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miércoles, 22 de junio de 2016

Los beneficios cardíacos de un buen control de la diabetes duran décadas

    
Seis años y medio del control intensivo de la diabetes protegen del infarto y el ACV en los 30 años venideros, según revela un estudio de Estados Unidos que comenzó en los años 80.
Los participantes del Ensayo Clínico de Control y Complicaciones de la Diabetes (DCCT, por su sigla en inglés) que se controlaban los niveles de azúcar en sangre estrictamente después de que les diagnosticaran diabetes tipo I tuvieron un 30 por ciento menos chances de desarrollar enfermedad cardíaca y tener un infarto o un ACV en las tres décadas siguientes que los participantes que accedieron a los cuidados estandarizados en esos primeros años.
"Hay que aumentar el acceso al manejo intensivo de la diabetes en la juventud para reducir la enfermedad cardiovascular que amenaza la vida de los pacientes diabéticos", publica el equipo en Diabetes Care.
Comenzar con un adecuado control de la glucosa en sangre después del diagnóstico de la diabetes tipo I reduce la probabilidad de padecer complicaciones, como la ceguera o la enfermedad renal.
El DCCT se realizó entre 1983 y 1993; el estudio incluyó a 1441 voluntarios con diabetes tipo I de entre 13 y 39 años atendidos en 29 centros médicos de Estados Unidos y Canadá.
El equipo de la doctora Rose Gubitosi-Klug, de Case-Western Reserve University, Cleveland, Ohio, publica los resultados a dos décadas de la finalización del estudio, cuando más de 1 mil 300 pacientes habían dejado de controlarse la glucosa de acuerdo con un protocolo.
Mientras que los valores de glucosa en sangre eran mejores con el manejo intensivo durante el estudio, el equipo detectó diferencias mínimas en el control de la glucosa en los años posteriores entre los dos grupos. Aun así, después de 26 años, el riesgo cardiovascular era un 30 por ciento más bajo en el grupo que originalmente había utilizado un tratamiento intensivo que en el otro grupo, a pesar de que no había diferencia en el control de la glucosa al finalizar el estudio.
El riesgo de tener un primer infarto o ACV no fatal o morir por causas cardiovasculares disminuyó un 32 por ciento con la terapia intensiva versus la terapia convencional.
Pero el control de la glucosa en sangre en los años posteriores también fue importante: por cada 10 por ciento de mejoría del control (de acuerdo con los valores de A1C) estuvo asociado con un 17 por ciento menos riesgo de padecer una complicación cardiovascular.
Gubitosi-Klug no hizo comentarios sobre el estudio.
El doctor John B. Buse, especialista en diabetes de la Facultad de Medicina de University of North Carolina, Chapel Hill, dijo: "Aunque esperábamos ver que el control intensivo de la diabetes estuviera asociado con beneficios en el largo plazo, nadie hubiese pensado que se mantuvieran durante los 30 años de seguimiento del DCCT. Eso sugiere que mejorar el control glucémico es de gran importancia."