para comprar alimentos especiales, que suelen venderse en dietéticas o tiendas exclusivas y cuestan mucho dinero. 
Verdad. De ninguna manera tiene que adquirir alimentos especiales para
controlar su diabetes. La dieta debe estar constituida sobre todo por hidratos de carbono simples y complejos, pocas grasas, proteínas magras, vitaminas, minerales y fibras, todo en su justa proporción. Es más, le podría asegurar que si establece un plan nutricional adecuado, que se base en productos naturales como frutas y verduras, le saldrá mucho más barato que ingerir alimentos industrializados o comida chatarra. Le conviene asesorarse con un médico nutricionista y obrar en consecuencia, sin demoras.  

Mito. El médico me diagnosticó una pre-diabetes pero por ahora no tengo de
qué preocuparme porque no es grave. 

Verdad. Desde el mismo momento de recibir el diagnóstico de pre-diabetes
debe preocuparse y ocuparse. Corre con ventaja con el que ya tiene diagnosticada la diabetes, pero tiene que ajustar su estilo de vida aspirando a una mejor calidad.  Por empezar, establezca un programa de alimentación conveniente y una actividad física regular. Realícese los controles conforme su médico se lo pida. Tenga en cuenta la pre-diabetes para vivir mejor. 

Mito. He suprimido totalmente el uso de azúcar porque no quiero tener
diabetes. 

Verdad. El consumo habitual de azúcar no es el causante de la diabetes. De
todas maneras, si consumimos azúcar refinado o azúcar blanco aportamos a nuestro organismo calorías vacías, que no benefician en nada a nuestra salud y por el contrario pueden hacernos aumentar de peso. Y si aumentamos de peso en forma desmedida, ello se constituirá en un factor de riesgo de padecer diabetes.  

Mito. Tengo diabetes y no puedo comer pastas. 

Verdad. Tanto las pastas como el pan y las papas, puede incluirlas en la dieta
en forma moderada. Mejor aún si opta por el pan y las pastas elaborados con harina integral o de grano entero.  

Mito. No quiero aplicarme insulina porque voy a tener arterioesclerosis e
hipertensión y va a ser mucho peor. 

Verdad. No va a tener arterioesclerosis o hipertensión por el hecho de
aplicarse insulina. Puede iniciar ciertos procesos relacionados con la
arterioesclerosis. De todas maneras, su médico debe explicarle con claridad la conveniencia de aplicarse insulina y los riesgos a los que podría exponerse si no lo hace.  
Mito. Consumir frutas es saludable para la diabetes. 

Verdad. Consumir frutas es saludable, aunque debe asesorarse con su médico
nutricionista acerca de qué cantidad le conviene ingerir, qué frutas son más favorables y cuáles menos, y en qué momentos del día son bienvenidas.  

Mito. No tengo que modificar mi dieta si mi última prueba a1c apenas superó 7. 

Verdad. La prueba a1c mide el nivel promedio de la glucosa en sangre durante
los últimos tres meses y es una prueba que se debe llevar a cabo por lo menos dos veces al año. La realidad es que conviene acusar un puntaje inferior a 6. 

Mito. No quiero tomar medicamentos, ¿qué puedo hacer? 

Verdad. Si necesita medicamentos tiene que tomarlos, aunque a veces alcanza
con hacer cambios profundos en el estilo de vida. Su médico le puede dar una respuesta para su caso en particular.  

Mito. Por la noche, cuando llego de hacer gimnasia, aprovecho para comer 
todo lo que encuentro en mi camino, total ya gasté muchas calorías. 

Verdad. Todas las ingestas, incluso las principales como el almuerzo y la cena,
deben consistir en alimentos saludables y en cantidades pequeñas. Hay que acostumbrarse a reducir las porciones a lo estrictamente necesario. Si la actividad física que llevamos a cabo es muy rigurosa deberemos comer algunas calorías más para compensar, pero tampoco es bueno que nos excedamos. Menos aún si es en la cena, ya que no tardaremos en irnos a descansar y no gastaremos  el aporte calórico que hicimos. Además, comer en forma moderada lo ayudará a conciliar mejor el sueño y a descansar.  

Como se ve, los mitos son muchos. A veces los adoptamos como creencias porque creemos que nos conviene engañarnos a nosotros mismos.  
No temamos a la verdad. La verdad nos puede ayudar a vivir mejor.   


lunes, 7 de octubre de 2013

Mitos y realidades acerca de la alimentación y la diabetes

HAY ALIMENTOS MÁGICOS QUE BAJAN LOS NIVELES DEL AZÚCAR COMO EL NOPAL

MITO. No existen los alimentos mágicos, simplemente son ciertas propiedades de los nutrimentos de los alimentos que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre. El nopal es un alimento alto en fibra y es por esto que es bueno su consumo, ya que la fibra ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre al ingerir carbohidratos simples.

HAY JUGOS QUEMAGRASA QUE AYUDAN A BAJAR DE PESO Y POR LO TANTO A CURAR LA DIABETES, COMO EL JUGO DE PIÑA CON TORONJA Y LIMÓN.

MITO. Los jugos maravillosos que queman grasa no existen, una vez más son las funciones de los nutrimentos contenidos en los alimentos los que ayudan a quemar grasa.
En este caso alimentos como la piña, toronja y limón son alimentos altos en vitamina C, los cuales ayudan a acelerar el metabolismo.
 

LAS PERSONAS CON DIABETES NO DEBEN COMER CARBOHIDRATOS

MITO. Todas las personas con y sin diabetes debemos de consumir carbohidratos, ya que son la principal fuente de energía del cuerpo. De preferencia debemos de consumir carbohidratos complejos como los cereales, panes y harinas integrales de grano completo ya que contienen fibra.

SOLO DEBO DE CONSUMIR PRODUCTOS LIGHT YA QUE AYUDAN A BAJAR DE PESO

MITO. Sí es recomendable consumir alimentos light, ya que contienen menos grasas o azúcares; sin embargo, se debe de controlar su consumo como cualquier otro alimento. Recordemos que el que diga light, no significa que no tenga calorías. Aquellos alimentos light que son cero calorías como los refrescos, al igual deben de consumirse en moderación ya que contienen sustancias que en exceso pueden ser dañinas para la salud.

EL COMER MUCHA AZUCAR CAUSA DIABETES

MITO. El comer azúcar en exceso aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2, no es la causa de esta enfermedad. La diabetes es causada por un conjunto de factores modificables y no modificables. Sin embargo, es cierto que debemos controlar el consumo de azúcar ya que en exceso causa daño a la salud.

LOS TÉS DE HIERBAS CURAN LA DIABETES

MITO. La diabetes no se cura. Existen tés que tienen propiedades benéficas para el cuerpo, por ejemplo: hay algunas que ayudan a reducir el estrés, por lo tanto ayudan a mejorar la salud.

LA GENTE CON DIABETES DEBE DE CONSUMIR MIEL EN VEZ DE AZÚCAR DE MESA YA QUE ES NATURAL

MITO/REALIDAD. Lo ideal es que la gente con diabetes limite el consumo de azúcares simples. La miel, al ser alimento natural contiene más nutrientes que el azúcar de mesa, así que sí es mejor utilizarla; sin embargo, sigue siendo azúcar simple, por lo tanto debes limitar su consumo.

LOS EDULCORANTES ARTIFICIALES COMO EL SPLENDA SON TÓXICOS

MITO. Se ha comprobado en estudios de investigación que los edulcorantes artificiales no causan daño a la salud. Se deben de consumir cantidades verdaderamente excesivas a diario para que causara un dan a la salud a largo plazo. Como paciente con diabetes es recomendable sustituir el consumo de azúcar de mesa y cualquier otro tipo de edulcorante como la miel por los edulcorantes artificiales ya que no son azucares simples. Sin embargo, al igual que cualquier otro alimento debemos de moderar su consumo.

LAS PERSONAS CON DIABETES NO PUEDEN COMER POSTRES

MITO. Las personas con diabetes no necesitan eliminar ningún alimento de su dieta diaria, simplemente deben de llevar un dieta balanceada, nutritiva y saludable. Hay alimentos que pueden consumir en mayor cantidad y con mayor frecuencia que otros. Mientras no haya algún alimento que cause daño a la salud del paciente, entonces no se prohíbe ningún alimento.
Una manera de poder disfrutar con más frecuencia y mayor cantidad los alimentos dulces, es consumir aquellos hechos para diabéticos (los cuales son elaborados con edulcorantes artificiales). Hoy en día existen una gran cantidad de postres para diabéticos.

LAS PERSONAS CON DIABETES NO PUEDEN BEBER ALCOHOL

MITO. Las personas con diabetes pueden ingerir bebidas alcohólicas siempre y cuando sea en cantidades moderadas. Consulte a su médico antes de hacerlo ya que la condición médica de cada persona es diferente