diabetes

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viernes, 29 de septiembre de 2017

Avena para controlar la diabetes

Debido a que es una enfermedad estrictamente relacionada con la alimentación, son muchas las dudas que a menudo tienen, tanto los diabéticos como aquellos que desean prevenir a tiempo alguno de los dos tipos de diabetes, sobre la rutina de alimentación ideal. Por eso, le realizamos una serie de preguntas a la licenciada Raquel De Freitas Rodríguez, nutricionista que actualmente está especializándose en Nutrición Clínica, sobre la avena, un alimento que cotidianamente es utilizado para bajar los niveles de azúcar.

¿La avena contribuye a controlar la diabetes?

RFSí. La avena puede ayudar en el control de la diabetes porque está compuesta de carbohidratos complejos, los cuales son capaces de proporcionarnos energía durante el día, pero con una lenta absorción que evita elevaciones bruscas de glucosa en la sangre. También contiene gran contenido de fibra (principalmente soluble) la cual ayuda a hacer más lenta esta absorción a nivel intestinal. 

¿Es recomendable sustituir por completo el trigo o el maíz por este tipo de cereal?

RFNo es necesario. Podemos incluir la avena junto a otros cereales, pues todos tienen una composición rica en carbohidratos complejos. Lo ideal es tener variedad de cereales en la dieta para obtener una mayor aporte de diferentes vitaminas y minerales, sin exceder las raciones estipuladas en el caso de los diabéticos. 

¿Cada cuánto podemos incluirla en nuestro  régimen alimenticio semanal?

RFPodemos incluir la avena diariamente en nuestra dieta. Es una excelente fuente de energía rica en fibra, la cual nos ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre y tener un adecuado tránsito intestinal.
Ahora que ya sabes los excelentes beneficios de consumir este cereal, te invitamos a ingresar en nuestras redes sociales, a través de @nutripractico, y consultar la receta de galletas de avena que este fin de semana colocaremos en ellas, así como toda la interesante información que tenemos para ti enfocada a prevenir y controlar la diabetes.
Fuente:     nutricionpracticaysaludable.com


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Aprenda a reconocer y prevenir las complicaciones agudas de la Diabetes: Hiperglicemia - Hipoglicemia

Una vez diagnosticado y puesto en marcha el tratamiento y su nuevo estilo de vida, ya irá por buen             camino, sin embargo existen situaciones especiales imprevistas que ocurren con o sin diabetes que al           paciente diabético le afectan diferente causando una descompensación súbita de la enfermedad que puede poner en riesgo su vida.
Las emergencias en pacientes diabéticos son conocidas en la literatura médica como complicaciones agudas. Estas deben ser reconocidas y tratadas rápidamente en una emergencia hospitalaria. Pero Usted también puede ayudarse aprendiendo a reconocer los síntomas precozmente y con un plan de contingencia para      enfrentar estos casos.

COMPLICACIONES AGUDAS DE LA DIABETES

Hiperglicemia

ImagenEs cuando los valores de su glicemia se elevan demasiado  por encima  de 200 mg/dl generalmente ocurre por no tomar su medicación, por  errores en la alimentación o cuando se asocia otra enfermedad del tipo infecciosa como infecciones respiratorias, urinarias, de piel, incluso la enfermedad periodontal que puede pasar inadvertida.
La hiperglicemia se puede presentar como "estado hiperosmolar" con valores de glicemia por encima de 600 mg/dl mas frecuente en             diabéticos tipo 2 ó "cetoacidosis diabética" también conocida como   "coma diabético" donde se observa niveles de glucosa en sangre mayor de 300 mg./dl y cuerpos cetónicos elevados en plasma.
Ambas situaciones son grave, pueden llegar a requerir atención en       cuidados intensivos y ponerle en riesgo de muerte en cuestión de horas.

Síntomas de la Hiperglicemia

ImagenEn una primera fase puede aparecer un síndrome clásico que consiste en polidipsia      (   aumento   de   la   sensación de sed), poliuria (aumento de la cantidad de orina), polifagia (aumento del apetito) y pérdida de peso, a pesar del aumento de apetito. También pueden aparecer infecciones de   repetición,       mala              cicatrización de heridas, prurito (picor), neuropatía (sensación de ardor, hormigueo o quemazón      en    manos y pies)
En casos de hiperglicemia en estado hiperosmolar se observa disminución del nivel de conciencia,    que        puede ir desde la somnolencia hasta el coma profundo; deshidratación, pérdida de apetito,      náuseas,          vómitos, convulsiones
Cuando se trata de cetoacidosis diabética, la sintomatología clásica comienza con un cuadro   de   vómitos,  aumento de la producción de orina, aumento de la sensación de sed, aumento de la frecuencia respiratoria, fetor cetónemico (aliento acido), alteraciones del nivel de conciencia y dolor abdominal.

Hipoglucemia


Imagen Ocurre cuando los valores de glicemia (azúcar en la sangre) disminuyen  por debajo de 60 mg/dl. Es la complicación mas temida de la diabetes,    pues la paradoja de esta enfermedad es que, al afectar el metabolismo  de los carbohidratos, Usted deberá restringir la ingesta de azúcar y otros       almidones, los cuales son la fuente energética que utiliza   el    organismo     para funcionar. Sin energía, su organismo simplemente no funciona.     Con niveles muy bajos de glicemia los procesos que llevan a cabo todos los órganos y sistemas de su organismo se detienen colocándole en riesgo de muerte.

Síntomas de la Hipoglucemia
Imagen
 Palidez, Sudor frío, Irritabilidad, Temblor, Taquicardia, Palpitaciones, Falta de concentración, Confusión, Mareo y debilidad, Dolor de cabeza, Visión doble o borrosa, Alteración de la conducta, Alteración de la memoria, Marcha inestable, falta de coordinación, Lapsus de conciencia, Convulsiones y hasta coma.

SITUACIONES ESPECIALES QUE PUEDEN ALTERAR   SU RUTINA Y POR ENDE DESCOMPENSAR SU             ENFERMEDAD.

Si usted está sin sus alimentos normales para la diabetes por más tiempo de lo esperado, su nivel de   azúcar en la sangre podría caer anormalmente bajo por ejemplo:
  • Retrasos en el tráfico,
  • accidentes viales,
  • situaciones de emergencias con familiares o amigos,
  • jornadas de trabajo prolongadas,
  • emergencias meteorológicas,
  • viajes no planificados

Situación hipotética 1: RETRASO EN EL TRAFICO QUE CONDUCE A HIPOGLICEMIA
Imagine por un momento que Usted desayunó en la mañana, tomó su medicación (o se colocó insulina) y sale a su trabajo habitual pero, encuentra que ocurrió un accidente y hay un retraso en la vía que le toma 2 horas extra llegar a su oficina.
Al llegar, tiene todo atrasado y debe ponerse al día por lo que, olvida su merienda de las 10 am. Pero usted se siente bien y está enfocado en sus deberes así que sigue adelante.
ImagenDe pronto, le llaman para una reunión de último momento y usted no almuerza a su hora, sino que se retrasa un par de horas más. Este día ha sido un poco complicado y ha tenido que subir y bajar escaleras de reunión en reunión (su gasto calórico aumentó).
Desde las 7 am que usted desayuno hasta las 3 pm han pasado 8 horas y, su tratamiento está planificado para que usted haga varias comidas cada 3 o 4 horas. Resultado: HIPOGLICEMIA.
Tal vez se sienta irritable pero piensa que es por el stress del trabajo. Si usted continua sin ingerir algún alimento usted puede caer desmayado en medio de la reunión y peor aún terminar en una sala de emergencias.
Situación hipotética 2: No tiene acceso a su medicación ni a sus alimentos adecuados.
ImagenUsted no tiene acceso a su medicación ni a sus alimentos adecuados, por ejemplo, olvida su merienda y enfrenta una situación similar a la anterior en su trabajo. Pero en lugar de no comer nada, usted come lo primero que encuentra rápidamente para continuar con su jornada: un panecillo dulce y un café, más tarde: Otro snack cargado de carbohidratos, si además usted no toma su medicación porque se le olvidó en casa, su nivel de glicemia puede aumentar resultado: HIPERGLICEMIA

Recomendaciones para su plan de contingencia

  1. Reconozca que usted tiene una condición especial y que no puede quedarse atrapado en ningún lugar sin alimentos adecuados ni medicación. Para ello se recomienda mantener snacks durables y medicación extra en su carro, oficina, maletín y hasta en la casa de familiares y amigos que visite frecuentemente.
  2. Conózcase a si mismo, aprenda a reconocer síntomas tempranos de que algo no va bien con sus niveles de azúcar, irritabilidad, visión borrosa, mareos, dolor de cabeza, sed son algunos que deben llamar su atención. En estos casos haga una medición capilar para estar seguros.
  3. Debe tener además un glucómetro extra con baterías, cintas y lancetas siempre en casa, oficina, maletín etc.
  4. Nunca salga de casa sin su maletín de contingencia, recuerde incluir caramelos o alguna fuente de azúcar de rápida absorción para casos de hipoglicemia.
  5. No mantenga la diabetes en secreto, los jóvenes son a veces reacios a revelar su condición a sus amigos pero eso podría poner en peligro su salud, de hecho es una buena idea decirle a amigos, miembros de la familia y / o colegas donde se mantienen suministros de emergencia, especialmente si usted está viajando lejos de casa, Y asegúrese de familiarizar a sus seres queridos con los síntomas de la hipoglucemia, para que puedan ayudarle si usted ya está tan desorientado que probablemente no sepa que hacer.
  6. Lleve una botella de agua. Los niveles muy altos de azúcar en la sangre causan deshidratación, Aparte de almacenar insulina extra y mantener sus medicamentos con usted en todo momento, asegúrese de mantenerse hidratado.
  7. Considere usar una pulsera de identificación de diabetes. Si experimenta una emergencia diabética, una pulsera de identificación de diabetes puede ayudar a asegurar que reciba la atención médica adecuada de manera oportuna, Esto puede ser particularmente útil si se convierte en hipoglucémico y pierde el conocimiento.


La aceptación de la enfermedad es importante para aprender y ejecutar nuevos hábitos, que definitivamente pueden llegar a ser mucho más placenteros de lo que usted imagina. Y sobre todo para reconocer síntomas y estar preparado para evitar eventualidades que pongan en riesgo su vida.


Fuente:   premiersalud24.com













lunes, 25 de septiembre de 2017

Tengo diabetes, ¿puedo dar lactancia materna?

Sí, las madres con diabetes pueden dar lactancia materna, y los profesionales sanitarios debemos animarlas a ello.
Dar el pecho es beneficioso para todas las madres, incluidas las madres diabéticas. Además, la lactancia materna disminuye la incidencia de diabetes tipo 1 y 2 en los niños. Las madres con diabetes gestacional que amamantan, tienen un retraso en la aparición y una menor  incidencia de desarrollar diabetes tipo 2. Amamantar hace que tengan un mejor control glucémico y menores necesidades de insulina.

¿Cuáles son las dificultades que pueden tener las madres con diabetes que amamantan?

Las madres diabéticas tienen menores tasas de lactancia que parecen debidas a factores derivados de la propia diabetes y a un mayor intervencionismo e inducción del parto y mayor incidencia de separación madre-bebé. Pueden tener un mayor riesgo de grietas, mastitis y candidiasis, por lo que necesitan apoyo.  Los hijos de madres diabéticas tienen un mayor riesgo de hipoglucemia, especialmente si la diabetes no está bien controlada; sin embargo, no se recomienda su ingreso rutinario, sino animarles a mamar como mejor medio de prevención de la hipoglucemia.
Las madres diabéticas tienen que asegurarse una buena alimentación para evitar hipoglucemias. La mayoría de fármacos que precisan son seguras durante la lactancia, incluida la insulina, aunque debemos confirmar que lo son en www.e-lactancia.org o buscar una alternativa segura. No se debe suspender la lactancia durante la realización de pruebas de sobrecarga oral de glucosa.
Hay muchas experiencias de madres diabéticas que han dado el pecho a sus hijos satisfactoriamente. Si es tu caso, y te apetece, coméntanos tu historia para ayudar a otras madres.

   Fuente:   gotitasdelimon.com

viernes, 22 de septiembre de 2017

Los climas fríos reducen el riesgo de sufrir diabetes gestacional

El clima es un factor a tener en cuenta en las probabilidades de que una mujer desarrolle diabetes durante el embarazo. Un grupo de científicos publica los resultados de un estudio en el que desvelan que aquellas que viven en entornos fríos durante la gestación tienen un riesgo menor de sufrir esta enfermedad que las que lo hacen en climas cálidos



Una de las enfermedades que pueden sufrir las mujeres embarazadas es la diabetes gestacional, que suele aparecer hacia en el segundo trimestre y, aunque es común que no haya síntomas tras dar a luz, causa problemas durante el embarazo y el parto y aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 en el futuro.
Aunque la obesidad, la edad de la madre o los antecedentes de diabetes en la familia influyen a la hora de sufrir este grave trastorno, ahora se le puede unir una nueva causa: la temperatura.
Científicos del Hospital St. Michael y del Instituto de Ciencias Clínicas Evaluativas, ambos en Toronto (Canadá), publican un estudio en Canadian Medical Association Journal que expone la relación entre el clima y el riesgo de sufrir diabetes gestacional.
Según este trabajo, las mujeres expuestas a bajas temperaturas durante el embarazo tienen menos probabilidades de desarrollar este tipo de diabetes que aquellas las que lo hacen a temperaturas más altas.
La enfermedad afectaba al 4,6% de las mujeres que soportaban temperaturas medias extremadamente frías (iguales o por debajo de los -10º) durante un periodo de 30 días antes de hacerse las pruebas de diabetes habituales durante el embarazo.
Sin embargo, el porcentaje de riesgo crece hasta el 7,7% cuando las temperaturas eran mucho más altas, por encima de los 24º. Los autores también sostienen que, por cada 10º de aumento, las mujeres tienen entre un 6 y un 9% más de posibilidades de padecer esta patología.
La labor protectora de la grasa parda
Para realizar la investigación se examinaron 555.911 embarazos entre 396.828 mujeres durante un periodo de 12 años. Todas residían en el área metropolitana de Toronto, aunque algunas experimentaron su experiencia cuando el clima era más cálido y otras cuando era más frío.
Se buscó la relación existente entre la temperatura media de la zona durante los 30 días previos a las pruebas para diagnosticar o controlar la diabetes a las que se someten las embarazadas durante el segundo trimestre de gestación, y la probabilidad de desarrollar diabetes gestacional.

Los autores reconocen que aunque los resultados pueden parecer contraintuitivos a simple vista, tienen su explicación científica, teniendo en cuenta la forma en que se generan los distintos tipos de grasa en el ser humano.
"Se podría pensar que con temperaturas más cálidas las embarazadas serían menos sedentarias, tendrían más actividad en el exterior y eso ayudaría a que no que ganasen peso, algo que suele favorecer la aparición de diabetes", explica Gillian Booth, autora principal del estudio.
"Sin embargo, este patrón coincide con el encontrado en otros estudios que muestran que en temperaturas más bajas el cuerpo crea un tipo de grasa protectora, el tejido adiposo marrón o grasa parda, que mejora la sensibilidad a la insulina".
Además el estudio contempla la comparación entre los embarazos consecutivos de una misma mujer, detectando que se producía un efecto similar por cada 10 grados de aumento en la temperatura.
Según Joel Ray, coautor del trabajo, "analizar los embarazos de una misma mujer nos permite controlar muchos factores. Podemos eliminar aspectos como la etnia, los ingresos, la actividad o los hábitos alimenticios".
El origen de la madre también influye
Los resultados desvelaron además que la temperatura del entorno durante el embarazo no era el único factor a tener en cuenta, también influía el clima del lugar en el que habían nacido las madres.
En el trabajo se muestra que las mujeres nacidas en climas más fríos tienen un riesgo menor de sufrir este tipo de diabetes que las que lo hicieron en lugares con temperaturas más cálidas.
Por ejemplo, las nacidas en climas fríos, incluyendo Canadá y Estados Unidos, que además vivían en lugares fríos durante los 30 días anteriores a las pruebas de diabetes, tenían un riesgo del 3,6% de padecer la enfermedad, mientras que si vivían en entornos con temperaturas altas el riesgo crecía hasta el 6,3%.
Por el contrario, para las mujeres procedentes de climas cálidos, por ejemplo el sur de Asia, África y Oriente Medio, el porcentaje de riesgo aumentaba hasta cifras que iban entre el 7,7 y el 11,8%, según estuvieran expuestas a temperaturas bajas o altas respectivamente.
Según los autores, estos resultados pueden servir como muestra de los efectos que el cambio climático y el aumento de la temperatura global poseen en la salud, aumentando el riesgo de aparición de diabetes gestacional como diabetes de tipo 2 en general.
"Puede ser un aviso, como el canario en la mina de carbón, sobre los posibles efectos del calentamiento global en la aparición de diabetes en los adultos", concluyen Booth y Ray.


Fuente:   agenciasinc.es


miércoles, 20 de septiembre de 2017

4 tips de estilo de vida para controlar mejor tu diabetes

El manejo de la diabetes es algo más que tomar medicamentos. Algunos ajustes en tu estilo de vida diario pueden tener un gran impacto en tu bienestar general.
De hecho, para algunas personas, esto puede ser suficiente para controlar el azúcar en sangre sin necesidad de medicación. Pero es cierto que los viejos hábitos son duros de erradicar.
Por ello, aquí te dejamos unos sencillos tips para lograr cambios significativos:

1. Haz ejercicio regularmente.

El ejercicio regular ayuda a bajar la glucosa en sangre (azúcar), así como a perder peso, de acuerdo con la Asociación Americana de la Diabetes. Actívate con opciones de acondicionamiento físico que disfrutes, como puede ser la jardinería, el senderismo o simplemente pasear a tu perro. Establece metas realistas para que alcances el éxito. Comienza con 10 minutos al día, para después llegar hasta 30 durante varias semanas.

2. Realiza pequeños ajustes en tu dieta.

Asimismo, comienza con pequeños ajustes cuando se trate de la dieta. Reemplaza el pan blanco y la pasta con granos enteros, come fruta fresca en lugar de pastel y galletas, y cambia a productos lácteos sin grasa. Si no estás seguro(a) de cuáles cambios en tu dieta tendrán mayor impacto, programa una sesión con un educador o nutriólogo certificado en diabetes que pueda diseñar un enfoque más saludable para ti.

3. Esfuérzate en manejar el estrés.

Es importante que hagas un esfuerzo serio para manejar el estrés. Las hormonas que tu cuerpo produce cuando estás estresado(a) hacen que tu hígado produzca más glucosa. Por lo tanto, menos estrés significa un mejor control del azúcar en sangre y ponerle fin a la alimentación emocional. El yoga y el tai chi son ejercicios cotidianos que alivian el estrés, y la respiración profunda y la meditación son técnicas de relajación que puedes practicar en cualquier lugar.

4. Crea una red de apoyo.

Finalmente, desarrolla una red de apoyo. Ya sea en persona o en línea, los otros miembros de un grupo de apoyo pueden proporcionarte la motivación que necesitas para seguir adelante en tu cambio de estilo de vida. A su vez, tú podrías brindarle motivación a los demás.
Recuerda que el cambio nunca es fácil, pero estos pasos te ayudarán hoy y seguramente podrás prevenir complicaciones con tu diabetes en el futuro.

Fuente:    clikisalud.net

lunes, 18 de septiembre de 2017

Lanzan medicamento que previene diabetes tipo 2 en infantes




viernes, 15 de septiembre de 2017

Leche y diabetes

Erróneamente se cree que las personas que viven con diabetes o prediabetes deben limitar el consumo de leche por tratarse de un alimento rico en hidratos de carbono (carbohidratos), pero ¿sabías que el consumo regular de lácteos se asocia con un menor riesgo de diabetes?
Por otro lado, uno de los aspectos clave en el control y la prevención de la diabetes es la pérdida de peso corporal, y los lácteos han mostrado tener un efecto positivo para el control del mismo.
¿Por qué la leche es un buen alimento para personas que viven con diabetes?
Si bien es cierto que la leche aporta hidratos de carbono, se trata de carbohidratos de índice glucémico bajo, lo que ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en sangre.
Diversos estudios han demostrado asociaciones inversas entre las concentraciones sanguíneas de calcio y vitamina D, la ingestión de productos lácteos y el desarrollo del síndrome de resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.
  • Se ha observado que el consumo de leche en un periodo corto incrementa la secreción de insulina y disminuye la resistencia a la insulina, posiblemente porque las proteínas animales aumentan la concentración de aminoácidos de cadena ramificada en sangre.
  • Existe evidencia que apoya que los ácidos grasos contenidos en la los lácteos pueden actuar como factor protector frente a la diabetes tipo 2.
  • Es un alimento rico en magnesio, mineral que tiene un papel clave en la regulación de los efectos de la insulina y en la captación celular de glucosa mediada por la insulina, lo que sugiere que un mayor consumo de magnesio puede relacionarse con la reducción de la diabetes mellitus tipo 2.
  • Incluir lácteos es una manera fácil de consumir calcio, vitamina D y proteínas de alta calidad.
Tengo diabetes, ¿cuál es la mejor leche?
La leche descremada, baja en grasa o light es buena opción. Una taza en promedio aporta 95 calorías, 9 gramos de proteína, 12 de carbohidratos y sólo 2 de grasa. Otra opción es la leche adicionada con fibra pues produce una menor respuesta insulínica.
Si eres intolerante a la lactosa puedes optar por la leche deslactosada light y si no te gusta el sabor dulce que tiene la leche deslactosada, hoy ya puedes encontrar en el mercado leche sin lactosa, mismo sabor que la leche convencional pero con 30% menos lactosa.
Las Guías Alimentarias y de Actividad Física en Contexto del sobrepeso y la obesidad de la población mexicana, publicadas por la Academia Nacional de Medicina de México y la Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomiendan el consumo de 2 porciones de productos lácteos en una dieta equilibrada.
  Fuente:   sumedico.com