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viernes, 23 de octubre de 2015

Padecer diabetes durante el embarazo hace que el feto reaccione más tarde a los sonidos

Cuando una mujer embarazada tiene diabetes gestacional, el feto tiende a reaccionar más lentamente a los sonidos después de que la madre consume alimentos azucarados o bebidas en comparación con los hijos de una mujer que no presenta este trastorno, según un nuevo estudio publicado en Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.

"Es la primera vez que un estudio demuestra que la diabetes gestacional de la madre puede afectar a la rapidez con la que su feto reacciona a los estímulos después de una comida", afirma uno de los autores del estudio, Hubert Preissl, del Hospital de la Universidad de Tubinga, en Alemania, así como del Centro alemán para la Investigación de la Diabetes y el Instituto de Investigación de Diabetes y Enfermedades Metabólicas del Centro Helmholtz de Múnich en la Universidad de Tubinga.

"Los resultados proporcionan pistas importantes sobre cómo el diagnóstico de la diabetes gestacional de la madre puede afectar a la actividad cerebral de su hijo", agrega el autor de este estudio, en el que participaron 40 mujeres embarazadas, incluyendo 12 que tuvieron diabetes gestacional.

Después de una noche de ayuno, las mujeres bebieron una solución de 75 gramos de glucosa y los científicos de este estudio midieron el azúcar en sangre de las mujeres antes, una hora después y dos horas después de la ingestión.

Cada vez que se suscitó el azúcar en la sangre de la madre, los científicos utilizaron un estímulo auditivo para provocar una respuesta en el feto, generando un sonido con un altavoz y empleando un tubo de plástico para transmitirlo a un punto en el abdomen de la madre cerca del oído del bebé. Usando una técnica de neuroimagen no invasiva llamada magnetoencefalografía fetal, los investigadores midieron cada respuesta del feto al estímulo auditivo.

Una hora después de que las madres consumieron la solución azucarada, los expertos vieron que los hijos de mujeres con diabetes gestacional eran más lentos a la hora de reaccionar a los sonidos que los de mujeres sin la afección. Los fetos de las mujeres que no tienen diabetes gestacional respondieron en un promedio de 206 milisegundos mientras que los de madres con diabetes gestacional respondieron en 296 milisegundos de media.

"Los resultados nos dicen que la función cerebral del feto se ve influida por el metabolismo de la madre, apunta Preissl. Nuestra teoría es que el metabolismo de la madre programa el metabolismo de su hijo de una manera que puede tener consecuencias para el riesgo de obesidad y diabetes del niño en el futuro".














viernes, 8 de agosto de 2014

Atención prenatal para prevenir la diabetes gestacional

El embarazo es un período de emociones intensas. Puede ser maravilloso y emocionante oír los latidos del bebé o sentir su primera patadita. También puede ser motivo de frustración e incluso temor. Ya que ahora sabemos más sobre la diabetes que nunca antes, jamás ha existido mejor momento para planear un embarazo. Para una óptima atención prenatal, reúna a un equipo que incluya a:
  • Un médico entrenado para atender a personas con diabetes, que haya atendido a mujeres con diabetes
  • Un obstetra que atiende embarazos de alto riesgo y que haya atendido a mujeres con diabetes
  • Un pediatra (médico de niños) o neonatólogo (médico de recién nacidos) que conozca y pueda tratar los problemas especiales que pueden presentarse en los bebés de mujeres con diabetes
  • Un nutricionista diplomado, que puede cambiar su plan de alimentación a medida que sus necesidades cambian durante el embarazo y después del parto
  • Un instructor de diabetes, que puede ayudarlo a controlar la diabetes durante el embarazo
Es importante recordar que USTED es la líder de su equipo de salud. Anote sus preguntas y asegúrese de hacérselas a su equipo de salud.

Medición de la glucosa en la sangre

Su cuerpo cambia a medida que el bebé crece. Debido a la diabetes, estos cambios influyen en su nivel de glucosa. El embarazo también puede dificultar la detección de los síntomas de un bajo nivel de glucosa. Durante el embarazo, el control de la diabetes requerirá más esfuerzo. Las mediciones de glucosa que hace en casa son un aspecto clave del cuidado propio y de su bebé antes, durante y después del embarazo.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.El propósito de los niveles deseados de glucosa es ayudarlo a minimizar el riesgo de defectos congénitos y abortos espontáneos, y ayudarla a evitar que su bebé crezca demasiado. Si tiene dificultad para mantenerse dentro de los límites deseados o tiene un bajo nivel de glucosa en la sangre con frecuencia, hable con su equipo de atención médica sobre modificar su plan de tratamiento. Es posible que los valores deseados de glucosa difieran un poco entre diversos sistemas de atención médica y equipos de control de la diabetes. Colabore con su equipo de atención médica para determinar sus objetivos específicos antes y durante el embarazo.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.La Asociación Americana de la Diabetes sugiere los siguientes niveles para mujeres que tenían diabetes antes de salir embarazadas. Es posible que fijen objetivos más estrictos de glucemia que sean apropiados para cada persona.
  • Antes de comer (preprandial) y a la hora de acostarse/durante la noche: 60-99 mg/dl
  • Después de comer (postprandial): 100-129 mg/dl
  • A1C: menos de 6%
*Las mediciones postprandiales de glucosa se deben hacer una a dos horas después del inicio de la comida, que generalmente es cuando el nivel es más alto en personas con diabetes.
Mídase la glucosa en la sangre a la hora que le dice su equipo de control de la diabetes; pueden tratarse de hasta ocho pruebas al día y probablemente incluya mediciones después de comidas.
  • Anote los resultados.
  • Tome notas en su plan de alimentación y ejercicio.
  • Haga cambios en su plan de alimentación e insulina solo si se lo aconseja el equipo de control de la diabetes.

Insulina y pastillas para la diabetes

La insulina es la primera opción entre medicamentos tradicionales para el control de la glucosa en la sangre durante el embarazo, porque es lo más eficaz para hacer ajustes en la glucosa en la sangre y no atraviesa la placenta. Por lo tanto, es segura para el bebé. Se puede inyectar la insulina con una jeringa, un inyector de insulina o una bomba de insulina. Los tres métodos son seguros para embarazadas.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.Si tiene diabetes tipo 1, el embarazo requerirá modificar su plan de tratamiento con insulina. Durante los meses de embarazo, su cuerpo necesitará más insulina. Esto es particularmente cierto durante los últimos tres meses de embarazo. La necesidad de más insulina la causan hormonas producidas por la placenta. La placenta produce hormonas que ayudan al bebé a crecer. Al mismo tiempo, estas hormonas bloquean la acción de la insulina de la madre. Como resultado, su necesidad de insulina aumenta.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.Si tiene diabetes tipo 2, también debe planear con tiempo. Si está tomando pastillas para la diabetes a fin de controlarse la glucosa, quizá no pueda tomarlas mientras está embarazada. Debido a que no se ha probado que es seguro tomar pastillas para la diabetes durante el embarazo, su médico probablemente hará que comience a usar insulina de inmediato. Además, la resistencia a la insulina que ocurre durante el embarazo a menudo hace que los medicamentos orales para la diabetes sean menos eficaces en mantener su nivel de glucosa dentro de los límites deseados.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.En mujeres con diabetes gestacional, la planificación de comidas y el ejercicio a menudo logran mantener bajo control el nivel de glucosa; sin embargo, en su caso, si el nivel de glucosa sigue siendo demasiado alto, su médico probablemente le indicará que comience a usar insulina.
Solo se han publicado unos cuantos estudios que analizan la eficacia y seguridad de medicamentos orales durante el embarazo. A diferencia de la insulina, los medicamentos orales cruzan la placenta y llegan con diferente intensidad al niño sin nacer. Por esos motivos, la Asociación Americana de la Diabetes no recomienda que se tomen durante el embarazo. Sin embargo, ahora con más frecuencia que antes, hay proveedores de atención médica que usan medicamentos orales para controlar el nivel de glucosa que no se logra controlar con tan solo alimentación y ejercicio durante el embarazo.

Alimentación

Durante el embarazo, es posible que usted y su nutricionista o médico tengan que cambiar su plan de alimentación para evitar problemas con un nivel bajo o alto de glucosa en la sangre. Esta es la razón más importante para anotar los resultados de sus mediciones de glucosa. En la mayoría de las mujeres, el propósito de una buena planificación de la alimentación durante el embarazo es mejorar la calidad de los alimentos que comen en vez de simplemente aumentar la cantidad de comida que consume. Un buen plan de alimentación la ayuda a evitar un nivel alto o bajo de glucosa y, a la vez, le proporciona al bebé los nutrientes que necesita para crecer.
La clave de una alimentación saludable es incluir una variedad de diferentes alimentos y controlar el tamaño de las porciones. La alimentación sana es importante antes, durante y después del embarazo, como también durante toda la vida. La alimentación sana incluye comer una gran variedad de alimentos, entre ellos:

  • Vegetales
  • Granos integrales
  • Productos lácteos descremados
  • Fruta
  • Menestras
  • Carne magra de res
  • Aves de corral
  • Pescado
Muchas personas piensan que comer por dos significa comer más que antes. No es así. Solo debe consumir aproximadamente 300 calorías más todos los días. Si al inicio del embarazo tiene sobrepeso, no debe tratar de adelgazar. En vez, dedíquese con su nutricionista o médico a limitar el peso que aumenta durante el embarazo.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.Su nutricionista se mantendrá al tanto del peso que aumenta. Si inicia el embarazo con un peso normal, anticipe aumentar de 25 a 35 libras. Las mujeres que al inicio del embarazo están demasiado delgadas deben aumentar más de peso. Si estaba obesa al inicio del embarazo, dedíquese con su nutricionista a limitar el aumento de peso a aproximadamente 15 a 25 libras. Puede determinar su peso saludable encontrando su índice de masa corporal en nuestra calculadora.Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.
Metas de peso durante el embarazo

Si antes del
embarazo…
Debe aumentar …
era demasiado delgada28-40 libras
era de peso normal25-35 libras
tenía sobrepeso15-25 libras
era obesa11-20 libras
Entérese de cómo cuidar de sí misma y su bebé cuando tiene diabetes y está embarazada.Estos son promedios que le dan una idea de cuánto peso debe aumentar. Hable con su proveedor de servicios médicos para que le diga específicamente las metas de peso que usted debe mantener durante el embarazo. (Adaptado de American Diabetes Association Complete Guide to Diabetes, 5ta edición, American Diabetes Association, 2011).

Ejercicio

El ejercicio es un aspecto clave del tratamiento de la diabetes. Así como necesita controlarse la glucosa en la sangre antes de salir embarazada, lo mejor es ponerse en forma antes de salir embarazada. ¿Puede continuar con su actual programa de ejercicio antes del embarazo? ¿Puede comenzar a hacer ejercicio sin peligro después de salir embarazada?
Hable sobre sus planes para hacer ejercicio con su equipo de control de la diabetes. Pida pautas. Las embarazadas con frecuencia se preguntan si pueden hacer ejercicio sin peligro durante el embarazo. La actividad física regular no solo es segura para embarazadas, sino que es beneficiosa para la salud pues disminuye algunos de los problemas del embarazo, como várices, calambres en las piernas, fatiga y estreñimiento. En mujeres con diabetes, el ejercicio, especialmente después de las comidas, puede ayudar a los músculos a usar la glucosa en el torrente sanguíneo y contribuir a mantener su nivel de glucosa dentro de los límites deseados.
Pero si tiene cualquiera de los siguientes trastornos (ver la lista de abajo), debe hablar con su equipo de control de la diabetes sobre los riesgos del ejercicio durante el embarazo.
  • Presión alta
  • Problemas de los ojos, riñones o corazón
  • Daño a vasos sanguíneos pequeños o grandes
  • Daño a los nervios
En general, no es buena idea iniciar un programa nuevo y extenuante de ejercicio durante el embarazo. Caminatas, ejercicios aeróbicos de bajo impacto, natación y ejercicios aeróbicos de agua están entre las buenas opciones de ejercicio. Las actividades que debe evitar durante el embarazo son:
  • Las que la ponen en peligro de caerse o lesionarse el abdomen, como los deportes de contacto
  • Las que le ponen presión en el abdomen (ejercicios que se hacen echada sobre el vientre)
  • Buceo
  • Ejercicio intenso y vigoroso, como correr tan rápido que no puede conversar normalmente
  • Las que hacen que rebote o se sacuda (montar caballo o aeróbicos de alto impacto)

lunes, 24 de febrero de 2014

Embarazadas y ejercicio: sí, se puede


Las mujeres que realizan ejercicio aeróbico moderado durante la gestación, no solo reducen la ganancia excesiva de peso y la posibilidad de padecer enfermedades como la diabetes o la hipertensión, sino que además ahorran problemas de salud a su bebé.
 

Multitud de estudios confirman los beneficios de hacer ejercicio físico de forma regular, una de las recomendaciones médicas más universales pero, ¿la gimnasia también es buena durante la gestación?

Para un equipo de investigadores de las universidades de Granada (UGR), Politécnica de Madrid (UPM) y Europea (UE) la respuesta es afirmativa, según muestran en su estudio pionero sobre el beneficio de practicar ejercicio durante el embarazo.

El trabajo que analiza las ventajas de un ejercicio supervisado durante el embarazo, incluyó rutinas que sirvió para prevenir el exceso de peso gestacional en un 40 por ciento de las mujeres participantes.

La investigación, efectuada entre 2007 y 2011 con 962 embarazadas, muestra que, en mujeres sanas, el ejercicio controlado de intensidad moderada e iniciado inmediatamente después de la primera consulta prenatal, evita la ganancia de peso excesivo al finalizar este periodo y reduce el riesgo de desarrollar dolencias asociadas, como diabetes gestacional o hipertensión.

El trabajo de las universidades UGR, UPM y UE también demuestra que, si una mujer con obesidad o sobrepeso se ejercita durante el embarazo, el riesgo de que tenga un bebé con un peso desmesurado superior a 4 kilos, puede reducirse hasta un 86 por ciento.

Los investigadores dividieron a las mujeres en dos grupos. Las del primero, además de seguir los cuidados rutinarios, realizaron un ejercicio aeróbico de intensidad leve a moderada tres veces por semana durante 50-55 minutos cada sesión, desde la semana nueve a la 39 del embarazo. El segundo grupo siguió las recomendaciones habituales para cualquier mujer embarazada.

El aumento de peso en las mujeres que siguieron el programa de ejercicios fue menor que en aquellas que no se sometieron a él.

El estudio muestra, además, que los beneficios del ejercicio son más pronunciados en mujeres con peso normal que en las que padecen sobrepeso u obesidad, que también se pueden beneficiar del ejercicio prenatal, aunque en menor medida.

El doctor de origen argentino Rubén Barakat, investigador principal del estudio y profesor de la UPM cree que “los beneficios del ejercicio físico programado durante el embarazo pueden alcanzar los primeros años de vida del niño/a", y recuerda que el peso excesivo durante la gestación tiene efectos negativos en los recién nacidos y "aumenta el riesgo de sobrepeso infantil un 30 por ciento".

viernes, 18 de octubre de 2013

Tener hijos podría reducir el riesgo de muerte relacionado con la diabetes

Los pacientes de diabetes tipo 1 con hijos tienen un riesgo menor de morir que los que no tienen hijos, pero las mujeres se benefician más de tener hijos que los hombres, halla un estudio reciente. 
Las investigaciones anteriores han mostrado que las complicaciones relacionadas con la diabetes sitúan a las personas con diabetes tipo 1 en un mayor riesgo de fallecer que las personas de la población general.
Para realizar este estudio, los investigadores analizaron los datos de casi 5,200 personas en Finlandia a las que se había diagnosticado diabetes tipo 1 a los 17 años o antes entre 1965 y 1979, y que empezaron a tomar insulina tras el diagnóstico. Se las comparó con un grupo de control del doble de personas que no padecían de diabetes.
Para finales de 2010, los investigadores hallaron que 1,025 personas con diabetes y aproximadamente 500 personas del grupo de control habían fallecido. La cantidad de muertes por cualquier causa fue casi 5 veces mayor en las mujeres con diabetes que en las mujeres del grupo de control, y 3 veces mayor en los hombres con diabetes que en los hombres del grupo de control.
En términos generales, la cantidad de muertes por cualquier causa fue la mitad en los hombres y mujeres con y sin diabetes que tenían hijos, en comparación con los que no tenían hijos. En general, cuantos más hijos tenía una persona, menor era su riesgo de morir.
Pero hubo diferencias de género. En las mujeres con o sin diabetes, tener hijos se asoció con un riesgo menor de muerte. Pero el efecto benéfico de tener hijos fue mucho más pequeño en los hombres con diabetes que en los del grupo de control, según el estudio, que se presentó el miércoles en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (European Association for the Study of Diabetes) en Barcelona, España.
Una razón posible para esta diferencia de género es que las mujeres con diabetes tipo 1 son entrenadas y están muy motivadas para controlar mejor su diabetes durante el embarazo, y quizá esto siga siendo así tras haber dado a luz, planteó la autora del estudio, la Dra. Lena Sjoberg, de la Universidad de Helsinki y del Instituto Nacional de Salud y Bienestar, en Finlandia.
"Una de las limitaciones de un estudio que analiza la información de los registros es que no se sabe quién ha decidido no tener hijos o tener menos hijos que los deseados, y si las personas con diabetes lo han hecho específicamente debido a su enfermedad", indicó Sjoberg en un comunicado de prensa de la asociación. "En parte, las diferencias en la mortalidad entre las personas sin hijos y las personas con hijos probablemente se deba al hecho de que los que tenían problemas graves de salud decidieron no tener hijos".
Aunque el estudio halló una asociación entre tener hijos y el riesgo de muerte, no probó causalidad. Los datos y conclusiones presentados en reuniones normalmente son considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales