diabetes

publicidad2

Mostrando las entradas con la etiqueta azucar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta azucar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de mayo de 2017

¿Es el azúcar la causa de la diabetes?

El azúcar es un agente indirecto, pues fomenta la obesidad. Es crucial controlar su ingesta y adoptar hábitos sanos como hacer ejercicio






La resistencia a la insulina es la razón de la diabetes tipo 2. Aunque el páncreas la segregue,el organismo necesita más cantidad para procesar los azúcares, hasta tal punto que resulta insuficiente en las personas que desarrollan la enfermedad. Lo que no está tan claro es por qué se produce esta resistencia. Sí se sabe que laobesidad, el tabaquismo y la falta de ejercicio aumentan la probabilidad de desarrollarla. El ADN tiene la clave, pues existe una predisposición genética.
Como explica Eduard Montanya, director del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas, las personas que tengan células beta totalmente competentes, aun en casos de sedentarismo y obesidad, no llegarán a sufrir nunca diabetes. Un estudio publicado en Cell Reports sugiere que el gen NAT2 puede estar detrás de la incapacidad de las células musculares y de grasa para procesar el azúcar. Al silenciarlo en ratas se comprobó que sus funciones metabólicas quedaban desconfiguradas. Su estudio puede abrir otro campo para evitar la diabetes tipo 2. Pero como todavía no está clara cuál es la predisposición genética, y al ser los hábitos sanos recomendables para todas las personas, independientemente de esta enfermedad, el objetivo que busca la salud pública es que la población no caiga en las garras del sedentarismo y la obesidad.


En todo caso, la comida y la alimentación juegan un papel esencial. Por ejemplo, la proliferación de bebidas azucaradas ha disparado la incidencia de este mal. No necesariamente porque el azúcar tenga una relación directa, sino como causa indirecta, a través de la ganancia de peso asociada. El ejercicio no solo es recomendable porque ayude a controlar el peso, sino porque mejora la absorción de azúcar y previene este mal crónico. Para los que lo sufren, también resulta muy beneficioso, ya que incrementa la sensibilidad a la insulina. Unas nuevas directrices de la Asociación Estadounidense de Diabetes recomiendan que, más allá del ejercicio regular, quienes padezcan la dolencia realicen una actividad ligera cada treinta minutos durante los periodos prolongados en que estén sentados. Se trata de caminar y estirarse para mejorar la gestión de la glucosa en sangre. Con tres minutos es suficiente. Para ellos, controlar la ingesta de azúcar sí es crucial, ya que necesitan disponer de una cantidad de insulina para procesarla que no pueden producir.
Según el doctor Montanya, tampoco es necesario restringir la glucosa a cero. Hay que moderarla mucho, eso sí, y controlar cuándo se toma, ya que los mecanismos del cuerpo no son iguales, por ejemplo, en ayunas y después de comer. Así, una entrada de azúcar con el estómago vacío puede afectar mucho a un diabético, pero no tanto si esta cantidad se produce después de las comidas. Los edulcorantes artificiales son la alternativa para ellos, por ejemplo, en un café, pero Montanya considera que se puede hacer una toma social de productos dulces muy moderada y en momentos adecuados.

Fuente:    muyinteresante.es




lunes, 2 de enero de 2017

¿Cuánta azúcar debemos consumir


La OMS recomienda el consumo de no más de seis cucharadas diarias de azúcar. ¿Cuántas cucharadas de azúcar se pueden consumir al día? La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que no más de seis cucharaditas, menos de una lata de soda. La misma recomendación fue hecha para los niños en un estudio publicado en agosto en el periódico Circulation.
El gobierno estadounidense puso un límite al azúcar por primera vez en sus directrices alimenticias del 2015, recomendando que el azúcar adherida no debe representar más del 10 % de sus calorías diarias. Para una dieta de 2.000 calorías diarias, eso representaría unas doce cucharaditas.
Pero un artículo publicado el lunes en el periódico Annals of Internal Medicine sugiere que esas directrices podrían estar equivocadas, asegurando que están basadas en una evidencia de baja calidad.
Las guías actuales sobre azúcar en la dieta fallan en adherirse a los estándares hechos por la ONG estadounidense Institute of Medicine en el 2011, aseguró Bradley Johnston, científico del Hospital para Niños Enfermos de Toronto y profesor asistente del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadísticas de la Universidad McMaster en Canadá. Él fue el fue el autor principal del artículo.
"Aunque nuestros descubrimientos cuestionan las recomendaciones especificas sobre el azúcar que aparecen en las guías producidas por las autoridades, no deberían ser utilizados para justificar un alto o incrementado consumo de de comidas o bebidas azucaradas", dijo Johnston.

La OMS recomienda el consumo de no más de seis cucharadas diarias de azúcar.
Más bien, "los resultados de nuestro estudio deberían ser usados para promover una mejora en el desarrollo de guías confiables sobre el consumo de azúcar", añadió. Por ejemplo, ha habido una confusión similar sobre las recomendaciones acerca de la cantidad de agua que se debe beber cada día. "Algunos sugieren que ocho vasos. No obstante, en realidad no lo sabemos. Tal vez sean doce, seis o cuatro".
Sin embargo, algunos expertos sostienen que los hallazgos del nuevo estudio deben ser cuestionados, especialmente porque es financiado por la rama norteamericana del International Life Sciences Institute, una organización sin ánimo de lucro que tiene lazos con Coca-Cola, Hershey's y otras compañías alimentarias.
"En esencia, esta revisión sugiere que poner límites a la "comida chatarra" está basado en "ciencia chatarra", una conclusión favorable a la industria de esa clase de comida", aseguró el doctor Dean Schillinger, profesor de Medicina en la Universidad de California en San Francisco, quien escribió un editorial que acompañó el nuevo artículo y subrayó sus preocupaciones.
"Es más probable que los estudios concluyan que no hay relación entre el consumo de azúcar y el estado de salud cuando los científicos reciben ayuda financiera de las compañías de bebidas y comidas", aseguró.
"Las directrices de recomendaciones tienen que hacer un mejor trabajo"
Para el documento, Johnston y sus colegas revisaron nueve directrices separadas sobre el azúcar elaboradas por autoridades sanitarias de todo el mundo entre 1995 y 2016.
Los investigadores usaron dos métodos separados frecuentemente empleados en estudios para calificar las directrices para su confiabilidad y evaluar su calidad de evidencia.
Al usar uno de los métodos, los investigadores encontraron que, para miembros sanos del público, la calidad de la evidencia que soporta las recomendaciones hechas en las directrices fue de baja a muy baja.
"En otras palabras, hay mucha incertidumbre sobre los umbrales recomendados, especialmente por los resultados importantes para el público tales como la obesidad y la diabetes tipo 2", aseguró Johnston.
Según el otro método, la calidad del desarrollo de las directrices eran moderadas, según concluyeron los investigadores. "Esto significa que las directrices de recomendaciones tienen que hacer un mejor trabajo de evaluación de la calidad de la evidencia que las sostiene y ser más transparentes", añadió Johnston.
En Estados Unidos, las guías alimenticias hechas por el gobierno federal son publicadas cada cinco años, así que los consumidores tendrán que esperar hasta el 2020 para una nueva directriz.
Una guerra contra la diabetes
Aunque todas las directrices revisadas en el documento recomendaron una reducción en el consumo de azúcar, "los fundamentos y la evidencias usadas para hacer cada recomendación fueron inconsistentes", escribieron los investigadores.
Pero ya que los investigadores revisaron las guías publicadas durante un período de 20 años, dijo Schillinger, es probable que encuentren inconsistencias. "Es bastante sabido que la ciencia evoluciona con el paso del tiempo", añadió.
"Además, sus afirmaciones acerca de la baja calidad de las directrices están basadas en la aplicación de métricas erradas", dijo. Uno de los métodos que los investigadores usaron en el documento "es la herramienta equivocada para el trabajo y virtualmente garantiza que ellos concluyan falsamente que las directrices son de baja calidad", aseveró Schillinger.
Schillinger también señaló la financiación del nuevo documento como una limitación importante, algo que se ha visto antes en la historia de la investigación sobre el azúcar.
La Asociación del Azúcar, anteriormente denominada Fundación para la Investigación del Azúcar, financió estudios sobre los riesgos del consumo de azúcar para la salud en los años sesentas y setentas, según un análisis histórico publicado en el periódico JAMA Internal Medicine en septiembre.
Esos previos estudios apuntaron a que el consumo de grasa era el principal factor de enfermedades del corazón y evitaron poner al azúcar en la lista de culpables, según el análisis.
Otro documento publicado en el American Journal of Preventive Medicine en octubre dio luces sobre cómo Coca-Cola y PepsiCo han patrocinado a organizaciones médicas y sanitarias a nivel nacional en EE.UU.
"Los azúcares adheridos no sólo proveen calorías innecesarias y 'vacías', sino que parecen afectar a únicas y específicas vías metabólicas insalubres que contribuyen a la obesidad, la diabetes y las enfermedades del corazón, independientemente de las calorías", dijo Schillinger.
"Estamos en una guerra de la salud pública contra la diabetes, necesitamos crear estrategias inteligentes para ganarla y prevenir sufrimientos innecesarios y muertes. Este es un asunto serio", agregó.
"Para ilustrar la seriedad de nuestra guerra contra la diabetes, en los primeros diez años de las guerras de Irak y Afganistán, cerca de 1.500 soldados estadounidenses perdieron un miembro en batalla", dijo Schillinger, citando un reporte del 2015 publicado por el Congressional Research Service.
En comparación, en el mismo periodo, cerca de 730.000 adultos con diabetes perdieron miembros, afirmó Schillinger. Sólo en el 2010, cerca de 73.000 amputaciones de miembros inferiores fueron llevadas a cabo en adultos con diabetes diagnosticada, según un reporte nacional de estadística sobre diabetes.
"Es hora de que peleemos una guerra frontal contra la diabetes ", dijo.
Schillinger agregó que apoya las actuales directrices gubernamentales, que recomiendan que el azúcar adherido no debe exceder entre el cinco y el diez por ciento de las calorías diarias.
"Esto se traduce en que cerca de 80 a 160 calorías derivadas de azúcares adheridos para un joven", añadió Schillinger, quien afirmó que una lata de soda contiene cerca de 150 calorías de azúcar.
El porcentaje promedio de calorías diarias provenientes de azúcares adheridos consumido por hombres y mujeres entre el 2005 y el 2010 fue de 13 %, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.
"Si el público creyera y siguiera estas directrices, esto significaría que los beneficios de las empresas de comida chatarra caerían a la mitad ", aseveró Schillinger. "Hay mucho dinero y muchas vidas en juego".

lunes, 5 de septiembre de 2016

Las personas que siempre sienten hambre pueden tener sobrecarga de azúcar


Los pacientes con diabetes mal controlados también sienten hambre permanente 


La polifagia puede estar relacionado con un desorden de tipo diabético. 
A veces ocurre que, por más que coman, algunas personas siempre se quedan con hambre. Esto puede estar indicando un problema subyacente.  La endocrinóloga especialista en diabetes,  Sabrina Tristancho, enfatizó que se debe estar atentos a esta situación, ya que puede estar sucediendo que la persona esté consumiendo una dieta sobrecargada de azúcar, lo que afecta su metabolismo.
Al referirse específicamente a personas con diabetes, quienes suelen tener una alta concentración de azúcar en la sangre debido a la resistencia a la insulina o producción insuficiente de la hormona, indicó que "mientras el paciente esté más descompensado, más sensación de hambre va a tener, por sus altos niveles de glucemia".  
Para el buen control de la diabetes, existen ciertos parámetros por los que el paciente deber regirse para llevar una vida saludable. Tristancho explicó que cada paciente tiene su particularidad y depende mucho de la edad: "No aplica el mismo control para un paciente de 80 años, que para uno de 40 o 20 años de edad". 
Los especialistas reconocen como valores favorables que la glucemia en ayunas esté entre 70 mg/dL y 100 mg/dL y como máximo, se puede tolerar hasta 130 mg/dL. Cuando el chequeo se hace después de comer, los niveles deben mantenerse por debajo de 140 mg/dL, con un límite máximo de 180 mg/dL. "Después que la glicemia pasa de 130 mg/dL en ayunas o 180 después de las comidas, empieza la sensación de hambre a la que llamamos polifagia", especificó.
Otro de los exámenes que deja saber si el diabético ha estado bien controlado es la medición de su hemoglobina glucosilada que debe estar por debajo de 6,5 %. Si el nivel está sobre 7%, significa que la diabetes está mal controlada, lo que puede generar complicaciones.Tristancho insistió en que el tratamiento adecuada de personas con diabetes debe incluir ejercicios moderados que permita controlar su peso y activar su metabolismo, una alimentación balanceada y una terapia farmacológica que ayude al organismo a compensar sus requerimientos de insulina, sea con medicamentos o con inyecciones de insulina.