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miércoles, 1 de julio de 2015

¿Puedo comer mango?

  Es sabido que el mango aumenta la tasa de azúcar en sangre, al igual que el plátano, la sandía y la piña; sin embargo, no deben ser eliminadas de la dieta puesto que poseen muchas vitaminas, pero deben ser consumidas en pequeñas cantidades.
Debido a su contenido en fibra y agua, el mango ayuda a prevenir el estreñimiento y a promover la regularidad en el proceso digestivo, pero no es el único aporte a la salud de cualquier persona.
Existen mangos verdes, rojos, amarillos o naranjas, pero todos tienen en común que la parte carnosa de la fruta es de un tono amarillo dorado y tienen una semilla de considerable tamaño en su interior.
Gracias a su sabor dulce y cremoso es una de las frutas más consumidas en el mundo. Además, contiene más de 20 vitaminas y minerales que nos benefician en varios aspectos:
Diversos estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 1 que siguen una dieta alta en fibra tienen niveles de glucosa más bajos, y las personas con diabetes tipo II mejoran sus niveles de azúcar en la sangre, los lípidos y los niveles de insulina.
El antioxidante zeaxantina, que se encuentra en el mango, filtra los rayos de luz azul dañina, y se cree que desempeña un papel protector en la salud de los ojos. Diversos estudios han demostrado que una mayor ingesta de todas las frutas en general disminuye el riesgo de la degeneración macular asociada a la edad.
En tanto, para el asma son más bajos en las personas que consumen una gran cantidad de ciertos nutrientes. Uno de estos es el beta-caroteno, que se encuentra en mango, papaya y brócoli.
En ese sentido, las dietas ricas en beta-caroteno también puede desempeñar un papel protector contra el cáncer de próstata, según un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EU) y se ha demostrado que tiene una relación inversa con el desarrollo de cáncer de colon.
Por otra parte, la fibra, potasio y vitaminas que contienen los mangos ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares. Muchos estudios han demostrado que un aumento en la ingesta de potasio y una disminución del sodio son la combinación perfecta para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el corazón.
Piel y cabello: Los mangos también son grandes aliados para el cabello, ya que contienen vitamina A, un nutriente necesario para la producción del sebo que mantiene el cabello hidratado; esta vitamina también es necesaria para el crecimiento de todos los tejidos corporales, incluyendo la piel y el cabello.