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miércoles, 15 de junio de 2016

Un 70% de las amputaciones tienen su origen en la diabetes como consecuencia del pie diabético


 

"Un 70 por ciento de las amputaciones que se realizan hoy en día se deben a la diabetes, y en estas personas amputadas aumenta el riesgo de mortalidad al cabo de cinco años", según ha explicado el presidente de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), Javier Álvarez Fernández, durante el 62 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
  Por tanto, la diabetes es la primera causa de amputación  y las personas que padecen esta enfermedad tiene un 25 por ciento más de riesgo de tener una úlcera en una extremidad inferior, pie diabético, con riesgo elevado de amputación.
  Las úlceras en los pacientes diabéticos deben ser controladas desde un primer momento y "se puede llevar a cabo por Atención Primaria, en los casos más leves, o bien por un especialista en angiología y cirugía vascular, o a una unidad especializada en los cuadros que se complican", señala el experto.
  Los pacientes pueden llegar a presentar neuropatía, esto es, perder la sensibilidad en los pies, que hace que los roces producidos por el calzado no generen dolor y se tarde en detectar que están desarrollando una úlcera. Por desgracia, comenta, "en ocasiones se presentan retrasos en la derivación de ese tipo de pacientes, por lo que nos vemos obligados a realizar amputaciones".
  Por su parte, el doctor Jesús Alfayate García, de la Unidad de Pie Diabético del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, ha hecho hincapié en la necesidad de contar con Unidades Clínicas de Úlcera de Pie Diabético "ya que sirven de referencia a especialistas como endocrinólogos, podólogos o médicos de primaria para intentar solucionar y prevenir la aparición de estas úlceras".
  La creación de equipos multidisciplinares ha demostrado que "se puede reducir el número de amputaciones y alcanzar una tasa de cicatrización de las úlceras superior al 80 por ciento de los casos", afirma el doctor Alfayate.
  Respecto al tratamiento del pie diabético, una de las últimas técnicas es la revascularización que consigue atajar esta patología pero que puede derivar, en el peor de los casos, en la amputación de la pierna.
  "Aplicamos técnicas que permiten reducir el número de amputaciones de la extremidad en un 50 por ciento de los casos; en nuestro país, el número de amputaciones mayores y menores causadas por pie diabético está en torno a las 8000 anuales", asegura.
  Las novedades en técnicas endovasculares también han ocupado un espacio en el congreso. Según el experto, "disponemos también disponemos de nuevas técnicas endovasculares en las cuales, a través de estrategias específicamente creadas para el tratamiento de arterias de menor calibre, se están empezando a abordar arterias que serían inasumibles desde el punto de vista quirúrgico".
  "Un ejemplo de ellos es el caso de la revascularización de las arcos plantares del pie ante otras técnicas endovasculares. De hecho, estas técnicas han llegado para coexistir en esta patología dada la pérdida su eficacia de la cirugía clásica", ha concluido. 

Fuente: canarias7.es

lunes, 14 de septiembre de 2015

La diabetes en las personas mayores


 

Se produce debido a una insuficiente secreción de insulina por parte del páncreas, lo que hace que las células del organismo no puedan asimilar la glucosa que les llega por la sangre (función que realiza la insulina), aumentando su concentración en la sangre. La padecen casi un 10% de las personas mayores de 65 años. Los síntomas que nos indican que el azúcar está alto: exceso de sed, picores (especialmente en la zona genital en la mujer), aumento del apetito, orinar mucha cantidad, y adelgazar comiendo más. Ante esto es el médico el que debe diagnosticar con un análisis de sangre y en ayunas, donde se mida la glucemia.

El tratamiento consta siempre de tres partes:
Tipo de vida, Alimentación y Medicación

- Tipo de vida: el ejercicio físico, con paseos puede ser suficiente. Con el ejercicio, las células consumen más glucosa, por lo que disminuye la concentración de glucosa en sangre. Es necesario hacer ejercicio de forma regular, sin cambios bruscos, programarlo siempre a la misma hora y con una intensidad similar, para que no se produzcan en la sangre cambios bruscos de las cifras de glucosa; se hará igual con la insulina.
Para evitar complicaciones durante el ejercicio es recomendable llevar siempre caramelos azucarados que se tomarán en cuanto aparezcan mareos por disminución de la glucosa.

- Alimentación: el médico deberá adaptarla a cada caso. En general, es suficiente con restringir los azúcares como los dulces, pan, y limitar las calorías a las necesarias, con una alimentación variada y sin exceso de grasas animales. Es aconsejable evitar la ingesta de alcohol.


Si hay obesidad, el objetivo será disminuir peso, ya que con frecuencia la disminución de un 10 a un 15% del peso permite la disminución e incluso la supresión de la medicación.

- Medicación: Consiste en insulina (inyectada) o antidiabéticos orales (en comprimidos), según cada caso. Los antidiabéticos orales son el primer escalón y son prescritos en las formas más leves de diabetes, que son las más habituales en las personas mayores.
La complicación más frecuente y temida de la diabetes son las hipoglucemias (baja de la glucosa en sangre por debajo de 60 mg). Comer menos o realizar ejercicio tras haber tomado la medicación son las causas más frecuentes de la hipoglucemia. Los síntomas que aparecen son sudación fría, mareos, y, al final, la pérdida del conocimiento. Debe de tomarse un vaso de zumo azucarado ante la mínima sospecha de que esto está sucediendo. Al mismo tiempo se debe avisar al médico, especialmente si el tratamiento consistía en antidiabéticos orales, cuyas hipoglucemias son más graves (o se repiten en las horas siguientes) y suele obligar al ingreso hospitalario.

Con el paso del tiempo, y si no se ha seguido un buen control, otras complicaciones que pueden aparecer son: enfermedades vasculares (infarto de miocardio, trombosis cerebral y obstrucción de las arterias de las piernas). Alteraciones de los ojos, como enfermedades en la retina, que son la causa de un tercio de las cegueras en la persona mayor. Daño renal, impotencia y alteraciones de los nervios (hormigueos, calambres), etc.

Por último otra complicación de especial relevancia en las personas mayores con diabetes es la aparición de problemas en los pies, el llamado pie diabético. Si por cualquier razón aparece una herida, una llaga, ésta resulta muy difícil de curar porque la circulación, debido al azúcar en la sangre, está dañada, por lo que con frecuencia se complica con una infección, e incluso una gangrena (muerte de los tejidos) que puede terminar en amputación.

¿Qué se puede hacer para prevenir el pie diabético cuando la persona es dependiente?

- Evitar rozaduras con el uso de zapatos adecuados, ni justos ni grandes. Utilizar siempre calcetines.

- No cortar las uñas en exceso, sobre todo las de los dedos gordos.

- Ante callosidades u otras anomalías o dudas de los pies, acudir al podólogo.


fuente: M.E.P.V-Aprendiendo a Crecer