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lunes, 19 de diciembre de 2016

Tratamiento de la diabetes con la medicina sin receta

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Tener diabetes indica que su cuerpo no libera suficiente insulina en la sangre o no usa la insulina en la sangre correctamente. La insulina es una hormona descargada por una glándula conocida como el páncreas, que se encuentran cerca del estómago que permite depositar el azúcar (glucosa) de los vasos sanguíneos en las células. La glucosa es el "combustible" que los tejidos necesitan para que usted pueda lograr todas sus acciones, ya sea la respiración, estudiar, pasear o pensar. Su cuerpo humano transforma las comidas que ingiere en un azúcar conocido como la glucosa.
Datos sobre la diabetes 
Cuando se tiene diabetes, la glucosa es transportada según sea necesario a las células, y las cantidades excesivas se acumulará en el torrente sanguíneo. Esto se conoce como elevación de la glucosa en sangre "hiperglucemia". Si la hiperglucemia no se trata, puede causar graves daños a su cuerpo. La diabetes se distingue en dos tipos:
Diabetes tipo 1: La diabetes tipo 1 podrían ocurrir a cualquier edad, sin embargo, a menudo aparece en adultos jóvenes y niños. A veces se le llama diabetes "juvenil". Si usted tiene este tipo de diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina o nada en absoluto.
diabetes tipo 2: Este tipo de diabetes es muy común. Se vuelve más común con la edad, aunque es más frecuente en adultos jóvenes y niños. En el caso del tipo 2, el cuerpo no produce insulina suficiente y las células se vuelven resistentes a la insulina, lo que hace que no funcione bien.


Fuente: controlaladiabetes.com


miércoles, 9 de noviembre de 2016

El aceite de oliva virgen extra, arma contra la diabetes

Su consumo diario reduce los problemas vasculares derivados de la diabetes mellitus, según un estudio de la Universidad de Málaga.


Científicos de la Universidad de Málaga integrados en el Instituto de Investigación Biomédica de la ciudad andaluza (IBIMA), en colaboración con expertos del Instituto de la Grasa (CSIC), han demostrado que el consumo diario de hidroxitirosol, un polifenol presente en el aceite de oliva virgen extra, reduce o incluso podría llegar a evitar los problemas vasculares derivados de la diabetes mellitus. La investigación se ha llevado a cabo con ratas a las que se les había inoculado esta enfermedad. El estudio, publicado en el Journal of Nutritional Biochemistry, ha probado por primera vez que la ingesta continua de hidroxitirosol en dosis bajas, de 0,5 a 2,5 miligramos, es suficiente para reducir la inflamación vascular asociada a la enfermedad.

Para apreciar los beneficios del hidroxitirosol hay que tomar el aceite virgen extra en crudo y en cantidades diarias de unos 30 o 40 mililitros, o sea, unas 3 cucharadas soperas aproximadamente. La clave es empezar esta ingesta desde que se diagnostica la patología para detener su progresión, según José Antonio González-Correa, uno de los investigadores responsables del estudio de la Universidad de Málaga. El hidroxitirosol es un compuesto fenólico con propiedades antioxidantes que se encuentra de forma natural en las aceitunas y en el aceite de oliva. Estudios previos ya habían apuntado algunos de los efectos que produce, como que reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, que previene la aparición de ciertos de tipos de cáncer y que posee propiedades antiinflamatorias y antiinfecciosas.
El nuevo estudio andaluz se ha llevado a cabo de forma experimental con 7 grupos de ratas de 10 ejemplares por grupo, algunos de ellos, los grupos de control, formados por animales no diabéticos, y otros compuestos por animales diabéticos a los que se les había suministrado una solución salina. Los investigadores les inducen la diabetes hasta un grado que les provoca diversas patologías pero que no acaba con su vida.

Con ese fin, les mantienen durante dos meses con cifras elevadas de glucosa en sangre –entre 250 y 400 mg/dL (miligramo por decilitro)– , cuando los valores normales se sitúan en un rango entre los 70-120 mg/dL. Los resultados muestran que en el caso de animales diabéticos hay un aumento de los biomarcadores relacionados con la enfermedad vascular y una reducción de dos sustancias vasodilatadoras: óxido nítrico y prostaciclina. Esto hace que los vasos sanguíneos se estrechen e impidan o reduzcan la circulación de sangre a través de las arterias, con el consiguiente deterioro o incluso la muerte de los tejidos orgánicos del cuerpo. Por el contrario, en las ratas que se trataron con hidroxitirosol los biomarcadores de inflamación se redujeron.






lunes, 1 de febrero de 2016

Científicos de EE.UU. descubren una potencial cura a la diabetes


 

La diabetes es una de las grandes amenazas para la salud de los seres humanos. En 2011, 366 millones de personas sufrían esta enfermedad en todo el mundo. Para 2030, esta cifra habrá aumentado hasta alcanzar los 552 millones. Malos hábitos en la alimentación, sedentarismo, productos excesivamente azucarados… En el presente se está creando un caldo de cultivo que terminaremos pagando en no mucho tiempo.
Eso respecto a la Diabetes tipo II, la que se desarrolla por culpa de un estilo de vida inadecuado. Seguirá habiendo enfermos del tipo I, los que nacen con esta condición, pero puede que ellos tengan un mejor futuro gracias a un reciente hallazgo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussetts y de la Universidad de Harvard. 

Los científicos norteamericanos han conseguido que ratas de laboratorio recuperen la función de insulina, es decir, que la vuelvan a producir en sus cuerpos. Si este éxito se traslada a los seres humanos, significaría el fin de las inyecciones diarias para los diabéticos.
Este avance se logró utilizando células madre para crear células de producción de insulina y más tarde insertarlas en el páncreas de las ratas. El problema de los diabéticos es que su sistema inmunológico ataca a las células productoras de esta sustancia que regula el azúcar en sangre e impide su creación.
Las personas sanas evitan esta situación porque disponen de un elevado número de linfocitos tipo T. Estas células actúan como una especie de guardaespaldas de las células que producen la insulina y las protegen del ataque del sistema inmunológico.
Pero los investigadores del MIT y Harvard han logrado crear un sistema que protege a las células productoras de insulina con un gel derivado de las algas y las han introducido en el páncreas de los animales. Y aunque el sistema inmunológico las atacó, pudieron aguantar sin problemas para crear la insulina necesaria durante 174 días, un periodo de tiempo que supone el 25% de la vida de un ratón.
El siguiente paso es el test con seres humanos. Si el cuerpo reacciona igual que el de los ratones, la insulina tipo I será cosa del pasado: los pacientes solo tendrían que pincharse estas células una vez cada 20 años, aproximadamente, y podrían tomar azúcar sin problemas. 

Fuente :wtb-noticias.tumblr.com

lunes, 14 de septiembre de 2015

La diabetes en las personas mayores


 

Se produce debido a una insuficiente secreción de insulina por parte del páncreas, lo que hace que las células del organismo no puedan asimilar la glucosa que les llega por la sangre (función que realiza la insulina), aumentando su concentración en la sangre. La padecen casi un 10% de las personas mayores de 65 años. Los síntomas que nos indican que el azúcar está alto: exceso de sed, picores (especialmente en la zona genital en la mujer), aumento del apetito, orinar mucha cantidad, y adelgazar comiendo más. Ante esto es el médico el que debe diagnosticar con un análisis de sangre y en ayunas, donde se mida la glucemia.

El tratamiento consta siempre de tres partes:
Tipo de vida, Alimentación y Medicación

- Tipo de vida: el ejercicio físico, con paseos puede ser suficiente. Con el ejercicio, las células consumen más glucosa, por lo que disminuye la concentración de glucosa en sangre. Es necesario hacer ejercicio de forma regular, sin cambios bruscos, programarlo siempre a la misma hora y con una intensidad similar, para que no se produzcan en la sangre cambios bruscos de las cifras de glucosa; se hará igual con la insulina.
Para evitar complicaciones durante el ejercicio es recomendable llevar siempre caramelos azucarados que se tomarán en cuanto aparezcan mareos por disminución de la glucosa.

- Alimentación: el médico deberá adaptarla a cada caso. En general, es suficiente con restringir los azúcares como los dulces, pan, y limitar las calorías a las necesarias, con una alimentación variada y sin exceso de grasas animales. Es aconsejable evitar la ingesta de alcohol.


Si hay obesidad, el objetivo será disminuir peso, ya que con frecuencia la disminución de un 10 a un 15% del peso permite la disminución e incluso la supresión de la medicación.

- Medicación: Consiste en insulina (inyectada) o antidiabéticos orales (en comprimidos), según cada caso. Los antidiabéticos orales son el primer escalón y son prescritos en las formas más leves de diabetes, que son las más habituales en las personas mayores.
La complicación más frecuente y temida de la diabetes son las hipoglucemias (baja de la glucosa en sangre por debajo de 60 mg). Comer menos o realizar ejercicio tras haber tomado la medicación son las causas más frecuentes de la hipoglucemia. Los síntomas que aparecen son sudación fría, mareos, y, al final, la pérdida del conocimiento. Debe de tomarse un vaso de zumo azucarado ante la mínima sospecha de que esto está sucediendo. Al mismo tiempo se debe avisar al médico, especialmente si el tratamiento consistía en antidiabéticos orales, cuyas hipoglucemias son más graves (o se repiten en las horas siguientes) y suele obligar al ingreso hospitalario.

Con el paso del tiempo, y si no se ha seguido un buen control, otras complicaciones que pueden aparecer son: enfermedades vasculares (infarto de miocardio, trombosis cerebral y obstrucción de las arterias de las piernas). Alteraciones de los ojos, como enfermedades en la retina, que son la causa de un tercio de las cegueras en la persona mayor. Daño renal, impotencia y alteraciones de los nervios (hormigueos, calambres), etc.

Por último otra complicación de especial relevancia en las personas mayores con diabetes es la aparición de problemas en los pies, el llamado pie diabético. Si por cualquier razón aparece una herida, una llaga, ésta resulta muy difícil de curar porque la circulación, debido al azúcar en la sangre, está dañada, por lo que con frecuencia se complica con una infección, e incluso una gangrena (muerte de los tejidos) que puede terminar en amputación.

¿Qué se puede hacer para prevenir el pie diabético cuando la persona es dependiente?

- Evitar rozaduras con el uso de zapatos adecuados, ni justos ni grandes. Utilizar siempre calcetines.

- No cortar las uñas en exceso, sobre todo las de los dedos gordos.

- Ante callosidades u otras anomalías o dudas de los pies, acudir al podólogo.


fuente: M.E.P.V-Aprendiendo a Crecer